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Economía

Aragón espera una de las cinco mejores cosechas de cereal de los últimos 20 años

UAGA prevé que se alcanzarán los 2,58 millones de toneladas gracias al alza de las producciones en el regadío, pero se teme un mal balance económico por los precios.

Las cosechadoras ya han entrado en los campos de cereal de Aragón, donde este año, según las previsiones de la organización agraria UAGA, se esperauna de las cuatro o cinco mejores cosechas de los últimos 20 años. Las producciones –especialmente de trigo (duro y blando), avena y cebada– suman 2.585.000 toneladas, lo que supone un 19% más que en la campaña anterior.

Ha ayudado el clima, porque aunque muchas siembras tuvieron que hacerse en seco, las cuantiosas lluvias corrigieron una nascencia que no prometía nada bueno, aunque también favorecieron la presencia de plagas como la roya. Y, sobre todo, ha ayudado el avance del cereal de invierno en las tierras de regadío. "Todavía no hay datos concretos, pero ya se intuye que podría haber unas 20.000 hectáreas de riego más ocupadas de trigo, en detrimento del cultivo de maíz", señalaron ayer Javier Langa, responsable de herbáceos de UAGA, y Teo Largo, responsable técnico de este sector en la organización agraria. Porque, como destacaron los sindicalistas, los precios de este cereal de primavera fueron "tan desastrosos" en la pasada campaña que han desanimado a los agricultores. "Ya se intuye que se ha reducido la superficie de maíz en primera cosecha, pero además aquellos que hacían segunda cosecha o han desistido o solo sembrarán la mitad", detalló Largo.

Las cifras son provisionales, señalaron los sindicalistas, ya que las próximas fechas "son cruciales", especialmente en las zonas frescas, para que se cumplan los halagüeños pronósticos. "Si lloviese se notaría", insistió Largo, que como ejemplo destacó que en la comarca de Daroca se espera rendimiento de 5.000 kilos por hectáreas, pero sin precipitaciones esta cifra puede reducirse a la mitad. Hay también zonas desfavorecidas en las que la sequía no ha perdonado. Así, en el Jiloca turolense, hay cultivos muy perjudicados e incluso producciones que ya se dan por perdidas."Especulación"

Aunque la cosecha es "buena" y la recolección ha comenzado "con optimismo", los precios pesan como una losa en el ánimo de los agricultores. Las cotizaciones del cereal de invierno no ha dejado de caer desde la campaña pasada.

El trigo blando se ha abaratado un 7% respecto al año anterior, porcentaje que se eleva al 16% si se compara con 2014. Cebada y avena están un 6% más baratas, pero mientras que el precio de la cebada ha caído un 3% respecto a 2014, el de la avena cotiza ahora un 16% más que aquel año.

El maíz ha conseguido incrementar su precio un 4,76% respecto a 2015, pero continúa siendo un 8,33% inferior al de 2014, mientras que el trigo duro ha caído un 12% respecto a la campaña pasada y un 7% si la comparación se realiza con un año antes.

"Hay una especulación salvaje", insistieron los representantes de UAGA, que reconocieron que los precios son sensibles a cualquier información que ataña al sector. "Que si va a haber una cosecha mundial histórica, que si hay inundaciones en una parte de Alemania, los efectos de los incendios en Canadá o la liberalización del mercado de maíz en China y la apertura de sus reservas..., todo afecta a estas cotizaciones", señalaron.

A pesar de los movimientos especulativos, los representantes de esta organización agraria reconocieron que es difícil predecir cuándo es el momento más idóneo para vender y si es más aconsejable almacenar o no el grano. "Es difícil de predecir", señaló Largo. "Es cierto que ahora va a haber mucha oferta porque todas las máquinas entran casi a la vez al campo y ya no hay tanta diferencia de fechas entre las zonas tempranas y las más tardías", explicó. Además, para muchos agricultores no hay posibilidad de almacenaje y por lo tanto, detalló Langa, "cuando el cereal llega a la era hay que vender, porque no te puedes arriesgar a que haya una tormenta y termine estropeando la mayor parte de la producción ya recolectada", detalló Langa, que aseguró que "de eso se aprovechan los operadores"."Muchos gastos"

Se acierte o no con el momento más apropiado (en precios) para la venta, los representantes de UAGA reconocieron que no va a ser unos de los mejores años económicamente hablando. "El balance económico no va a ser bueno", señaló Langa. Y no solo por las cotizaciones del cereal. "Hemos tenido muchos gastos", insistió el sindicalista, que recordó que el desembolso en los inicios de campaña en abonos, urea o fertilizantes (derivados del crudo) ha sido muy elevado "porque, aunque el petróleo había bajado mucho, todavía no se había repercutivo en este tipo de materias primas".

Además, este año han sido numerosos los campos de trigo afectados por roya, un hongo que seca la planta y el grano y reduce el rendimiento y cuyo tratamiento es complejo y costoso para el agricultor. "Un tratamiento fungicida cuesta entre 60 y 70 euros por hectárea y en muchos cultivos ha sido necesario realizar hasta dos", señaló Langa.

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