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Economía

Cooper Standard espera dar empleo en 2019 a 400 personas frente a las 80 actuales

La empresa, que cerrará 2016 con una facturación de 8 millones, apuesta por llegar a los 53 en tres años.

Directivos de Cooper Standard, junto con el alcalde de Tarazona, en una foto de archivo.
Directivos de Cooper Standard, junto con el alcalde de Tarazona, recorrieron ayer las instalaciones.
N. B.

Cooper Standard hizo ayer la presentación oficial de su planta en Tarazona, que lleva funcionando desde el mes de enero con una plantilla de ochenta personas. Pero la multinacional americana aprovechó la puesta de largo del centro turiasonense para sacar pecho y presentar sus estimaciones de crecimiento para los tres próximos años, unas cifras ambiciosas que si se cumplen se traducirán en buenas noticias para la ciudad.

La facturación podría pasar de los 8 millones de euros estimados para este año a 60 millones de dólares (53 millones de euros) en 2019, algo que será posible gracias a la asignación de varios proyectos para Opel, el grupo PSA (Peugeot-Citroën) y Ford. Y es que la producción de los vehículos en España está subiendo, y la perspectiva es que supere los tres millones de unidades. "Con la carga de trabajo prevista vamos a alcanzar una facturación de 60 millones de dólares en 2019, y la plantilla va a ir creciendo paulatinamente hasta alcanzar los 400 empleados", aseguró el director de la planta turiasonense, Ángel Sanz.

El centro de producción de Tarazona está especializado en los sistemas de sellado. "Actualmente producimos juntas de estanqueidad para puertas, maletero y capó para varios vehículos del grupo PSA, y nuestro cliente principal es Vigo, aunque también servimos a otras fábricas del grupo", explicó Sanz.

Los planes de Cooper Standard es que la de Tarazona sea la "fábrica corazón en España". "Y esperamos poder crear dos o tres fábricas satélite más cerca de otras zonas, porque es muy duro competir desde aquí teniendo que sacar las piezas a Vigo, por ejemplo", adelantó Fernando de Miguel, presidente de Cooper Standard Automotive para Europa y Sudamérica.

Pleno empleo

La fábrica se ubica en una nave del polígono industrial, propiedad del Instituto Aragonés de Fomento, unas instalaciones que estaban en desuso desde hace ocho años tras el cierre de Delphi. Fueron necesarias unas obras de adecuación para dejarlas funcionales, algo que fue posible tras una inversión de unos 3,5 millones. La planta cuenta con 11.500 metros cuadrados de superficie productiva para la realización de productos en plástico y en caucho, una zona de almacén de 2.200 metros, y 1.800 más para oficinas y otros servicios.

El apoyo del Ayuntamiento y del Departamento de Industria del Gobierno de Aragón fue determinante para que la multinacional apostase por Tarazona, así como la cercanía con la planta de Opel en Figueruelas. "Para nosotros la decisión de venir a Aragón fue relativamente fácil, tenía contactos y había un equipo potente. Después, Arturo Aliaga y Luis María Beamonte fueron de una ayuda tremenda", dijo De Miguel.

Para el alcalde turiasonense, Luis María Beamonte, el de ayer era un día importante para Tarazona y toda la comarca, y afirmó sentirse "el alcalde más feliz" ya que Cooper Standar va a mejorar las cifras de empleo en la ciudad y creará sinergias con otras empresas. "Estoy convencido de que en un par de años nos vamos a aproximar al pleno empleo", dijo. "Para mí es un día de satisfacción porque se estaban buscando otros emplazamientos, y pone en valor que esta comunidad autónoma es ideal para invertir y que las instituciones deben ir de la mano", señaló Arturo Aliaga, quien fuera consejero de Industria cuando se materializó el acuerdo con Cooper Standard.

La multinacional es líder en ventas en el sector del sellado de puertas y ventanas para automoción. Está presente en 19 países, con un total de 97 centros de producción y 11 de diseño, en los que trabajan casi 30.000 personas.

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