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Economía

La subida de la inflación resucita el empeño alemán en que el BCE eleve los tipos de interés

El Gobierno de Berlín recrudece su asedio a Mario Draghi para que vuelva a la austeridad y ponga fin a la política de estímulos, que beneficia a otros países.

Mario Draghi, presidente del BCE
La subida de la inflación resucita el empeño alemán en que el BCE eleve los tipos de interés
Arne/Efe

Quizá suene a broma, pero en realidad, la mentalidad de los italianos no es tan diferente de la de los alemanes. Los italianos... del norte del país, claro. Lo del sur ya es otro cantar. De hecho, "cerca de 900.000 italianos residen en Alemania, casi seis veces más que españoles, lo que evidencia una sintonía lejos de lo común", como explica una alta fuente diplomática con amplios conocimientos de la realidad germana. Quizá así se explique mejor por qué Berlín apoyó en 2011 a Mario Draghi para liderar el Banco Central Europeo (BCE). "Draghi, el más alemán de los italianos", coincidieron todas las portadas de entonces. Un tipo inteligente, austero, frío, calculador, devoto de la cultura del esfuerzo... Muy alemán, sí, pero con sangre italiana, la misma que ha terminado por desesperar a los alemanes. "La aversión que le tienen es terrible, es una cosa realmente llamativa", explica este alto cargo.

Berlín, que ha moldeado a su gusto la Europa de la Gran Recesión, se ha topado con un presidente del BCE a quien no ha logrado ‘domar’ pese a la enorme presión ejercida por su temible aparato. El bombardeo, con distintas fases de intensidad, ha sido una constante desde hace dos años y medio con nefastos resultados, eso sí. Draghi nunca ha dejado de sonreír para exasperación de los ahorradores alemanes, indignados con una política de ‘tipos 0’ que les está empobreciendo.

Pero si algo define a los alemanes, además de sus obsesiones históricas, es su tenacidad, así que el asedio se ha recrudecido en los últimos días exigiendo una subida inmediata de los tipos de interés y el fin de los históricos estímulos. ¿Aguantará Draghi? "Sin duda", destacan al unísono las fuentes consultadas.

El jueves, el Consejo de Gobierno del BCE celebrará en Fráncfort su primera reunión de 2017. La comparecencia de ‘Super Mario’ ha cobrado un inesperado protagonismo tras los últimos datos sobre la evolución de la inflación. La ira germana cobró renovados bríos el pasado día 3, cuando Eurostat publicó que diciembre, y debido al alza del petróleo, había cerrado en el 1,1% en el conjunto de la eurozona, el mayor nivel desde 2013 y cinco décimas más que el mes anterior. En España se elevó hasta el 1,6% y en Alemania se disparó al 1,7%, provocando sudores fríos en un país paranoico con la inflación.Pendientes de EE. UU.

"Pese al rifirrafe, no veo un cambio de actitud de Draghi ni una subida de tipos este año, aunque habrá que esperar a ver cómo evoluciona la Reserva Federal o cuáles son los efectos de las políticas de Trump cuando empiece a cortar el trigo en vez de tuitear", explica desde el Reino Unido Santiago Carbó, catedrático de Finanzas de la Bangor University e investigador de Funcas. No obstante, asegura tajante que la eurozona no está para muchas alegrías y que "países como Italia no soportarían una finalización brusca del programa de estímulos". No hay que olvidar que en 2016 el BCE compró casi 100.000 millones de la deuda emitida por España, casi la mitad del total.

¿Por qué está aversión alemana al presidente del BCE? Por varios motivos. Primero, por razones geoestratégicas: Alemania no soporta que en la UE le lleven la contraria. "Deben entender que la eurozona está formada por 19 países y no por uno", ha dicho Draghi en varias ocasiones. Y segundo, por cuestiones materiales. Su política es incompatible con el país donde la mayoría de la gente no se hipoteca para comprar una vivienda (prima el alquiler) y aparca sus ahorros en plazos fijos y planes de pensiones con el menor riesgo.

El principal argumento de ‘Super Mario’ para contrarrestar a Berlín han sido sus veneradas reglas. El objetivo fundacional del BCE es que la inflación esté próxima pero por debajo del 2%, y en los dos últimos años ha estado bajo mínimos. Ahora, su principal arma podría volverse en su contra si la tendencia alcista de diciembre continúa. Si con el 1,7% Alemania ha montado en cólera, como supere el 2%...

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