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Economía
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Las D. O. sortean la sequía y terminan la vendimia mejorando la previsión inicial

La cosecha recogida por Somontano, Cariñena, Campo de Borja y Calatayud suma un producción de 160 millones de kilos de uva de "excelente calidad".

A comienzos de septiembre se temía lo peor. La maduración de la uva no llegaba, parecía que el verano no tenía fin, las lluvias se hacían esperar y la vendimia comenzaba a acumular retraso. Las previsiones apuntaban a una notable pérdida de producción en las cuatro denominaciones aragonesas que hacían sus cálculos mirando al cielo.

Pero las estimaciones se han equivocado y el viñedo aragonés ha sorteado la sequía que tanto ha preocupado al sector aragonés y ha puesto fin a la vendimia con una cosecha superior a la esperada inicialmente.

Calatayud, la D. O. española más tardía, acaba de terminar la recolección, en la que ha obtenido 14,2 millones de kilos de uvas, una cifra que supone un incremento superior al 16% respecto a los 11,9 millones de kilos vendimiados la campaña pasada. "Unos datos –señalan desde el consejo regulador– que confirman la magnifica zona que tenemos para el cultivo del viñedo, ya que aún estando la mayoría del cultivo enclavado en secano y a una altitud de entre 650 y 1.040 metros, la vid vegeta perfectamente incluso en condiciones extremas como las de esta campaña". Porque no solo es un buen año en cantidad. La calidad es "excelente" con unos racimos sueltos y de granos pequeños por la sequía que, sin embargo, también ha evitado que no se hayan producido enfermedades que pudieran afectar al fruto.Buen clima en la recolección

Campo de Borja finalizó la vendimia hace apenas cuatro días. Y lo hizo también mejorando sobradamente sus expectativas iniciales de cosecha. Se hablaba entonces de unos 30 millones de kilos de uva, pero el resultado final de la recolección ha elevado esta cifra hasta los 35 millones de kilos. Aunque la producción ha sido menor que la del pasado año, cuando se recogieron 38,3 millones, continúa siendo una "muy buena" cosecha, ya que se ha superado en un 20% la media de las producciones de los diez últimos años (29,3 millones).

"Este incremento se ha fundamentado en el excelente clima del periodo de vendimia", detallan desde su consejo regulador, que recuerda los temores que despertó una primavera "más bien fresca y con el cierzo" que hizo que la garnacha, la variedad con mayor presencia, tuviera una floración algo heterogénea y el cuajado menos abundante.

Como en el resto de zonas productoras, la calidad del fruto es "inmejorable", gracias, puntualiza la D. O., al control biológico que se ha aplicado en el viñedo.

Aunque todavía hay alguna bodega terminando de vendimiar, en Cariñena se puso fin a la recolección hace unos diez días. En septiembre, en los momentos más duros de la sequía, el consejo regulador de esta denominación no podía siquiera imaginar que recogerían más de 70 millones de kilos. Pero las lluvias llegaron precisamente cuando más se le esperaban, a mediados de septiembre cuando aún no se ha recolectado ni la mitad. El resultado ha sido una producción que, según datos provisionales, rondará los 92 millones de kilos.

"No sabemos muy bien por qué, ni tiene una explicación lógica, pero lo cierto es que desde que aplicamos la confusión sexual en el viñedo las uvas pierden menos peso", señala el consejo regulador, que reconoce que al haber habido una maduración más lenta y una mayor sanidad la calidad se presenta "excelente".

Casi no habían comenzado a vendimiar el resto y, a mediados de octubre, Somontano ya tenía casi toda su producción en las bodegas. Recogió 18,3 millones de kilos, algo más que en la campaña anterior, una producción de la que ya se auguraba una añada "entre muy buena y excelente".

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