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Economía

Opel ve el suspenso en las negociaciones como un "fracaso de todos"

La compañía no presenta ninguna contrapropuesta al comité de empresa y el pulso se mantiene.

La asamblea dio su aval el pasado sábado a UGT para suspender las negociaciones en Opel
La asamblea dio su aval el pasado sábado a UGT para suspender las negociaciones en Opel
Guillermo Mestre

Ni para adelante. Ni para atrás. Más que "rota" la negociación, el comité de empresa de Opel prefiere decir que está suspendida después de que en la reunión mantenida hoy con la dirección, esta no haya dado ni un paso en las pretensiones de los sindicatos de avanzar en un plan industrial. "Siguen enrocados en que dicho plan está condicionado al acuerdo y nos han repetido otra vez la situación tan delicada en que estamos, que PSA nos exige un plan de competitividad, que la fábrica de Vigo tiene unos costes más bajos que los nuestros, y de ahí no han salido".

Sorprendida por una situación de suspenso de las negociaciones por parte del comité, que no se había dado nunca en la historia de los últimos convenios, Opel ha calificado esta negociación o lo que ha habido de ella hasta el momento de "fracaso de todos" y ha recordado que la planta se está jugando su futuro. "La suspensión de las negociaciones y la ausencia de un acuerdo de competitividad abre una crisis sin precedentes . La representación de los trabajadores continúa negando la necesidad de acercar nuestras condiciones de competitividad a las de la nueva organización a la que pertenecemos", señala la compañía en un comunicado interno. "Todo está ya dicho y repetido hasta la extenuación. Estamos cambiando un futuro industrial brillante y sustituyéndola por una incertidumbre absoluta, arruinando, más allá de cualquier lógica empresarial o sindical, el empleo y futuro de todo un sector industrial".

Por último, vuelve a insistir en que "las condiciones que nos pide la dirección de Opel para mejorar la eficiencia, aún distantes de las de nuestras plantas competidoras, son condición imprescindible para aprobar cualquier nuevo proyecto", pero concluye, "la representación de los trabajadores y la plantilla son dueños de su destino, y así será, en un sentido u otro".

José María Fernando, secretario general de la sección sindical de CC. OO. en Figueruelas, ha manifestado que "la empresa al trasladarle unánimemente la decisión del comité de suspender las negociaciones, nos ha dicho que lamentaba mucho, por ambas partes, no haber podido, sabido o querido llegar a un acuerdo. Nos ha repetido que PSA va en serio, que le van a trasladar la decisión del comité, y serán ellos los que marquen la pauta a partir de ahora". Además, "nos han suspendido las horas que teníamos para negociar a los representantes sindicales en la mesa", ha dicho, con lo cual, parece que la empresa da por rotas las negociaciones hasta que PSA les diga lo que han de hacer.

"Es una situación de no retorno; nos ha dicho la empresa. Al suspender la negociación perdemos la situación de privilegio que manteníamos respecto a otras plantas", ha destacado José María Fernando, que ha pedido a su afiliación "mantener los nervios templados y con determinación para seguir defendiendo un convenio que no pase solo por los sacrificios de los trabajadores en pluses, pausas y retroceso de condiciones laborales". Por último, ha indicado, que como CC. OO. siguen defendiendo la propuesta de convenio que plantearon el pasado 16 de enero.

La presidenta del comité de empresa, Sara Martín, de UGT,  ha hablado en nombre de toda la representación de los trabajadores para exponerle que conjuntamente se ha decidido que no volverán a sentarse hasta que la empresa venga con un plan industrial que garantice carga suficiente de trabajo para las dos líneas y los tres turnos. En el comunicado remitido a los trabajadores les piden además que se abstengan de hacer horas extras, como ocurrió la semana pasada o nada que no sea de estricto cumplimiento legal para la empresa" en tanto la situación de parón en la negociación continúe.

UGT ha empezado ya a pensar en posibles medidas de presión mientras dura este impasse y hoy las negociará con el resto de sindicatos para establecer un calendario.

Paralelamente, el sindicato mayoritario, en nombre de todos,  le ha trasladado los otros cuatro puntos esenciales para el comité: que los trabajadores nacidos en 1957 amplíen su contrato de relevo con carácter retroactivo al 1 de enero de 2018; y que  los empleados eventuales que han abandonado la fábrica en estos meses, alrededor de 170, vuelvan a ser contratados. Además, reclaman un plan de rejuvenecimiento de la plantilla y que afecte a los trabajadores nacidos en los años 1958, 1959, 1960 y 1961 y con salidas pactadas a los 61 años y, por último, para los niveles 6 y 7, de los trabajadores más cualificados,  las condiciones laborales de los empleados estén pactadas y dentro del convenio colectivo.

Frente a estos cinco puntos, los responsables de Recursos Humanos de Opel, junto al director general de la planta, Antonio Cobo, han insistido al comité que son conocedores de lo que quieren los nuevos dueños, es decir, el grupo PSA. Su prioridad es tener un plan de competitividad encima de la mesa para asignarle nuevos proyectos a la planta de Figueruelas y que el plan industrial está condicionado a eso.

Así, con las dos partes inmóviles en sus posiciones y sin ningún acercamiento ha transcurrido esta nueva reunión. Las próximas quedan supeditadas a que la dirección haga algún movimiento. Fuentes del comité indicaron que "lo que hoy la dirección considera un fracaso de todos, puede ser un éxito mañana, si conseguimos pactar cuestiones imprescindibles para los sindicatos".

Eso sí, de momento, la parte sindical no avanzó movilizaciones ni otras medidas de presión para forzar a la dirección a presentar una contrapropuesta que desatasque esta negociación del VII convenio colectivo.

Además de los cinco puntos básicos que el comité ha trasladado a la empresa,  

UGT, CC. OO. y Acumagme mantienen que la subida salarial y de pluses para los próximos cinco años debe ser la que corresponda al incremento del IPC de cada uno de esos años. La dirección, por su parte, mantiene su propuesta de que haya congelación salarial los tres primeros años y una subida del 50% del IPC real en los dos años siguientes.

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