Despliega el menú
Deportes
Suscríbete

REAL ZARAGOZA

"Si sale Oliveira y no viene nadie, tendremos un problema gordo"

El técnico repasó la actualidad del Real Zaragoza en el programa radiofónico Onda Deportiva

Marcelino coloca unas señales de plástico sobre el césped de la Ciudad Deportiva
"Si sale Oliveira y no viene nadie, tendremos un problema gordo"
ELENA MUÑOZ

La continuidad de Oliveira seguirá flotando en el aire hasta que el 31 de enero no se selle el mercado de fichajes. Hasta ese punto, todo puede pasar con el brasileño, más si cabe cuando el agente del delantero, el inquieto Augusto Castro, se encuentra en Zaragoza, y el Olympique de Lyon, a través de su intermediario Marcelo Kiremidjian, ya ha tanteado personalmente al futbolista, pese a que Castro lo niegue. Mientras detrás del telón cada uno juega su papel, delante, Marcelino advierte del riesgo deportivo de una venta de Oliveira a estas alturas de temporada: "A mí nadie del club me ha notificado que exista la opción de que alguien se vaya. Pero si nos falta Ricardo y no traemos a nadie, tenemos un problema gordo. No obstante, pienso que el equipo seguirá igual y que Oliveira, en lo que resta de temporada, va a meter entre 12 y 18 goles más".

De esta manera, Marcelino lanzaba en los micrófonos Onda Cero Zaragoza un aviso hacia arriba y un órdago hacia abajo. Si la advertencia cruzó el club hacia la butaca de Agapito, el desafío se dirigió galopando a Ricardo Oliveira, a quien Marcelino le elevó el listón en una semana donde la sentada de los brasileños en Córdoba ha agitado las aguas: "Yo analizo todo, el nivel, el rendimiento, los entrenamientos, el rival... Hablando de estadística pura y dura, fuera de casa, los números de Oliveira y Ewerthon no son buenos. Eso no quiere decir que sean los responsables de nuestra mala dinámica fuera. Pensaba que se daba una situación propicia para que fueran suplentes y salieran para decidir el partido ante un rival desgastado. Tomo las decisiones que creo más oportunas, y, unas veces aciertas y otras te equivocas. Pero no he sido injusto con ellos, si no lo sería todos los domingos con cada uno de los futbolistas que no juegan. Mi trabajo es que toda la plantilla sea y se sienta útil. Y que sepa quien se duerma, se llame como se llame, que puede perder su puesto. Todo esto, a largo plazo, incrementa la competencia".

Por supuesto, Marcelino rechazó la hipótesis del castigo. "Hablo con la suficiente claridad al grupo y las individualidades como para que no se den dobles lecturas. Yo analizo y decido, parto de una idea y muchas veces cambio en la semana. Y eso en el Zaragoza me ocurre bastante".

Todo eso se fundamenta en tesis sobre la productividad. En ese sentido, Marcelino habla transparente: "El rendimiento de varios de los jugadores ha sido inferior a su capacidad. Pero no estoy decepcionado con ellos. Todos somos responsables, yo el primero, que quizá no soy capaz de inculcarles mis ideas. Más bien me refiero a que esperaba más nivel futbolístico. En mis planes, contemplaba en torno a los 40 puntos en la primera vuelta, y como mucho tendremos 36. Necesitamos mejorar en mentalidad, esfuerzo, ambición y todos esos valores presentes al lado de las virtudes de un futbolista".

Entre todas esas posibles razones del fútbol ruinoso del Zaragoza, Marcelino destacó la escasez de estímulos periféricos: "Con sacrificio y una intensidad alta, ganaremos muchos partidos. Pero, por lo que sea, tenemos problemas para mantener la motivación, nos falta un factor externo que nos ayude".

Vertebrado de modo inflexible por un 4-4-2, al Zaragoza se le ha exigido cierta capacidad para reconfigurarse con una alternativa o darse una vuelta. Sin embargo, Marcelino no lo contempla: "Cambiar de esquema implicaría en la mayoría de los casos jugar con un delantero. ¡Y si por sentar a los dos brasileños se ha liado la que se ha liado...! Esta plantilla está configurada para jugar en 4-4-2, es mi criterio".

El mercado invernal recobró el ritmo. "Es complicado traer a Segunda a alguien bueno, bonito y barata ahora", dijo. Sobre Ander Herrera, fue tajante: "Tiene un gran futuro. El club sabe lo que pienso y puede ocurrir como con Goni, en cualquier momento puede jugar. Pero paso a paso".

Etiquetas