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Economía

El comité de Opel se niega a negociar la rebaja drástica de condiciones que plantea la dirección

Por mandato de la plantilla, los sindicatos piden a la empresa que retire su propuesta de la mesa. Las partes están citadas hoy a una reunión que se prevé corta salvo que haya cambios en la oferta.

Operarios en la nave de acabado final de la planta zaragozana de Opel
Operarios en la nave de acabado final de la planta zaragozana de Opel
Guillermo Mestre

No es negociable. Es la respuesta clara y unánime que todos los sindicatos que integran el comité de empresa de Opel en Figueruelas le han dado a la dirección de la compañía ante la plataforma de convenio con drásticos recortes en salario y pluses que les presentó el martes. "Por mandato de los trabajadores, le vamos a decir a la empresa que estas condiciones que nos han puesto encima de la mesa no las vamos a negociar, que esta propuesta no nos vale y mientras no haya otra, no negociaremos", manifestó José Carlos Jimeno, secretario general de la sección sindical de UGT en la planta zaragozana.

"No podemos admitir que quieran llegar a un acuerdo de competitividad que pase solo por empeorar las condiciones de los trabajadores y sin tener en cuenta ninguno de los muchos sacrificios realizados hasta ahora", añadió Juan Arcéiz, responsable de la Federación del Metal en este sindicato, que también acudió ayer a las asambleas de la planta. "No pueden pasar por alto todo lo que la plantilla de Figueruelas ha hecho. La gente está muy enfadada", añadió.

"Es el mandato que nos han dado los trabajadores: que no negociemos esta plataforma", aseguró por su parte Ana Sánchez, secretaria general de Industria en CC. OO. Aragón, que participó también en las asambleas. "Han sido multitudinarias. Ha venido mucha gente que no acepta ni admite que negociemos esta propuesta de la dirección, totalmente inasumible", señaló. El líder del sindicato en Aragón, Manuel Pina, ya calificó por la mañana de "mala e inaceptable" dicha propuesta. "Hay muchas cosas que se pueden tocar antes que las condiciones de los trabajadores", dijo, y es que en un coche los costes salariales representan el 6% o 7% mientras los logísticos llegan a suponer un 10%. "Mal vamos si lo que pretende PSA es que los trabajadores paguen todo el precio del ajuste", señaló.

"De ninguna de las maneras podemos tener en cuenta esta propuesta de convenio de Opel. Y no podremos negociar hasta que no nos presente una propuesta más seria", advirtió Javier Lezcano, desde Acumagme. "Ni nosotros ni el resto de sindicatos nos vamos a sentar a negociar mientras no pongan encima de la mesa otra propuesta aceptable o razonable que ponga soluciones a los problemas que tenemos en la factoría", afirmó. Asimismo Juan Pardo, de OSTA, calificó de "impresentable" lo que plantea la dirección. "Es un insulto a los trabajadores", dijo. "La merma que sufrirían en sus salarios y condiciones con esta propuesta es inaceptable", recalcó. Por ello, y como ya dijo desde el minuto uno, su sindicato se planta y bajo ningún concepto negociará esta propuesta de convenio. Desde CGT, Santiago Arcos consideró "la propuesta que se nos ha hecho una falta de respeto y no vamos a entrar en detalles de la misma", al entender que "es totalmente inaceptable seguir en la mesa de negociación mientras la dirección no cambie la propuesta".

Ante este rechazo frontal y unánime del comité de empresa a la propuesta de Opel, la dirección confirmó ayer que se mantiene la reunión de hoy, si bien desde los sindicatos apuntaron que será corta, salvo que la compañía venga con otra propuesta. Extremo que se prevé difícil dado el mensaje taxativo que lanzó el martes la empresa en el comunicado interno a los trabajadores. "El coste laboral por hora en Zaragoza es un 17,2% mayor que en la planta de PSA Vigo. Teniendo en cuenta que el tiempo de trabajo en las líneas es un 3% menor en Zaragoza, la diferencia de coste por hora es superior al 20%, y considerando además que disponemos de menores mecanismos de flexibilidad de turnos, la situación es insostenible en el entorno de PSA para optar a modelos e inversiones".

Frente al planteamiento de la empresa, la representación de los trabajadores se mantiene firme en no querer entrar a negociar una plataforma que supondría una pérdida de poder adquisitivo del 20%, además de mucha mayor flexibilidad a coste cero.

"En otra realidad"

Que las posturas están totalmente alejadas lo evidencia el hecho de que el comité insiste en que se valoren los sacrificios realizados hasta ahora y la dirección repite una y otra vez que "eso no es suficiente y estamos en otro escenario". "Venimos de un grupo con otros estándares y requisitos, la realidad ahora es muy diferente y urge disponer de un modelo de negocio competitivo y sostenible", señala textualmente la dirección en el comunicado remitido a la plantilla. "La propuesta de convenio presentada tiene como objetivo hacer posible que se nos asignen nuevos proyectos en los próximos meses", añade, por si a estas alturas algún empleado de la factoría zaragozana todavía no lo ha interiorizado.

Así las cosas, la dirección de la planta afronta una difícil encrucijada para hacer compatible la hoja de ruta que le impone el nuevo propietario, el grupo francés PSA, y la petición que le hace el comité de empresa en pleno de que la retire o no van a seguir negociando.

No solo en el contenido del convenio que hay que llegar a pactar hay un total alejamiento entre las partes. También en el tiempo que tiene que durar (el comité propone un año y la dirección cinco) y en el plazo para negociarlo. Mientras a la dirección le interesa resolverlo cuanto antes para poder afrontar la mayor carga de trabajo que habrá en 2018, según las previsiones, al comité no le corre tanta prisa, ya que, como ha dicho algún sindicato, para perder derechos y salarios siempre hay tiempo.

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