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Economía

Crisis en la Eurozona

El presidente del Eurogrupo abre la vía de Chipre como solución para otros países

Jeroen Dijsselbloem asegura que representa un nuevo modelo para resolver los problemas bancarios de la zona euro si otros países tienen que reestructurar sus sectores bancarios.

Jeroen Dijsselbloem
El holandés Dijsselbloem, nuevo presidente del Eurogrupo
AFP

El plan de rescate acordado para Chipre este lunes representa un nuevo modelo para resolver los problemas bancarios de la zona euro si otros países tienen que reestructurar sus sectores bancarios, indicó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, en declaraciones a Reuters y Financial Times. 

"Lo que hemos hecho la última noche es lo que yo llamo hacer retroceder los riesgos", dijo Dijsselbloem horas después de rubricar el acuerdo de rescate para Chipre, que supondrá la liquidación del segundo mayor banco del país y la imposición de fuertes quitas a los depósitos no garantizados.

"Si se aprecia riesgo en un banco, nuestro primer planteamiento debería ser: 'De acuerdo, ¿qué va a hacer el banco al respecto? ¿Qué puede hacer para recapitalizarse a sí mismo? Si el banco no puede hacerlo, hablaremos de los accionistas y los bonistas, les pediremos que contribuyan a recapitalizar la entidad y, si fuera necesario, también a los depositantes no garantizados", añadió.

Después de doce horas de negociaciones, los representantes de la 'troika' y el Gobierno de Chipre acordaron el cierre del segundo mayor banco del país, con la transferencia de los depósitos garantizados, aquellos inferiores a 100.000 euros, al Bank of Cyprus, la mayor institución del país, mientras los depositantes no garantizados deberán afrontar pérdidas de 4.200 millones.

Asimismo, los depositantes no garantizados, cuyos depósitos superen los 100.000 euros, verán sus cuentas congeladas en Bank of Cyprus mientras se analizan las necesidades de capital de la entidad, que en caso de ser necesario serían cubiertas con los depósitos por encima de 100.000 euros.

Este acuerdo, conocido como 'autorrescate', implica que accionistas y tenedores de bonos de las entidades se vean forzados a soportar los costes de la reestructuración en primer lugar, seguidos de los depositantes no garantizados, lo que supone un radical cambio en la política de la eurozona cuando se cumplen tres años de crisis en los que los contribuyentes de la región han sufragado los cuantiosos rescates acometidos.

A este respecto, el presidente del Eurogrupo señaló la necesidad de terminar con el proceso por el cual los gobiernos y contribuyentes soportaban los costes de las ayudas, apuntando que la reciente calma de los mercados permitía llevar a cabo el cambio, aunque admitió la posibilidad de que se registrara cierta inestabilidad de nuevo a raíz de esta decisión.

"Si queremos tener un sector financiero sólido y saneado, el único camino es decir: 'Mira, ahí es donde asumes los riesgos y debes afrontarlos, y si no puedes, entonces entonces no deberías haberlos tomado", declaró.

"Fuera de lo peor de la crisis" 

"Las consecuencias pueden implicar que se trate del final de la historia y, ésa, creo que es una posición que, ahora que estamos fuera de lo peor de la crisis, deberíamos tomar", añadió. 

Al ser cuestionado por las implicaciones de este nuevo modelo para países como Malta o Luxemburgo, con unos sistemas bancarios altamente endeudados, o para países con dificultades en el sector, como Eslovenia, el ministro holandés indicó que deberían reducir el tamaño de sus entidades.

"Supone afrontarlo antes de verte en problemas. Fortalecer tus bancos, sanear sus balances y comprobar si hay bancos en problemas, la respuesta ya no será automaticamente que vendremos y te quietaremos los problemas. Los haremos retroceder. Esa es la primera respuesta que necesitamos. Hacerlos retroceder. Tú los afrontas", explicó.

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