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Economía

Industria 4.0, el reto de hacer de la fábrica una plataforma de productos y servicios

El cluster IDiA busca extender a las pymes la ventaja competitiva que supone la transformación digital.

Las TIC son una herramienta imprescindible para esta transformación digital
El sector de las TIC crece más de un 30% y ya genera unos 8.000 empleos

La economía digital ya está aquí y ha venido para quedarse. "Muchos equipos directivos no tienen suficiente conocimiento del desafío que eso supone y no lo priorizan porque no tienen claro el modelo de negocio". Para atender ese déficit, explicó Antonio Novo, director gerente de IDiA, nació en 2004 este clúster, que tiene 47 socios (40 de ellos empresas) pero que quiere extender su red también a pymes para poder generar más valor en el tejido empresarial.

"Estamos acabando el trabajo que nos encargó el Inaem sobre las necesidades de las TIC", señaló Novo, consciente de que son la herramienta imprescindible para esta transformación digital. "Ya no solo es cuestión de automatización de procesos o de incorporar facturas digitales sino de modificar las líneas de comercialización y de fabricación de un producto, que se demanda cada vez más personalizado y conectado con el cliente", explicó.

Una línea en la que abundó el alemán Helmut Hampp, director de organización e informática de BSH, que calificó la industria 4.0 de vuelta a los orígenes ya que si al inicio de la revolución industrial la producción era aún muy artesanal, ahora se vuelve la "personalización in extremis" tanto en coches como en cualquier producto de la sociedad de consumo.

Y eso, advirtió en la jornada ‘Innovación en colaboración, más y mejores resultados’, organizada por IDiA en Ibercaja, "afecta a toda la organización de la empresa porque hay que acercarse mucho al cliente final, lo que exige productos flexibles y adaptables y un sistema productivo que lo permita". El salto a la era digital, dijo, no supondrá una mayor automatización, en muchos casos, sino tener todos los procesos sensorizados y conectados para facilitar esa personalización del producto y que no se disparen los costes.

Desarollos de empresas

A juicio de este directivo alemán de BSH, el viraje de fabricante de producto a un sistema fabril centrado no solo en la manufactura del producto sino en añadirle servicios acabará imponiéndose y hay que prepararse para ello. Algunos ya lo están haciendo. Empresas como MAZ ha desarrollado un programa de rehabilitación asistida por ordenador, que supone ahorros económicos y de tiempo importantes.

Simply está trabajando en la geolocalización de producto en sus supermercados como herramienta de venta; Pikolin está aplicando la RFID (Radio Frequency Identification) en su sistema logístico y Alliance Healthcare, la antigua SAFA, con el apoyo de Hiberus Tecnologies ya tiene en marcha su ‘software factory’.

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