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BALONMANO

Primer aviso para el CAI

El conjunto aragonés cae a manos del Cuenca, un recién ascendido a la Liga Asobal.

Si la cita de ayer hubiera sido oficial, esto es, un encuentro de liga con un par de puntos en juego, incluso se podría hablar de alarma. El factor moderador que el verano ejerce sobre el balonmano Asobal rebaja la conclusión de ayer a aviso. Serio aviso, en cualquier caso. El CAI Aragón cayó anoche ante un recién ascendido, en una reunión en la que el impetuoso Cuenca 2016 llevó siempre la voz cantante ante un conjunto aragonés mudo.

Además del carácter de bolo de verano, otros factores atenúan la trascendencia del revés. Esencialmente, el elevado volumen de las bajas que ayer prersentó el CAI Aragón, que compareció en Torrevieja sin sus jugadores olímpicos (el egipcio Zaky y el brasileño Borges), y con un par de españolitos de primer nivel lesionados, como son el pivote Carlos Prendes y el extremo Amadeo Sorli.

También hay que subrayar el potencial que ha logrado acumular el Cuenca, un recién ascendido que llega para quedarse en la Liga Asobal. Con ese objetivo, ha firmado a buenos jugadores, hombres con un dilatado historial en la elite del balonmano español. Su primera línea es temible.

El polaco Nilsson, que anteriormente militó en el Bidasoa; el central Diego Pérez Marne, ex jugador del Ademar y del Logroño; y el lateral zurdo Wladimir Petric, el brazo armado del Almería, representan una amenaza para cualquier rival. Un portero sólido y experimentado, que se sabe el oficio a la perfección, y el eterno Carvajal en el extremo completan un equipo que salvará con holgura la temporada.

Desde el arranque se apreciaron las mayores ganas por alzarse con el triunfo del Cuenca, ansioso por recorrer su camino. El CAI Aragón, por contra, nunca encontró centro ni reposo. Sus centrales, Doder y Víctor Álvarez, cayeron en la precipitación, transmitiendo sus prisas a una primera línea que nunca supo leer el encuentro. Evidentemente, por muy bien que lo haga la segunda línea, con los extremos exclusivamente es muy difícil sacar adelante un encuentro. Toño Cartón y Adrián Sifre (que jugó en el costado contrario a pesar de ser zurdo) se mostraron acertados, al igual que el pivote Arrhenius, pero globalmente el Cuenca ofreció una solidez mayor.

La lectura positiva del choque de ayer se refiere a la clara advertencia que el CAI Aragón recibió. Porque el conjunto aragonés arrancará la temporada en la Liga Asobal el próximo 13 de septiembre precisamente ante los conquenses. No dirán que no están avisados.

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