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SD HUESCA

Un triunfo para respirar

El Huesca visita al filial del Villarreal con la misión de capturar tres puntos que le acerquen a la permanencia. Unos 1.000 oscenses estarán presentes en el estadio.

Antonio Calderón, en un encuentro contra el Numancia.
Un triunfo para respirar
LUIS áNGEL TEJEDOR

Todo está abierto. El de hoy (18.00 Aragón Televisión) es uno de esos partidos que pueden marcar el futuro de un club. Si el Huesca saca los tres puntos en juego contra el Villarreal B habrá cierta tranquilidad para rematar una temporada más en Segunda División y para edificar los proyectos que guarda la directiva. En caso contrario, se abrirá la puerta al abismo, proyectos como la ciudad deportiva serán castillos de arena y cundirá el desánimo.

Pero todo depende de ellos, del once de Antonio Calderón. Es la gran fortuna del Huesca, que todavía sigue mirando por el retrovisor a sus rivales. En la actualidad, hay cuatro equipos que lo darían todo por estar donde está el Huesca. Y mientras tanto, los azulgrana siguen con la sartén cogida por el mango. Que se quemen otros. Aún dependen de sí mismos para alcanzar la permanencia en la categoría de plata.

El equipo se fue a Villarreal el pasado jueves. Para aclimatarse. Allí prepara la crucial cita contra el filial del submarino. ¡Y qué filial! Uno de los equipos que más grata impresión ha dejado esta temporada en El Alcoraz y que afortunadamente lo tiene todo hecho. El Villarreal B está ofreciendo un rendimiento sobresaliente y se mantiene en las primeras posiciones de la clasificación. No será nada fácil capturar la victoria en su campo.

Conscientes de lo mucho que hay en juego, la afición oscense ha respondido. El Minio Estadi se teñirá de azulgrana. Más de 1.000 gargantas con el equipo. Imposible fallar. "Los jugadores saben que nuestra afición va a ser mayoría en la grada. La verdad es que los jugadores están encantados por su actitud y muy motivados para sacar adelante el partido. La comunión entre jugadores y aficionados es muy buena y ahora nos toca a nosotros dar a los aficionados lo que se merecen por el esfuerzo que han hecho de venir hasta aquí", señala el técnico azulgrana.

Antonio Calderón es consciente de lo que esta tarde hay en juego. La clasificación está muy apretada con muchos equipos implicados en evitar los cuatro últimos puestos de la tabla. "Sabemos que todos los de abajo están apretando. Nadie se rinde. Todos tienen partidos muy difíciles y nosotros sabemos que los que están en frente han hecho ya su trabajo y tienen el futuro resuelto, y nosotros tenemos aún que solucionarlo. Sabiendo eso, no tenemos que tener problemas", asegura el entrenador.

Optimismo

El técnico del Huesca se aferra al juego de los dos últimos partidos por encima de los resultados obtenidos. Esto le hace ver con cierto optimismo el enfrentamiento de esta tarde ante el filial del Villarreal. "Sé que el equipo va a estar tranquilo, que va a saber competir porque está muy responsabilizado y muy mentalizado en hacerlo bien", afirma.

La derrota del pasado fin de semana, ante el Betis, fue especialmente dolorosa por cómo se produjo. Sin ese fatídico minuto, el equipo se habría llevado un punto que lo dejaría empatado con el Albacete. "El domingo -explicó Calderón- hablamos de lo ocurrido, y es cierto que los jugadores estaban heridos en su orgullo, porque no se lo merecían. Son conscientes de que esto lo pueden sacar adelante y van a pelear a muerte por el objetivo que llevan luchando todo el año", confía el entrenador azulgrana.

En la actualidad, el Huesca se halla con 45 puntos. Los mismos que colecciona el Salamanca, equipo que ocupa posiciones de descenso. Un nuevo tropiezo del equipo aragonés, a falta de tres jornadas para que finalice la competición, complicaría mucho la salvación.

La empresa no se presenta nada fácil. Del Villarreal B, sexto clasificado con 60 puntos en su haber, se espera un equipo combativo, con muchísima calidad y muy seguro de sus propias posibilidades.

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