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Deportes

ZARAGOZA 1-OSASUNA 3

Bofetada a la euforia

Lafita adelantó al equipo zaragozano en el minuto 15 de la primera parte, pero, después del descanso, en el 17 de la segunda parte, Camuñas empató para los navarros. Poco después, Sergio marcaba el segundo del Osasuna confirmando la remontada y Sola casi sentenciaba con el tercero.

Ángel Lafita pugna por el balón con el centrocampista de Osasuna Javier Calleja
Bofetada a la euforia
EFE. JAVIER CEBOLLADA

La lucha por la supervivencia es cruel y despiadada. En ella sólo importa el día a día y, hasta el final, no se puede dar nada por sentado. Unas normas mínimas de supervivencia que golpearon al Real Zaragoza en el partido clave de la temporada, que se saldó con una derrota por 1-3 ante el máximo rival.

Todo estaba listo para la fiesta zaragocista. La Romareda presentaba su primer lleno de la temporada, y un imponente mosaico con los colores del club recibía a los jugadores mientras miles de gargantas rugían al son del himno blanquillo. Un escenario de ensueño en el que se representó la peor de las pesadillas.

Aunque, como todo cuento triste, comenzó con un inicio feliz. En el minuto 14, Lafita recogía un mal despeje de Lolo y, en el mano a mano, batía por bajo a Ricardo. El canterano, que brilló en el Bernabeu, señaló el nerviosismo existente en la zaga rojilla. Una fábrica de cometer errores que, sin embargo, no se supo rentabilizar más.

Hasta dos balones le regalaron los osasunistas a Uche, que continuó con su preocupante pela con el gol. El ariete nigeriano hizo varias jugadas de mérito, demostrando una gran capacidad de regate, pero acabó estrellándose una y otra vez contra el cuerpo de Ricardo. Quizás, por ello, en el 53, y tras haber armado otra fantástica contra, decidió ceder para Bertolo, que mandó el esférico por encima del larguero.

Entrada de Vadocz

Con el Zaragoza ejerciendo de amo y señor de la casa, Mendilibar dio entrada a Vadocz. Nada más salir, el húngaro combinó con Camuñas que, con un disparo seco, conseguía batir a Toni Doblas. El meta andaluz, salvador de los aragoneses en multitud de ocasiones, no vio el balón, que había pasado por entre las piernas de Ponzio, hasta que sobrepasó la línea de cal. Una acción desafortunada que daba alas a los de Pamplona.

Así, en el 69, los navarros marcaban su segundo tras un cabezazo de Sergio Fernández en el segundo palo. El ex del Zaragoza remató, sin resistencia, un preciso saque de falta de Puñal, evidenciando uno de las grandes carencias de los zaragozanos: la defensa a balón parado.

El técnico mexicano decidió buscar la remontada y dio entrada en el campo a Braulio y Boutahar por Diogo y Uche. Además, antes había substituido a Ander por Jorge López. Como resultado, los blanquillos se fueron al ataque y, como si no hubiese mañana, comenzaron a colgar improductivos balones a la olla.

Tras un palo de Boutahar, y en pleno asedio zaragocista, Osasuna mató el partido con un contraataque que Kike Sola culminó sin piedad. Un golpe que noqueó de manera definitiva a los locales.

Ahora, en el suelo, lo importante es saber levantarse. El calendario no deja tiempo para la autocompasión y el próximo compromiso llega pronto. El miércoles, en San Sebastián, hay una nueva oportunidad en la que el Real Zaragoza debe demostrar su determinación por ser equipo de Primera División.

Ficha técnica:

1 - Real Zaragoza: Doblas; Diogo (Boutahar, min.75), Jarosik, Da Silva, Paredes; Ponzio; Lafita, Gabi, Ander Herrera (Jorge López, min.56), Bertolo; y Uche (Braulio, min.75).

3 - C.A. Osasuna: Ricardo; Nelson, Lolo, Sergio, Monreal; Puñal, Nekounam; Damiá (Vadocz, min.55), Camuñas (Calleja, min.85), Cejudo (Josetxo, min.81); y Kike Sola.

Goles: 1-0. min.15. Lafita; 1-1. min.63. Camuñas; 1-2. min.70. Sergio; 1-3. min.80. Kike Sola.

Arbitro: Iturralde González, del Comité Vasco. Amonestó con tarjeta amarilla al local Paredes y al visitante Nekounam.

Incidencias: partido correspondiente a la jornada 35 de liga disputado en el estadio de La Romareda de Zaragoza con un lleno total en el campo, 34.500 espectadores. Se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento de Juan Zubiaurre, que fue jugador de ambos clubes y de Severiano Ballesteros.

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