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Deportes

CAI ZARAGOZA

Viejos conocidos con aroma NBA

Pasado Asselin, Lescano, Starosta, Ibaka, Quinteros, Bulfoni... Muchas historias comunes hasta con la mejor liga del mundo de protagonista.

Ha llovido mucho desde que un joven Josh Asselin se vestía la elástica del Cáceres y se enfrentaba, entre otros equipos, a un CAI Zaragoza en el que Matías Lescano ya luchaba por alcanzar el ascenso a la ACB. A ambos parecía que los seguía la NBA, ¿o no? Y aún más tiempo ha pasado desde que el argentino compartiera vestuario con un imberbe Rodrigo San Miguel. Pero las barbas ya han crecido y la madurez ha llevado a medirse en la elite a jugadores como ellos, con muchas historias comunes que a buen seguro les pasarán por la cabeza. A ellos y a Starosta o Ibaka, que ya se emparejaron el año pasado en los encuentros ante el Hospitalet, teniendo uno pasado en la mejor liga del mundo y el otro casi seguro que futuro en ella. O a Quinteros y Bulfoni, compañeros en aquel León que arruinó la fiesta a los rojillos hace dos campañas. Incluso a un gran tipo como Guillem Rubio a quien la afición zaragozana no traga por su picaresca en la zona en aquel mítico 'play off' ante Plasencia. Cuentos del pasado que se reúnen esta noche.

Quizá la anécdota más curiosa sea la del ojeador de la NBA que presenciaba un encuentro entre el CAI y el Cáceres. Ese día Matías Lescano brilló con luz propia. Puntos, rebotes. asistencias, balones recuperados. Ya se había rumoreado que la liga norteamericana podía haberse fijado en el argentino. Y al acabar el encuentro el 'cazatalentos' dialogó con el Bicho. Pero en realidad, el estadounidense al que había ido a vigilar con atención era al joven Asselin. Sí, sí, lo de Lescano llegó de rebote y hasta él mismo lo reconocía esta semana: "Eso fue una nube que se armó. En un partido lo estaban viendo a él y yo jugué bien y vino el ojeador a hablar conmigo, pero no fue para tanto. A él sí que lo miraban con la NBA como posible destino".

Matías es uno de los claros protagonistas del encuentro. Además de compartir con Asselin esa curiosidad, jugó junto a Rodrigo San Miguel en la temporada 2003-04, el mismo año en el que tuvo como rival a Guillem Rubio en la eliminatoria ante el Plasencia. También es de los supervivientes que ya se enfrentaron con el Ricoh Manresa la campaña en la que coincidieron en la LEB y se ha medido en innumerables ocasiones con un compatriota como Bulfoni.

El escolta rojillo tuvo palabras de elogio y cariño hacia Rodrigo. "Demuestra que el haber salido de acá le ha venido muy bien. Fue al Fórum, hizo una gran apuesta, jugó en ACB y este año está muy bien. Nos llevamos muy bien, es un buen chico que se lo merece. Se fue de aquí casi por la puerta de atrás y le ha demostrado a mucha gente que vale para esto".

¿Y Bulfoni? "Un jugador completo con el que nos hemos enfrentado muchas veces y lo conocemos bien". Ahí terminó el repaso a todas sus coincidencias, aunque daban para mucho más.

Lo que parece seguro es que el factor sorpresa no aparecerá demasiado en el choque. Por lo menos en lo que hace referencia al escenario o a conocimiento del adversario. Porque de los doce hombres que componen la plantilla manresana nueve ya se han enfrentado a los rojillos y han visitado el Príncipe Felipe. Precisamente Bulfoni es uno de ellos y lo hizo junto a un Quinteros que ahora abandera al equipo zaragozano. Ellos formaron una pareja de 'killers' en León. Eran los tiradores, los que anotaban, los que llevaron a ese equipo a la ACB derrotando al CAI en la serie final. Y eso une. Y hace que se conozcan casi a la perfección.

Hay otros que también se conocen de haberse medido el uno con el otro. Ese es el caso de Serge Ibaka con los pívots rojillos Starosta o DP. El checo, que ya probó en la NBA, concretamente en los Cavaliers de Cleveland, aunque finalmente fuera cortado, ha tenido enfrente a este congoleño, que a sus 19 años es uno de los nombres que barajan muchos conjuntos de la mejor liga del mundo para incorporarlo en un futuro no muy lejano. Hoy vuelven a verse las caras en la elite. Del visitante se espera mucho y del local se exige una reacción inmediata.

Y Jordi Grimau jugó en Monzón y se ha topado con el CAI en muchas temporadas. Y Diego Sánchez también sabe lo que es visitar la capital del Ebro como jugador y un hermano suyo perteneció al Fábregas MultiCaja zaragozano de la Superliga de voleibol, y... Son tantos los nexos de unión entre ambos conjuntos y sus jugadores que sería el cuento de nunca acabar.

Sin embargo, una vez que se lance el balón al aire todo eso se olvida, o debe de olvidarse, puesto que hay mucho en juego. Los abrazos serán antes y después, pero a lo largo de los 40 minutos todos ellos lucharán por sus intereses. Como debe ser.

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