Economía

Solo 2 de cada 100 pymes y autónomos aragoneses se han acogido a no adelantar el IVA

La anunciada como 'medida estrella' del Gobierno no ha convencido a los pequeños empresarios debido a su complejidad.

Fátima Báñez, ministra de Empleo.
Fátima Báñez, ministra de Empleo.

Ni tres meses de prórroga ni una campaña de captación por parte de Hacienda han podido evitar que la propuesta para que los autónomos y pequeñas empresas se acogieran al llamado IVA de caja haya acabado en “fracaso”. Así al menos lo valoran los representantes aragoneses de los trabajadores por cuenta propia y pymes, público específico sobre el que el Ejecutivo lanzó esta opción anunciada como una de las “medidas estrella” de la nueva Ley de Emprendedores aprobada hace ya casi 10 meses.

Este 31 de marzo finalizó la prórroga de 3 meses establecida por el Gobierno después de que a finales de 2013 se decidiera ampliar el plazo ante el escaso éxito de la propuesta, y las primeras estimaciones no han mejorado. Según la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos de Aragón (UPTA-Aragón), poco más de 2000 de los autónomos de la Comunidad han mostrado interés por la idea, mientras que Cepyme Aragón (Confederación de Pequeñas y Medianas Empresas) solo tenía noticia de unas 200 empresas interesadas de las cerca de 80.000 que hay en Aragón. Números que se quedan muy lejos de las intenciones del Gobierno central, que anunció que la medida sería acogida por casi 2,3 millones de profesionales en toda España, de los cuales algo más de 100.000 estarían en Aragón.

El 'batacazo' resulta aún más llamativo debido a que la medida en sí misma era una reivindicación histórica de los autónomos y pequeños empresarios. El mecanismo del IVA en caja permite, en principio, que los adheridos puedan pagar el IVA al cobrar la factura y no al emitirla como hasta ahora, algo que estaba pensado para aliviar las exhaustas economías de los autónomos y pequeñas y medianas empresas que muchas veces soportan la morosidad de clientes que pagan con varios meses de retraso mientras ellos tienen que adelantar al fisco los impuestos con regularidad. Un plan que pintaba muy bien en principio, pero que al ponerse en negro sobre blanco ha revelado, según dicen los interesados, “no ser para nada una buena propuesta”.

Riesgos fiscales y presiones de grandes empresas

Entre los principales factores que han hecho que la medida se haya convertido en un fracaso los representantes de los empresarios destacan dos. En primer lugar, la escasa claridad y “lo farragoso del procedimiento”, según destaca Álvaro Bajén, secretario general de UPTA-Aragón, que explica que acogerse a la medida supondría para los autónomos una doble contabilidad difícil de llevar, “conllevando unos riesgos de sanciones por parte de Hacienda muy altos”.

“Básicamente el origen del fracaso está en que las exigencias de carácter burocrático son tan desmesuradas que te cuesta más poner en marcha una doble contabilidad, que el beneficio del régimen en sí. El régimen desde el punto de vista burocrático es imposible”, coincide el Secretario General de Cepyme en Aragón, Rafael Zapatero, quien entiende que las apenas 200 empresas adheridas “son aquellas que trabajan con la administración” y que lo han hecho “para evitar los largos plazos de pago que manejan las entidades públicas".

Por otra parte, la Presidenta de ATA en Aragón (Asociación de Trabajadores Autónomos), Mayte Mazuelas, destaca que muchos de sus afiliados les han confesado que sus clientes -en especial grandes empresas- les han pedido que no se lanzaran a la propuesta ya que entonces también se verían obligados a funcionar con una doble contabilidad y “tendrían que comenzar a pagar al mes en lugar de a 3 o más meses, por lo que muchos han descartado la idea debido al riesgo de que las empresas dejaran de contar con ellos”.

Hacienda mandó al menos dos circulares promocionando la idea

Pese a que a finales de diciembre ya parecía que la puesta en marcha del IVA de caja iba a ser complicada, Hacienda y el Ministerio de Empleo no han parado de intentar sacar a flote la propuesta. Desde principios de año la Hacienda ha mandando al menos dos circulares a multitud de empresas y autónomos explicándoles detalladamente el procedimiento y las supuestas ventajas de llevarlo a cabo, algo que tampoco ha resultado.

“La publicidad que se le ha dado ha sido escasa aunque en los últimos meses hayan intentado mejorarla”, comenta Mazuelas, quien entiende que desde el principio el Ejecutivo lanzó el proyecto sabiendo que "no era viable para acoplarse a los actuales regímenes fiscales y favoreciendo los intereses de las grandes empresas", a las que en muchos casos “financian los autónomos”.

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