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VOLEIBOL

Respaldo institucional

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Llenas y Guille ofrecen las dos copas a Santa Emerenciana, la patrona de Teruel.
Respaldo institucional
ANTONIO GARCíA

El alcalde de Teruel, Miguel Ferrer, tuvo que reconocer ayer su error de pronóstico cuando el año pasado dijo que pocas veces se alcanza el doblete en un triunfo. Lo hizo en el acto de homenaje que el Ayuntamiento tributó a la plantilla del CAI, cuyos miembros, todavía con la resaca de un intenso fin de semana como campeones de la Superliga de voleibol por segundo año consceutivo, protagonizaron una jornada de marcado carácter institucional.

"Me alegro de haberme equivocado -comentaba Miguel Ferrer-y más teniendo en cuenta que ha sido una temporada complicada, muy larga y con muchas lesiones. Que el equipo turolense ganara por tercera vez consecutiva sería soñar muy alto y prefiero ser realista, pero ojala me equivoque otra vez".

El CAI Teruel al completo, convertido en todo un fenómeno del voleibol nacional y en símbolo de identidad de los turolenses, fue recibido por el alcalde con palabras de entusiasmo, no en balde es uno de sus más incondicionales seguidores. "Estáis haciendo realidad el sueño de Teruel -decía Ferrer-, ver el pabellón de los Planos lleno es todo un logro en una ciudad como esta y eso es porque habéis ilusionado a la población".

En la calle, un puñado de hinchas, desafiando el viento frío que azotó la ciudad, esperó paciente para ver a los jugadores asomados al balcón de la casa consistorial. El capitán del equipo, Guille Hernán, hizo que mereciera la pena la espera. "Estas dos copas -grito mostrando al público los dos trofeos de las superligas- son vuestras. Gracias por apoyarnos, sobre todo, en los momentos difíciles".

La peña 'La marea naranja', la primera hinchada organizada que surgió en la capital, también tuvo su momento de protagonismo al entregar su trofeo al mejor jugador del año a Haroldo. Lo hizo en la calle, poco antes de que el equipo ofreciese en la catedral ante la imagen de Santa Emerenciana, la patrona de Teruel, las dos copas de las superligas. Fueron Guille, Llenas y Ariño los que depositaron ante los pies de la santa los símbolos del triunfo y un ramo de flores. El vicario de la Diócesis, Manuel Sebastián, se refirió a los jugadores como el espejo en el que se miran decenas de jóvenes.

Un equipo de la provincia

La ofrenda a Santa Emerenciana fue el último de los actos que jalonaron la apretada agenda de los jugadores del CAI y que comenzó con una recepción en la Diputación Provincial.

En el salón de plenos les esperaba el presidente y un representante de cada uno de los grupos con presencia en el organismo provincial. "Es así -dijo el presidente, Antonio Arrufat-, porque vosotros representáis a toda la provincia".

Para Arrufat, el CAI simboliza la filosofía y el modelo de nuestra tierra: "El sacrificio y el trabajo sin prisa, pero sin pausa".

El presidente de la Diputación agregó que la institución apoya al club por la promoción que supone viajar con el nombre de Teruel a numerosas ciudades, "pero también por la cantera, esos equipos juveniles que están creciendo en toda la provincia".

El presidente del CAI Teruel, José Luis Torán, puso el punto más realista a las intervenciones al agradecer las subvenciones que han concedido las instituciones y los patrocinadores a lo largo de la historia del equipo. "Porque sin ellas -matizó- sería muy difícil haber alcanzado lo que tenemos".

Ya ante los micrófonos de la prensa, Torán reconoció que "tal y como está el país va a resultar difícil conseguir apoyos económicos este año".

No obstante, subrayó el hecho de que si Teruel quiere optar a un equipo con posibilidades de triunfo y con una plantilla como la estos años, "tiene que haber apoyo para garantizar la conitnuidad". A su juicio, los dos triunfos consecutivos del CAI dan idea de que su respaldo es una "apuesta decisiva".

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