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Consumo

Más de un 10% de los hogares aragoneses sufren la 'pobreza energética'

Aragón es una de las comunidades en las que más familias dedican una parte excesiva de sus ingresos a pagar las facturas de energía. El número de ayudas para estos gastos se han multiplicado y unas 70.000 familias disfrutan del Bono Social para la electricidad.

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Más de un 10% de los hogares aragoneses sufren la 'pobreza energética'
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En una época en la que asumir todos los gastos es una odisea para miles de familias aragonesas, la factura energética se ha convertido en un gasto casi inasumible para la economía de muchos hogares. Cuando la escasez aprieta, la comida y la vivienda -alquiler o hipoteca- suelen ser las prioridades. Lo que sobre -si es que sobra- se destina a luz, gas y agua, conceptos en los que las viviendas de Aragón gastan casi 1.500 euros al año -750 para electricidad, 300 para gas, 285 para combustibles líquidos y 124 para agua-, según los últimos datos de la Encuesta de Presupuestos Familiares del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Estas importantes cantidades, unidas a la situación económica que atraviesa el país y a una caída generalizada de los ingresos, ha ocasionado que el número de hogares aragoneses que dedican una parte excesiva -más de un 10%- de sus ganancias a gastos energéticos de la vivienda haya aumentado considerablemente durante los últimos años. Según datos del Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE), un organismo independiente avalado por el Ministerio de Medio Ambiente, más de un 10% de las familias de la Comunidad se encuentran en esta situación, denominada de 'pobreza energética objetiva'. De hecho, Aragón es una de las regiones más afectadas por este problema, junto a Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura y La Rioja, según el informe de 2012 de esta entidad, en el que cruza datos del INE y el instituto estadístico comunitario, el Eurostat.Crecen las solicitudes de ayuda

“Desde 2008 se ha producido un repunte de las tasas de pobreza energética como consecuencia del deterioro de la capacidad de gasto de los hogares y de un incremento acusado de los precios de la energía”, indican desde el OSE, que advierte de los riesgos de este problema en la calidad de vida de los afectados: “Incrementa la incidencia de enfermedades físicas y mentales, especialmente entre la población más vulnerable”. Estos datos los avalan las solicitudes de ayudas a los servicios sociales y las entidades solidarias, que durante los últimos años se han multiplicado y ya suponen una parte importante del total, por detrás, eso sí, de las de alimentación y vivienda.

A lo largo del 2012, el Ayuntamiento de Zaragoza concedió 451 ayudas de urgente necesidad para gastos eléctricos por valor de 55.600 euros y 130 más para el gas, que ascendieron a casi 20.000 euros. También han experimentado un importante crecimiento las solicitudes que reciben las diferentes entidades sociales que realizan este tipo de apoyo directo a familias necesitadas. En Cáritas, por ejemplo, estas subvenciones aumentaron de un 5,6% del total a un 7,7%, pasando de 40.000 a 60.000 euros. En números absolutos el incremento fue todavía mayor, ya que las 295 ayudas para gastos energéticos de 2011 se convirtieron en 546 el año pasado.

“Suelen ser personas sin ingresos o con ganancias muy bajas, como desempleados que tienen solo el subsidio o ayudas sociales”, explica Carmen Gil, coordinadora de Intervención Familiar de Cáritas en Zaragoza. “También hay una gran austeridad en el gasto y muchas familias solo encienden la calefacción un par de horas al día para intentar ahorrar, pero aún así tienen problemas para pagar las facturas”, asegura. Además, la situación que atraviesan muchas familias se agrava con los retrasos a la hora de aprobar subvenciones públicas como el IAI, que pueden llegar a ocho meses, según apuntan desde esta entidad.

70.000 beneficiarios del Bono Social

A pesar de la reciente bajada del recibo eléctrico, que descendió un 6,62% a principios de este mes -supondrá un ahorro de unos 30 euros anuales para un consumidor medio-, cada día son más los que tienen problemas para pagar los gastos energéticos. Según datos de Endesa, en Aragón ya hay 70.000 hogares que se benefician del Bono Social para la factura eléctrica, un descuento especial sobre la Tarifa de Último Recurso (TUR) que permite ahorrar hasta un 20% a los consumidores más indefensos.

Esta rebaja se aplica de forma automática a los hogares con una potencia contratada inferior a 3 kilovatios, pero también se pueden beneficiar de esta medida los pensionistas con prestaciones mínimas, las familias numerosas o los hogares con todos sus miembros en situación de desempleo. Sin embargo, en estos casos es necesario solicitar el bono social a la compañía eléctrica, tal y como explica la página del Ministerio de Industria, Energía y Turismo. También se debe informar cuando se haya dejado de cumplir con los requisitos si no se quiere sufrir una penalización.

Gastos imprevistos

 

Si asumir los gastos ordinarios es complicado para las familias con menos ingresos, las facturas imprevistas acaban de descuadrar los números de casi cualquier hogar. Según el INE, el número de aragoneses que no tienen capacidad de afrontar gastos imprevistos ha pasado de un 12,6% en 2009 a un 22,9% en 2012, y el número de personas que durante el último año han tenido algún retraso en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal, como la hipoteca, el alquiler o los recibos, ya alcanza el 3,7%.

Esto ha provocado que haya familias que no puedan afrontar facturas como la reparación de una caldera o la calefacción y se vean obligados a vivir sin elementos básicos como el agua caliente o con temperaturas muy inferiores a las adecuadas. Según la Encuesta de Presupuestos Familiares del INE, estos desembolsos suponen una media de casi 200 euros por cada vivienda aragonesa en mantenimiento y reparaciones y otros 50 en materiales, cuando el trabajo lo realizan los propietarios o inquilinos.

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