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Economía

Dirección y comité de Opel acercan posturas y seguirán negociando un posible acuerdo

La oferta de la empresa recoge que toda inversión en nuevos modelos garantice la capacidad máxima. En salarios, baja de 3 a 2 los años de congelación y dice que estudiará cómo rejuvenecer la plantilla.

Imagen de la reunión del presidente Lambán con dirección y sindicatos de Opel, el jueves.
Imagen de la reunión del presidente Lambán con dirección y sindicatos de Opel, el jueves.
Toni Galan

¿De no alcanzarse un acuerdo de convenio, PSA cumplirá su decisión de llevarse el Corsa de la fábrica de Figueruelas? La respuesta, a tenor de las palabras pronunciadas en Zaragoza por Rémi Girardon, número dos del grupo francés, parece ser sí y en ese caso sería irreversible. "Sin acuerdo de competitividad, no hay inversiones", recalcó el jueves ante el presidente Javier Lambán.

Con este ‘o lo tomas o lo dejas’ y el enfado de los trabajadores, el comité y la dirección se enfrentaron este viernes a una maratoniana negociación con un plazo muy apretado, que se acaba pasado mañana, el lunes 29. Presionados por ambos flancos y por un reloj ya en tiempo de descuento, los sindicalistas se encerraron al mediodía con los responsables de Recursos Humanos de la fábrica y no salieron hasta 30 minutos después de la medianoche. Según pudo saber este diario, se acercaron posturas sobre todo en el plan industrial, ya que la empresa se habría comprometido a que cualquier inversión en nuevos modelos garantice la producción de 478.000 coches, que es la capacidad máxima de Figueruelas, y también a estudiar un plan de rejuvenecimiento de la plantilla a partir de 2018, sin concretar detalles de la misma.

Al parecer, Opel suavizó algo su última propuesta, la del 18 de enero, en materia salarial. Si entonces planteó para los tres primeros años de convenio una congelación salarial y para los dos siguientes solo el 50% de subida del IPC, ahora habría dejado en solo dos los años sin subida y tres los de incremento. Sin embargo, no se habría movido en la reducción de pluses ni festivos ni en la prima variable. Tampoco habría mejorado la compensación por los turnos adicionales al saltar de 15 a 18 de lunes a sábado en la línea 1. En esa negociación se avanzó algo pero no lo suficiente para hacer posible un acuerdo, en el que seguirán trabajando mañana a partir de las 10.00. También se habló de los cinco puntos que el comité de empresa considera imprescindibles, entre ellos el plan industrial, en el que se avanzó; la reactivación del contrato relevo con carácter retroactivo al 1 de enero de 2018, si bien ahora la empresa dejaría el tiempo de trabajo en el 75% y no en el 85% en que estaba hasta ahora; y también se minimizó algo la pretensión de Opel de que las nuevas contrataciones se hicieran ya de acuerdo a las tablas salariales de PSA. En definitiva, poco avance, ya que a los sindicatos les hubiera gustado llevar hoy a sus asambleas una propuesta que posibilitase más el acuerdo, pero al menos las partes han abandonado el enrocamiento que hizo que el presidente de Aragón, Javier Lambán, les llamara a capítulo para que se sentaran a negociar.

En este primer largo día de negociación, en un fin de semana de infarto, se comprobó que la disposición de vuelta a diálogo que le mostraron a Lambán no fue solo una pose. No obstante, el acuerdo necesitará de muchas más cesiones de una y otra parte.

"El acuerdo o no acuerdo se dará en las paredes de esta fábrica", vaticinó el jueves Ana Sánchez, secretaria general de Industria de CC. OO. Aragón, en la protesta masiva de los trabajadores ante la nave 40 de Figueruelas. Ya esta madrugada, todo apuntaba a una "negociación aún muy complicada y con muchos flecos pendientes".

Un plazo muy ajustado

El secretario general de la sección sindical de CC. OO. en Figueruelas, José María Fernando, ya se mostraba bastante escéptico con la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes de entrar a la reunión negociadora. "La empresa tiene que moverse y moverse muy rápido. El plazo es muy corto. Pero de llegar a un acuerdo, sea el que sea, ha de estar sustentado por la plantilla", indicó. "Aspiramos a firmar un convenio que no nos va a satisfacer a nosotros pero tampoco puede satisfacer plenamente a PSA, pero nos lo han puesto muy difícil, con un plazo casi imposible", concluyó.

Aún con esa premisa, ambas partes avanzaron ayer mucho más que en los últimos meses en una negociación in extremis en la que Opel y todo Aragón se juegan mucho. Este sábado les comunicarán los avances a los afiliados.

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