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POLÉMICO REGLAMENTO

Una normativa FIFA excluirá a menores inmigrantes del fútbol aragonés

Algunos clubes y Chunta Aragonesista reclaman una solución a la Federación Aragonesa de Fútbol. Los nuevos reglamentos, impulsados por la FIFA, pretenden evitar el tráfico de menores.

Impreso de renuncia a los derechos de formación. Segunda hoja.
Una normativa FIFA excluirá a menores inmigrantes del fútbol aragonés

Una misiva de la Federación Aragonesa de Fútbol (FAF) a los clubes de su circunscripción ha hecho saltar las alarmas en algunos conjuntos de la región. En ésta se comunicaba la nueva normativa en relación a la inscripción de jugadores extranjeros menores de edad en competiciones territoriales, así como los requisitos para que los extracomunitarios en último año de cadete y en categoría juvenil puedan participar en competiciones de ámbito nacional (de Liga Nacional Juvenil en adelante). Unas exigencias que, según denuncia Chunta Aragonesista (CHA) en un comunicado, son «injustas», ya que están «discriminando a un sector de la población menor que vive en Aragón al que se le veta la posibilidad de jugar al fútbol base».

Las condiciones para poder federar a menores de edad extranjeros en competiciones regionales son, aunque accesibles, complicadas de conseguir en algunos casos específicos, especialmente en aquellos en que los menores recalaron de forma coyunturalmente irregular en España. Además de una solicitud de inscripción y licencia firmada por el padre, la madre o el tutor del niño (que en ocasiones puede estar tutelado por la DGA, lo que complicaría aún más las gestiones), el club debe entregar la fotocopia del pasaporte o tarjeta de identificación del menor y la del padre, madre o tutor y la declaración jurada ante la Secretaría General de la FAF de no haber tenido licencia de fútbol federada en ningún otro país afiliado a la FIFA. Por último, el club que decida contar con sus servicios debe renunciar por escrito a los derechos de formación del jugador.

Los requerimientos se endurecen al llegar a categorías nacionales: además de los requisitos anteriores, para que los futbolistas extranjeros puedan participar en ellas, deberán adjuntar los contratos de trabajo detallados de la madre y el padre, los certificados de empadronamiento de los progenitores, así como sus permisos de trabajo y una solicitud detallada de inscripción del jugador, explicando las circunstancias y motivos de la petición. El área de deportes de CHA señala, además, que es necesario «acreditar la residencia durante al menos cinco años seguidos en España». Algo muy complicado en determinados casos.

Desde los clubes, los hay quienes han tomado el nuevo articulado con cierto recelo. Tal es el caso de Raúl Muñoz, director deportivo del fútbol base de la U. D. Montecarlo y entrenador del equipo de División de Honor Cadete de dicha institución deportiva, quien, tras haber leído la normativa, considera que es «demasiado ambigua» y que obliga a los equipos a tratar «uno a uno» con la Federación todos y cada uno de los casos. Otros, como Paco Ezquerra, directivo del C. D. Ebro, consideran que la FAF debería «tomar medidas» y «plantar cara a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF)».

Impedir el «tráfico de menores»

El Presidente de la FAF, Óscar Fle, se defiende de las acusaciones y apunta al aperturismo que ha mantenido el organismo regulador del fútbol de la Comunidad durante los últimos años: «La aragonesa ha sido una Federación pionera, la primera que abrió las puertas, hace 7 u 8 años, para que los extranjeros, menores y mayores de edad y reglamentariamente inscritos en el país, pudieran jugar a fútbol. Hasta hace dos años, esto no se hacía ni en la RFEF ni en otras territoriales».

«Esta normativa hay que pulirla», continúa el presidente de la Federación, quien señala que «lo que FIFA pretende con esta normativa es evitar que se produzca el tráfico de menores de edad. A tal efecto, ha puesto una reglamentación que, verdaderamente, es muy exigente». Por el contrario, Fle esgrime que, si en Aragón se aplicara «la reglamentación que están aplicando otras territoriales, el 80% de los extranjeros que están jugando en la Comunidad aragonesa no podrían jugar». Sin embargo, añade, «ahora hay una limitación». Y es que, al aplicar la normativa aragonesa, «lo que no se puede hacer es fichar jugadores de último año de cadete o de juveniles por parte de clubes que tienen equipos en categoría nacional, hasta Tercera División».

El conflicto surge de la posibilidad de alinear en cualquier categoría nacional (incluso en Primera División) a un jugador que haya cumplido los 15 años de edad. Por eso se dan casos particulares que, bajo el punto de vista del presidente de la Federación, «no deben condicionar a los miles de extranjeros» que juegan en las ligas aragonesas. «El problema es que, si se presenta una licencia de último año de cadete o de juvenil extranjero que no tiene esa documentación, la RFEF no lo admite. No hay más vuelta de hoja», concluye Fle.

«Ni siquiera el Parlamento español tiene potestad»

Ante las críticas recibidas, Fle reitera que el organismo que preside «se limita a acatar» lo que dicta la RFEF y, en última instancia, FIFA. En cuanto a los casos particulares de los clubes, Fle incide en que se deben plantear «donde se puedan cambiar las leyes», e insiste en que «ni siquiera el Parlamento español tiene potestad para cambiar esto, porque FIFA es una organización privada».

Renuncia a los derechos de formación

Una de las nuevas exigencias que incluye la FAF para esta temporada es la presentación de un documento de «información y renuncia de derechos» formativos. Esto supone que, en caso de que el jugador llegue al fútbol de élite y sea objeto de traspaso, el club en que se ha formado no recibirá cantidad económica alguna, como ocurre habitualmente con los deportistas nacionales y comunitarios. Fle se manifiesta tajante en ese aspecto: «Lo que tienen que hacer los clubes es renunciar a los derechos en el futuro, porque un jugador que se inscribe aquí no tiene la licencia en condiciones para, en su momento, reclamar los derechos de formación y de traspaso de jugadores, pues el equipo no atiende a las exigencias que pide la FIFA».

El presidente de la aragonesa ahonda en que «lo que pretende el máximo organismo internacional es impedir el tráfico de jugadores». Y es que, según explica, «existía un comercio de jugadores» en el que «un señor que se decía tutor cogía a seis chavales y los cambiaba de país», buscando hacer negocio. «Nosotros hemos buscado una solución para que ese 70 u 80 % de extranjeros que no podían jugar lo puedan hacer, pero para hacer deporte, formarse y participar. El que esté buscando negocio, debe pasar por todo el proceso», finaliza al respecto.

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