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Economía

Abengoa encara una semana decisiva para perfilar un pacto que evite su quiebra

Los bancos acreedores se reúnen hoy con KPMG, la consultora elegida para intentar reflotar la firma.

Exterior del complejo de Abengoa Water en la localidad sevillana de Dos Hermanas.
Exterior del complejo de Abengoa Water en la localidad sevillana de Dos Hermanas.
José Manuel Vidal/Efe

Los bancos acreedores de Abengoa mantendrán hoy una reunión con KPGM, la firma elegida como asesora en el proceso de reestructuración de la deuda de la empresa andaluza, que el pasado miércoles presentó preconcurso de acreedores.

Ese encuentro será el primero entre los bancos y la consultora, que ha ayudado a reflotar otras empresas de la envergadura de Pescanova, desde que la firma fuese designada asesora dentro del proceso de reestructuración de la deuda de la compañía andaluza. Y en él las entidades financieras expuestas podrán abordar la situación crediticia de la compañía andaluza y las distintas opciones en torno a la deuda contraída.

Una de las opciones por las podrían decantarse las entidades financieras, con las que la firma de ingeniería dedicada a proyectos de energía renovables tiene comprometidos 20.264 millones, de los que 8.800 son créditos, es exigir la capitalización de la deuda. Es decir, convertirla en acciones y hacerse con el control de la firma.

Y es que esta es, según los analistas consultados, una de las pocas opciones con las que cuenta la dirección de Abengoa para evitar la quiebra definitiva, ya que con toda seguridad los bancos no aceptarían una quita sin entrar en la compañía, según indican fuentes cercanas a la corporación.

Desde uno de los bancos con exposición a Abengoa aseguran que la situación de la compañía no es fácil, si bien hay confianza en distintas fórmulas para que la empresa pueda salir adelante, ya que, a diferencia de otras sociedades en dificultad, dispone de base industrial.

S&P emitió el pasado viernes una nota en la que asegura que la situación de Abengoa no afectará a los ratings de las entidades bancarias españolas relacionadas con la compañía. Sin embargo, indicó que los beneficios de los bancos serán algo menores de lo que auguraban en sus previsiones, debido a las provisiones que habrán de realizar para hacer frente a las pérdidas potenciales que les pudieran llegar por la situación de Abengoa.Otras posibles vías

Además del deseado acuerdo con la banca, hay otras vías de solución como la búsqueda de un nuevo socio, improbable tras el fallido intento con Gonvarri, o el siempre arriesgado pacto con los denominados fondos buitres. Por el momento, Abengoa se ha limitado a apuntar que sigue negociando con sus acreedores, unas conversaciones que pretenden salvar al grupo puntero e internacional creado hace 75 años por la familia Benjumea.

Tras la reunión entre los bancos expuestos y KPMG, en la que también estarán presentes los abogados encargados del proceso, se producirá otro encuentro en paralelo con los bonistas en la que no estarán presentes los acreedores. Precisamente, la propia Abengoa ha invitado a los bonistas a organizarse en un comité con el objeto de facilitar una solución más eficiente en el actual proceso de preconcurso de la empresa.

Abengoa afronta vencimientos de bonos y obligaciones por más de 3.500 millones de euros hasta 2021, de los cuales el 40% corresponden a los dos próximos años.

Así, el grupo de ingeniería y proyectos de energías renovables debe hacer frente a vencimientos mínimos en lo que resta de año, ya que a cierre del pasado mes de septiembre estos ascendían a 125,3 millones de euros.

Sin embargo, para el ejercicio 2016 estos vencimientos se incrementan por encima de los 600 millones de euros y para el año 2017 se elevan hasta los 786,8 millones de euros, según los últimos datos financieros remitidos por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.Sustitutas en el Ibex 35

Mientras, Cellnex, Merlin Properties y BME se perfilan como las principales candidatas a ocupar el hueco dejado en el Ibex por Abengoa, que desde el pasado viernes no forma parte del índice, según los analistas de Self Bank y XTB.

Si la compañía sustituta fuera Merlin, sería la primera vez que una socimi (sociedad de inversión inmobiliaria cotizada) forma parte delselectivo y supondría el retorno de las inmobiliarias al índice después de que compañías como Fadesa, Metrovacesa o Cintra fueran excluidas primero del índice en el que operan las 35 principales empresas y, luego, de la bolsa a raíz de la crisis del sector. El pasado viernes, la capitalización de Cellnex se situaba en 3.864 millones de euros; la de Merlin, en 3.836 millones de euros y la de BME, en 2.793 millones de euros.

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