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HONDURAS

Palacios al cubo

Los Palacios son el primer trío de hermanos en un Mundial. Jerry, Wilson y Johnny están haciendo historia con Honduras en Sudáfrica.

Wilson (arriba) y Jerry Palacios, en un entrenamiento.
Palacios al cubo
AFP PHOTO

Los hondureños Jerry, Johnny y Wilson Palacios están cumpliendo en Sudáfrica 2010 el sueño y el récord de ser el primer trío de hermanos que juega en un mismo Mundial, aunque lo hagan con la sombra de la muerte de un cuarto, Edwin, el menor de ellos, también futbolista.

"Es emocionante, hermano", dijo el jugador del Tottenham Hotspur de Inglaterra Wilson Palacios (25 años), después de la derrota de su país ante Honduras por 1-0 ante Chile en el debut de los centroamericanos en el Mbombela Stadium de Nelspruit.

Pero toda esa felicidad no deja de esconder la tragedia de la familia: la muerte en un secuestro del menor de los Palacios, Edwin, a quien ni el pago de un rescate por 150.000 dólares logró salvar.

Su cuerpo descuartizado apareció en una zona rural de Honduras hace tres años, cuando el muchacho vestía ya las camisetas de las selecciones juveniles de su país.

"Todo lo que hago en el fútbol es por Edwin. El siempre me está mirando", dijo alguna vez Jerry (28).

Hijos del ex futbolista Eulogio Palacios, los hermanos hondureños crecieron pateando balones en el populoso barrio Las Mercedes de La Ceiba, en Tegucigalpa, cuando los fusiles de la guerra civil empezaban a silenciarse.

Hoy, el destino, que les quitó a uno de los suyos, es, sin embargo, el que les regaló un recuerdo "emocionante" para el futuro.

Sólo Johnny y Wilson estaban convocados a la escuadra "catracha", pero la lesión del centrocampista Julio César "Rambo" de León obligó al técnico, Reinaldo Rueda, a llamar al mayor de los Palacios, Jerry.

"Me pongo mal cuando un jugador se lesiona porque mis hijos se dedican al mismo trabajo, estoy triste por un lado, pero alegre por mis tres muchachos. Me siento incómoda porque no me gusta que a costillas de la lesión de Rambo, me llamen a mi hijo", dijo apenas conocido la noticia, Orfilia Palacios, madre de los deportistas.

Jerry, que juega en el Hangzhou Greentown chino, llegará probablemente desde Tegucigalpa para el partido con España, donde Honduras se jugará casi todas sus opciones de pasar a segunda fase, al igual que los europeos.

En la historia de los mundiales hubo antes 47 parejas de hermanos jugando juntos, pero nunca un trío y eso los hace únicos, aunque no logren la cima como los campeones alemanes de Suiza 1954 Ottmar y Fritz Walter o los campeones ingleses Bobby y Jack Charlton, vencedores en 1966.

Nadie sabe si los tres Palacios pisarán juntos los céspedes sudafricanos, pero ellos ya escribieron su nombre en la historia. Ahora quieren más: ayudar al primer triunfo del país en la historia de los Mundiales.

Una nueva generación

Pero las historias curiosas de Honduras no acaban ahí. "Yo no había nacido pero sí he escuchado en Honduras porque fue el único Mundial al que nos clasificamos" antes de Sudáfrica, ha comentado el centrocampista Roger Espinoza a un grupo de periodistas en Johannesburgo.

En Honduras "se habla de ese Mundial desde que estoy chiquito", y de la selección hondureña que participó en ese torneo ha "visto partidos, pero nada más las mejores jugadas" por televisión, agregó.

El relato de Espinoza, que nació en 1986, resume no sólo el de otros compañeros suyos en la selección, sino el de millones de hondureños que no habían nacido cuando el equipo que dirigía José de la Paz Herrera Uclés ("Chelato") empató en su debut 1-1, nada menos que con el anfitrión, el 16 de junio de 1982 en Valencia.

Después del Mundial de España, entre 1983 y 1986 nacieron los hondureños Osman Chávez, los hermanos Johnny y Wilson Palacios, Óscar García, Emilio Izaguirre, Maynor Figueroa, Hendry Thomas, Ramón Núñez, Georgie Welcome y Roger Espinoza.

En el propio 1982, pero apenas semanas o días antes del Mundial, nacieron Ricardo Canales, Víctor Bernárdez, Jerry Palacios (hermano de Johnny y Wilson) y Walter Martínez. Para entonces, nueve de los 23 futbolistas hondureños que están hoy en Sudáfrica ya eran unos niños, algunos de ellos quizá jugando al fútbol en polvorientas calles sin imaginar que eran futuros mundialistas.

El más veterano de la selección de Honduras es Carlos Plummer Pavón (1973), seguido de Amado Guevara (1976), Noel Valladares (1977), Mauricio Sabillón y Danilo Turcios (los dos nacidos en 1978), David Suazo (1979), Edgar Álvarez (1980), Donis Escober y Sergio Mendoza, ambos en 1981.

La lesión de Carlo Costly, nacido el 18 de julio de 1982, evitó que en el España-Honduras de mañana estuviera un hijo de uno de los mejores miembros de aquella selección hondureña, el defensa central Allan Costly, que tras el Mundial jugó con el Málaga español.

Pero todos los jugadores del equipo dirigido hoy por el colombiano Reinaldo Rueda, y muchos hondureños más, han crecido bajo la ilusión que generó aquella selección de 1982, que también empató 1-1 con Irlanda del Norte y cayó 1-0 ante Yugoslavia

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