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Economía

Aragón espera una "muy buena" cosecha de cereal de invierno, retrasada por las lluvias

Asaja prevé una producción superior a los 2,4 millones de toneladas, pero advierte que la tardanza en iniciar la recolección pone en riesgo la segundas cosechas de maíz.

Campos de cereal aragoneses.
Campos de cereal aragoneses.
Heraldo.es

Tendría que haber comenzado hace ya más de dos semanas, pero aunque llega más tarde la cosecha de cereal de invierno (trigo, cebada, centeno, avena o sorgo) en Aragón presenta las mejores expectativas. Según las previsiones realizadas por Asaja Aragón, de las casi 780.000 hectáreas que ocupan estos cultivos en la Comunidad, se recogerán este año algo más de 2,4 millones de toneladas, una cifra "muy buena» que se acerca a la producciones récord conseguidas en las campaña de 2013 y 2016 y que supera de cosecha del pasado año en unas 300.000 toneladas, aunque en 2017 si bien el conjunto de la cosecha se situó en niveles medios, la producción fue muy irregular y en zonas como el Jiloca apenas consiguieron grano.

En esta ocasión, explican desde esta organización agraria, las intensas lluvias de la primavera, en especial las registradas durante las últimas semanas, si bien han retrasado de manera significativa la recolección, han permitido también que se disiparan los temores que sobrevolaban los cultivos de secano –especialmente en Teruel–, donde la sequía provocó una mala nascencia que se ha recuperado con las recientes precipitaciones.

"Por el contrario, las bajas temperaturas que está soportando el norte de la Comunidad están afectando también al cultivo y en este caso no precisamente para bien", explica el presidente de Asaja-Huesca, Fernando Luna, que detalla que a pesar de ello en esta provincia se espera una cosecha de cereal de invierno cercana las 1,1 millones de toneladas.

De hecho, Luna recordó que las siembras de cereal de invierno se vieron condicionadas por la ausencia de humedad, fruto de un verano y un otoño muy secos, que causaron una merma de semilla en el centro-sur de Huesca, pero permitieron que fuera "más tranquila» en el centro-norte, sin los encharcamientos de otros años.

Sin embargo, la abundancia de precipitaciones en la primavera, fundamentalmente a partir de abril, "ha traído encharcamientos y problemas fitosanitarios en las parcelas de la zona norte de la Hoya de Huesca, Jacetania, Alto Gállego y Ribagorza, explicó el representante de la organización agraria, que destacó que a ello hay que añadir los numerosos días de viento de febrero y marzo que redujeron de forma significativa los días hábiles para la realización de tratamientos herbicidas. Estas complicaciones no han impedido, pese a todo, unas "buenas" previsiones de cosecha en esta provincia, donde se podrían rozar los 1,1 millones de toneladas.

Buenos precios

A los buenos datos de producción se unen también unas positivas expectativas en los precios. Unas perspectivas que deben también mucho a las intensas lluvias y el retraso que han provocado en la campaña. Porque la tardanza en el inicio de la recolección en todo el país –en Andalucía tenían que haber terminado y prácticamente no han comenzado todavía–, ha hecho subir las cotizaciones en las lonjas e incluso en los puertos. Además, en esta campaña se espera un descenso notable en la superficie de trigo duro en Estados Unidos que también podría beneficiar a la rentabilidad de los cultivos españoles. En cualquier caso, Luna se muestra cauto y señala que habrá que esperar a ver cómo se desarrolla la campaña y cuál es la calidad del grano, aunque auguró que "puede ser un año de precio bonitos para el cereal».

La otra cara de la moneda la protagonizan las segundas cosechas. Y de nuevo, su situación tiene mucho que ver con las actuales condiciones climáticas. Las lluvias, señala el responsable de Asaja-Huesca, y, con ellas el retraso de una campaña, "que tenía que  haber comenzado en los secanos de la zona sur de nuestra provincia y en las zonas de regadío", podrían suponer un problema en la mecanización por el solapamiento de labores. Y sobre todo, complicará las segundas cosechas de maíz, ya que dicha tardanza "va a condicionar seriamente estas siembras», por lo que la superficie destinada a maíz o girasol de segunda cosecha "es una auténtica incógnita», matiza Luna.

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