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CAI ZARAGOZA

Una isla propicia al naufragio

El CAI solo ha ganado en una de sus cinco visitas a la cancha del Menorca Básquet. Su única victoria fue el año pasado en la LEB, mientras que en los inicios del club y en su año de ACB los rojillos cayeron allí.

Quinteros trata de progresar en la última derrota en Menorca.
Una isla propicia al naufragio
O. DUCH

Da igual que fuera en el antiguo pabellón de Mahón o el nuevo Pavelló Menorca construido aprisa y corriendo hace unos veranos para acoger partidos de ACB. Sea cual sea el escenario, el CAI casi siempre se ha atragantado en sus visitas al cuadro balear. Menorca es una isla propicia para el naufragio rojillo y solo en una ocasión, curiosamente el año pasado, el conjunto aragonés fue capaz de salir victorioso de esta habitual cita a domicilio.

Y es que los caminos de aragoneses y menorquines se han cruzado hasta en cinco temporadas, cuatro de ellas en la LEB y en la 2008-09 en la elite. Y de esas cinco ocasiones, y otras tantas visitas a tierras insulares, el equipo zaragozano solo ha ganado en una de ellas y se ha visto superado en las otras cuatro.

El domingo vuelve a jugar en la pista del Menorca, aunque esta vez no viaja a ella con el temor de no haber vencido nunca allí, puesto que esa sensación de 'inferioridad' cambió la campaña pasada con el valioso triunfo obtenido en la isla y que le catapultó hacia el ascenso.

Pero en el pasado, ya desde la temporada 2002-03 el equipo rojillo ha 'sufrido' las particularidades de la cancha balear. Esos primeros años, en el antiguo recinto, que era como una ratonera, el CAI nunca pudo con la enorme presión que ejercía el bullicioso público de Mahón. Siempre como rivales directos en la lucha por acceder a la ACB los zaragozanos siempre naufragaban en las orillas menorquinas.

El primer año, primer varapalo. Derrota holgada por 94-81. Un año después los aragoneses rozaron el triunfo y cayeron únicamente por dos puntos (90-88). Pero nunca dieron la sensación de quitarse esa espina de Menorca.

Y mucho menos en sus siguientes visitas. En la campaña 2004-05 el tropiezo fue soberano. La diferencia de 21 puntos en el marcador final (85-64) sacó los colores a un CAI que volvía a ser uno de los candidatos al ascenso.

Pero curiosamente, la derrota más dolorosa hasta la fecha en la cancha balear fue en la elite. En la temporada 2008-09 ambos conjuntos se reencontraron en la ACB, ya en el nuevo Pavelló Menorca, un recinto frío, en mitad de un descampado, pero que los locales caldean de lo lindo los días de partido. Los dos conjuntos peleaban por mantener la categoría y los de Mahón pasaron por encima de un grupo al que dirigía Curro Segura (102-75).

A pesar de ello, ambos clubes cayeron de nuevo al pozo de la LEB, del que también salieron juntos la pasada campaña. Pero hasta ese año, el cuadro rojillo volaba a la isla con claros síntomas de no ser capaz de ganar en ella. Afortunadamente todo eso cambió en su última visita.

De nuevo peleaban unos y otros por estar arriba al final del año y ascender. Pero ese CAI era sólido, muy sólido y en esa ocasión no dejó pasar la oportunidad. Su victoria por 71-82 fue una de las que cargó de moral a un equipo que subiría a la ACB por la vía rápida.

Muchos conocidos de la LEB

Las sensaciones han cambiado, pero lo que menos ha variado recientemente ha sido la plantilla balear. De hecho, en ella hay infinidad de viejos conocidos. Unos, como Diego Ciorciari o Cuthbert Victor por su pasado rojillo; y el resto por su pasado en la LEB, donde se cruzaron una y otra vez con el CAI.

A excepción del escolta Limonad y del pívot Radenovic, todos los jugadores del Menorca se las han visto con los rojillos en la 'segunda' división española.

Junto al argentino Ciorciari está un Miki Servera que 'tumbó' en su día a los zaragozanos con el Clínicas Rincón Axarquía. En el perímetro, Rafa Huertas defendía los colores del Melilla y Diego Sánchez se ha medido con el conjunto aragonés tanto con el propio Menorca como con el Manresa.

Y por dentro, la plaza de extracomunitario la ocupa Jakim Donaldson, aquel que volaba en La Laguna, además del incombustible Urko Otegui (viejo conocido de múltiples batallas) y un Caio Torres que Paco Olmos se llevó desde Melilla.

Muchos dirán que es un equipo LEB en la ACB, pero ya suman tres triunfos y se encomiendan a su fortín, el que el domingo visita el CAI.

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