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Economía

Aragón

Más del 70% de los autónomos aragoneses no reciben la prestación al cesar su actividad

Casi 25.000 trabajadores por cuenta propia de la Comunidad que cotizan para poder recibir este subsidio, pero la mayoría de las solicitudes son denegadas. En el primer trimestre de 2013 solo han aceptado un 18%.

Muchos comercios regentados por autónomos han cerrado
Más del 70% de los autónomos que cesan su actividad no reciben prestación
A. NAVARRO

Uno de cada cuatro autónomos aragoneses cotiza para tener derecho a la prestación por cese de actividad, el denominado 'paro' de los trabajadores por cuenta propia, pero son pocos los que consiguen cobrarlo cuando se ven obligados a cerrar sus negocios o dejar su ocupación. Según datos aportados por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) y la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT), entidades gestoras de la Seguridad Social para el reconocimiento de la ayuda, más del 70% de las solicitudes que se presentan en Aragón para recibir esta prestación son rechazadas.

Durante el 2012 se denegaron siete de cada diez peticiones evaluadas -un 10% quedaron pendientes de resolución- y en el primer trimestre de este año la proporción de respuestas negativas ha aumentado y ya se ha situado en ocho de cada diez, mientras que más de un 25% todavía estaban en proceso de valoración al término del citado periodo. De esta forma, tan solo entre el 26% -en 2012- y el 13,5% -entre enero y marzo- de los autónomos que cotizaron para obtener la prestación están lograron su objetivo cuando cesaron su actividad.

Esta situación ha ocasionado que muchos autoempleados decidan no pagar estas cuotas, que suponen un mínimo de 14,5 euros al mes -sube según la base de cotización-, pues solo 24.880 de los 102.668 autoempleados que hay en Aragón -un 24,2%- realizan la inversión para optar a este ingreso si se ven obligados a dejar de trabajar.

“Cuando a la mayoría de los autónomos que presenta la solicitud para poder percibir la prestación por cese de actividad se la deniegan está claro que algo que no está funcionando. Esta cobertura ha sido una de las grandes medidas para el colectivo, pero, a la vista de los resultados, hay que mejorarla para conseguir que se convierta en un seguro que funciona si un autónomo debe cerrar su negocio y cesar en su actividad”, señala Lorenzo Amor, presidente de la ATA.

Desde la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA) también creen que la solución no es eliminar esta prestación o que los empleados por cuenta propia dejen de cotizar para obtener la cobertura, sino mejorar un sistema que no parece ser efectivo. “No hay que discutirla ni ponerla en duda, igual que no se hace con el paro o la jubilación, sino adaptarla y reconducirla para que cumpla con su objetivo”, explica Álvaro Bajén, secretario general de UPTA en Aragón, quien ya ha llevado este asunto a los tribunales: “Hay que negociar con el Gobierno para lograr modificar los requisitos que ahora mismo se tienen en cuenta para conceder la prestación, y la otra alternativa es recurrir a la Justicia”.

Los motivos de las denegaciones

Cuando llega el momento de identificar el problema, los implicados lo tienen claro, y sus palabras se ven respaldadas por las estadísticas. Según las cifras del Ministerio de Empleo y Seguridad Social recogidas por ATA, la inmensa mayoría de las denegaciones de la prestación se deben a que el solicitante no ha acreditado correctamente el cese. Durante el primer trimestre de este año, hasta un 90,9% de las respuestas negativas se debieron a este motivo, mientras que el 9,1% restantes fueron rechazadas por no tener cubierto el periodo mínimo de cotización, de 12 meses continuados e inmediatamente anteriores al cese. Aunque en otras comunidades sí se dio el caso, en Aragón ninguna fue denegada por no estar al corriente de las cuotas a la Seguridad Social.

“Lo que pedimos es que se compute el salario del autónomo para calcular si éste tiene o no pérdidas, ya que ahora mismo no se tiene en cuenta y a un trabajador por cuenta propia que esté ganando 3.000 euros al año no le concederían la prestación si cesa en su actividad”, explica Bajén, quien cree que es necesario revisar ese requisito. “Debería contarse el sueldo como un gasto más para el autónomo”, reclama el secretario general de UPTA Aragón.

Además, desde las asociaciones de autónomos denuncian que la cantidad que se está ingresando gracias a las cotizaciones “es mucho mayor que la que realmente está recibiendo este colectivo”. A lo largo del año pasado, la Seguridad Social desembolsó 2,1 millones de euros por el abono de dicha prestación, una cantidad muy inferior a la que, según UPTA, han cotizado los autónomos: 150 millones. Y es que la media de la prestación por cese de actividad se situó en 649,46 euros mensuales y el periodo medio de percepción fue de tan solo 2,5 meses.

El Gobierno reconoce errores

Los problemas que esta legislación son tantos que incluso el propio Gobierno reconoce que el sistema necesita mejoras. “La Seguridad Social mantiene su compromiso de simplificar los requisitos para acceder a esta cobertura, que nació en 2011 con ciertas trabas de acceso incomprensibles que ahora hay que depurar”, aseguran desde el propio Ministerio de Empleo.

“El problema más recurrente para certificar el cese de actividad por motivos económicos, técnicos, productivos u organizativos es la dificultad de verificar las pérdidas en la actividad, en casos de tributación por módulos”, indican desde el organismo público: “Esto se debe a que el rendimiento se determina mediante indicadores objetivos basados en la actividad sin tener en cuenta los flujos reales de ingresos y gastos”.

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