Despliega el menú
Economía

BSH Montañana dejará de fabricar lavavajillas en tres años

La planta, en cuya transformación el grupo está invirtiendo 80 millones desde 2015, se centrará en placas de inducción.

Fábrica de hornos de BSH Electrodomésticos España, en Montañana (Zaragoza).
BSH Electrodomésticos España

La dirección de la multinacional alemana BSH ha decidido que la planta zaragozana de Montañana deje de fabricar lavavajillas de forma progresiva a lo largo de los tres próximos años. Es decir, gradualmente se irá reduciendo la cifra de fabricación de estos aparatos ?(2016 se cerrará con unas 400.000 unidades) hasta que en 2020 dejen de hacerse. Serán varias plantas en Alemania, Polonia y Turquía, que ya hacen este producto, las que asuman esa carga de lavavajillas que Montañana hacía desde la década de los 70.

Precisamente ayer la compañía paró la producción en los distintos turnos para explicar a sus 1.293 empleados el porqué de esta decisión, que obedece fundamentalmente a la necesidad de especializar las fábricas en una sola línea de producto. "Por un lado, hace unos años que se veía que la de lavavajillas presentaba una demanda más débil y, por otro, la de líneas de placas de inducción está en constante crecimiento y con continuas inversiones que han supuesto un total de 80 millones desde 2015 en Montañana, desde que empezó un proceso de transformación de esta fábrica que todavía continua al haberse convertido en la única del grupo que hace este producto y además ser centro de referencia en investigación y desarrollo", dijeron fuentes de BSH Electrodomésticos España.

Ha sido la dirección del grupo en Alemania la que ha adoptado esta decisión, que hace unos días se comunicó al comité y ayer mismo a la plantilla y que repercutirá "positivamente" en la planta de Montañana. "Es un movimiento interno realizado para ser los mejores en inducción", dijeron fuentes de BSH España. Asimismo, desde la representación de los trabajadores comentaron que dejar de fabricar lavavajillas de aquí a tres años no implicará pérdida de empleo –actualmente unos 300 operarios trabajan en esta línea– sino al contrario, ya que "se reubicarán en hornos e inducción y además a futuro ganaremos en líneas al incorporar nuevas placas de inducción cada vez más avanzadas", constataron.

Desde BSH España recordaron que estas decisiones obedecen a la estrategia de un grupo que lleva la innovación en el ADN y que sabe que es la mejor herramienta para atar la fabricación a un territorio, en este caso Aragón. Además, precisaron, no es la primera vez que ocurre: "Hace unos años se trasladó la fabricación de placas de vitrocerámica a la planta de Traunreut (Alemania). También Montañana cedió a la de Santander la fabricación de placas de gas. Asimismo, la fábrica alemana de Giengen cedió la producción de frigoríficos a la de Esquiroz (Navarra) y Montañana derivó a Alemania los hornos compactos y se trasladaron aquí los pirolíticos. Es decir, que la reorganización de producciones es constante en el grupo y responde a la necesidad de ganar en eficiencia".

Etiquetas
Comentarios