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BARCELONA 70-71 CAI ZARAGOZA

Una gesta para recordar

El CAI hace historia al vencer por primera vez en el Palau Blaugrana (70-71) y desata la ilusión entre su afición.

Los jugadores del CAI se lanzan a por Van Rossom
Una gesta para recordar
ACB PHOTO

Casi no hay palabras para exponer lo que logró ayer el CAI Zaragoza. Y es que cuesta explicar que nunca antes un conjunto aragonés había sido capaz de vencer en la cancha de baloncesto del FC Barcelona y que el grupo que dirige un zaragozano como José Luis Abós lo hizo en la cuarta jornada de esta Liga ACB, la de su retorno a la elite. Las diferencias entre ambos conjuntos son abismales, pero los rojillos las compensaron con fe, con lucha, con pundonor y con unas dosis de suerte que otros días, como ante el Unicaja, les fue esquiva. Han tenido que vivirse 25 visitas al templo azulgrana para que un equipo zaragozano saliera victorioso. Pero ha merecido la pena la espera, ya que en la mañana de ayer el CAI hizo algo muy grande, completó un partido que será recordado y que ya está escrito con letras de oro en la historia del baloncesto aragonés.La gesta no parecería a priori tan impresionante. Un partido más pensarán algunos. Pero si uno recapacita se da cuenta que ni los hermanos Arcega, ni los Angulo, ni los Magee, Mark Davis, Leon Wood, André Turner, Homicius, Romay, Belostenny y demás figuras mundiales que han pasado por Zaragoza habían podido vencer en el Palau vestidos de rojillos. Eso ya da cierta noción de la relevancia de lo ocurrido ayer.

Este triunfo marca un antes y un después, abre el camino, la brecha para que a partir de ahora el CAI no se sienta incapaz de vencer a ningún rival en cualquier pista. Y lo que es más importante, puede allanar el camino para que el club de la capital del Ebro se consolide cuanto antes en la mejor liga de Europa y trate de tomar cuanto antes el testigo de aquel CAI que paseaba el nombre de Zaragoza por todo el continente.

El primer paso está dado, pero queda mucho camino todavía por recorrer. El triunfo de ayer es histórico, pero tampoco conviene lanzar las campanas al vuelo todavía, puesto que para asegurar la permanencia esta temporada (único objetivo aragonés) habrá que ganar muchos más encuentros y, sobre todo, a los rivales directos.

Los propios jugadores, nada más salir del vestuario, ya pensaban en seguir trabajando de cara al encuentro ante el Cajasol del próximo domingo. Hacen bien. Aunque hoy pueden tomarse un merecido descanso y celebrar la inédita victoria en Barcelona como se merece.

Si ganar al Barça ya es para quitarse el sombrero, si se tiene en cuenta que es el actual campeón de Europa, que hace unas semanas derrotó al mejor equipo del mundo (Los Angeles Lakers), que era en su pista y que salvo el italiano Basile no tenía bajas considerables, la gesta adquiere aún mayor trascendencia.

El CAI se hace mayor día a día. Si la semana pasada estrenaba su casillero de triunfos, ayer lo adornó con uno que es un sueño hecho realidad y que le da más confianza si cabe que la que tenía el conjunto de Abós.

La afición, aunque escasa en el Palau, enloqueció con la victoria rojilla y los teléfonos echaban humo nada más concluir el encuentro. No era para menos. Habían vivido algo mágico y que desata la ilusión entre la marea roja.

La pelea de Hettsheimeir en la zona, el 'triplazo' de Quinteros para forzar la prórroga o el 'canastón' de Van Rossom para ganar el duelo sobre la bocina son las imágenes de una gesta histórica para el recuerdo.

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