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Economía

Luis Ignacio Lucas: "La venta de activos de Bantierra no es un parche, es un proyecto de futuro"

El director general de la Caja Rural de Aragón explica el momento actual que vive la entidad y detalla los planes de futuro tras la operación con la que se sanearán sus activos.

Luis Ignacio Lucas es director general de Bantierra desde hace un año.
Luis Ignacio Lucas es director general de Bantierra desde hace un año.
Raquel Labodía

Bantierra vende activos tóxicos para mejorar su balance. ¿Es la solución que más satisfacía a la entidad?

Es la que siempre hemos estado defendiendo, la venta de activos al mercado. Y en el mercado hay posibles compradores, pero el que más se asemeja por precio, por sintonía, por complicidad de ideas es el grupo más afín a uno mismo, que en este caso es el grupo de cajas rurales. No es un parche, la operación es un proyecto de futuro porque lo que hace es quitar uno de los males endémicos que tenemos todas las entidades financieras, nuestra exposición al ladrillo por los cantos de sirena del pasado. Y además es algo bueno para nosotros, para el sector y es bueno para la región porque ya tenemos la mente libre para poder desarrollar negocio que es para lo que estamos.

Para ello se crea una sociedad que gestionará estos activos, una fórmula ya utilizada por otras entidades.

Sí es una fórmula habitual de las entidades financieras crear vehículos para sacar estos activos de nuestros balances. Nosotros no vamos a tener ni un euro de participación para que sea más limpio y no haya lugar a dudas de nada. Puede haber otras formas, pero esa es la más eficiente.

Y se da entrada a la operación a otras entidades aunque no sean del Grupo Caja Rural. ¿Alguna ha mostrado su interés?

Sí, sí hay interés, pero solo puedo dar el nombre de una que me ha dado permiso para decirlo. Es Caja Laboral, que también es una cooperativa de crédito. Hay entidades interesadas en participar porque ven que esto es bueno para el sector y para el proyecto de futuro.

Llama la atención cuánto mejoran con esta venta los ratios de solvencia y de morosidad. ¿Tanto peso tenían esos activos?

Efectivamente el peso es importante. Es además normativa contable porque la exposición al sector inmobiliario ponderaba por encima del 150%, por lo que no es lo mismo el préstamo de una pyme que un préstamo de un promotor. Lo que te consume el recurso en exigencias de capital es mucho más en estos últimos, por eso una vez fuera los ratios mejoran tanto.

¿El apoyo del Grupo Caja Rural tiene alguna contrapartida?

Seguir siendo lo más eficientes posibles. No, no hay contrapartida adicional de pleitesía.

Distintas entidades del sector financiero están haciendo ajustes. ¿También serán necesarios en Bantierra?

Lo que está claro es que tenemos que ser eficientes. El mundo está cambiando, nuestros clientes están cambiando, los hábitos de interrelacionarnos en las oficinas no son los mismos de hace cinco años, las aplicaciones móviles te permiten hacer una transferencia directamente por teléfono y no necesitas pasar por una sucursal. Y nosotros tenemos que adaptarnos. Si son necesarios algunos ajustes será por eficiencia, porque tenemos que estar en el mundo dando el mejor servicio adaptándonos a las nuevas tecnologías, a los nuevos entornos y a las nuevas piezas del tablero.

No se deja de hablar de fusiones en el sector. ¿Bantierra seguirá en solitario?

Seguimos en solitario, pero dentro de un grupo, y a la vista están las declaraciones del Grupo Caja Rural saliendo en defensa de la entidad y haciendo piña. Realmente Bantierra no está sola, esa es la ventaja y el elemento diferenciador. Bantierra pertenece a un grupo y aunque cada una somos independiente jurídica y financieramente todas nos cobijamos bajo el mismo paraguas.

Usted llegó a Bantierra hace un año ¿qué medidas ha puesto en marcha?

Hemos puesto en marcha interna y organizativamente una batería de medidas y hemos dado un cambio de oportunidad a la gente que hay dentro que es el verdadero capital de la entidad. Sin duda uno de los cambios fundamentales de este 2017 es que tenemos muy claro que nuestro negocio es el sector agroalimentario, las pymes y las familias. El resto de grandes empresas o megaempresas, que son fáciles para incrementar los volúmenes de una entidad o de una oficina, no es nuestro objetivo. Hay pastel para todos, pero cada uno en su sitio, y yo no quiero meterme ahí porque estaría cometiendo un error de estrategia. Lo nuestro es el sector agroalimentario, que podemos potenciar mucho más, las pymes y las familias. Para eso hemos puesto en marcha toda una reordenación de las oficinas y de los clientes. Hemos hecho un programa piloto en Zaragoza para dar un mejor servicio a las empresas, siempre que tengan volúmenes de negocio con los que nos sintamos confortables y podamos tener cercanía.

¿Cuál es la hoja de ruta que marca el futuro de la entidad?

Tenemos un plan de aquí a 2019 que redunda en reforzar nuestros coeficientes de solvencia, reducir los ratios de morosidad, fortalecer lo que es nuestro negocio bancario y lograr un posicionamiento mayor, porque tenemos mucho que mejorar en Zaragoza capital y en esa parte que yo llamó de la Z-40 hacia dentro. Hay cosas que se han hecho muy bien, por lo que hay que insistir en lo se ha hecho muy bien y dejar de lado los errores.

¿Quá fortalezas tiene Bantierra para ese futuro?

Tiene muchas realmente, sobre todo la imagen que tenemos entre nuestros clientes, esa lealtad del mundo agroalimentario y rural. ¿Por qué? Por una razón muy sencilla. Cuando nos ponemos a hablar con alguien del mundo rural nos damos cuenta de que hablamos el mismo idioma, de que no tenemos que coger el diccionario para saber lo que es la PAC... Esa complicidad entre cliente y empleado yo personalmente veo que no se da en otros sitios. Este es sin duda un elemento diferenciador para Bantierra.

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