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REAL ZARAGOZA

Novena agonía en 75 años

Sin duda, 75 años de vida dan para mucho. Para glorias y para fracasos. Lamentablemente, este año de las bodas de diamante de la entidad blanquilla quedará en la historia -suceda lo que suceda al final esta noche- como uno de los más lamentables en la trayectoria del Real Zaragoza en Primera División. Esta campaña que hoy concluye va a ser la novena desde que el club nació, allá por 1932, en la que llega a la última jornada seriamente amenazado por el descenso a Segunda y donde está obligado a conseguir un resultado positivo para evitarlo. Es, por lo tanto, un último partido agónico en el que los aragoneses han de cumplir con un reto prefijado por la competición si no quieren dar con sus huesos lejos del fútbol de oro.

El primer dato que se obtiene al observar los antecedentes de esta negativa circunstancia que hoy se da en el duelo Real Mallorca-Real Zaragoza de esta tarde en Son Moix es realmente alentador. En 6 de las 8 ocasiones similares a la de hoy -en las que el equipo tuvo opciones de salvarse del descenso en la última jornada- el cuadro zaragocista consiguió su objetivo con éxito largamente celebrado.

Eso sí, la parte preocupante que genera el escrutinio de todos estos datos es la que más se parece a lo que hoy debe afrontar el Zaragoza en el Ono Estadi: las dos veces que tuvo que cumplir el reto fuera de casa, fue incapaz de cumplir con su obligación. En la primera cita -en 1941 en Balaídos- perdió 1-0 con el Celta cuando le valía el empate y descendió a Segunda División en una promoción posterior jugada a partido único en Chamartín frente al Castellón (3-2 ganaron los levantinos); y en la segunda -1991 en Cádiz-, cayó 2-1 cuando estaba obligado a ganar y se vio obligado a jugar la promoción de descenso ante el Murcia, que, a doble partido, superó y le permitió seguir en la elite. Por fortuna, en este segundo caso, el infierno sí que pudo evitarse en la fase previa del purgatorio.

De lo más reciente a lo más lejano, la última campaña en la que se alcanzó la jornada postrera con los deberes por hacer fue la 2000-01. La Liga terminaba con un Zaragoza-Celta en La Romareda y la salvación la garantizaba el triunfo. La premisa infalible no se dio (hubo empate a uno), pero la igualada sirvió porque el Oviedo perdió en Mallorca (justo en el estadio donde hoy se juega los cuartos el Zaragoza) y se activó el segundo de los flotadores que salvaban a los aragoneses del descenso y que, evidentemente, dependía ya de resultados de terceros. Pendientes de la radio y de la derrota asturiana, mucho se ha hablado de que aquel 1-1 ante los vigueses, que, entrenados por Víctor Fernández necesitaban también un punto para jugar la UEFA, llegó tras un pacto previo de no agresión.

En 1977, se produjo la peor carambola de la historia, la más dolorosa, que acabó con el descenso a pesar de ganar 1-0 al Celta en Zaragoza y cumplir con la misión que estaba en manos de los aragoneses. Pero la dependencia del Racing resultó fatal y, cuentan que ayudados por los maletines con billetes verdes de mil pesetas, los santanderinos ganaron 0-1 en Salamanca e hicieron inútil el triunfo blanquillo. Esa es la gran ventaja de hoy: no se depende de nadie más, como pasó aquel triste día.

Un año antes, en 1976, ya había llegado el Zaragoza igual de apurado al último día. Necesitaba ganar o empatar en La Romareda con el Granada para salvarse (tarea un poco más holgada que en el 77). Y el equipo 'zaraguayo' no falló y venció 2-0 a los andaluces para certificar así su continuidad en Primera División.

En 1969, la fortuna se alió con el Zaragoza, que jugaba en La Romareda frente al Córdoba en la jornada final y necesitaba ganar. Erró y solo pudo empatar a dos. Por eso, se tuvo que activar el segundo salvavidas, que pasaba por la derrota del Español en Málaga (4-0 cayeron los catalanes) y el puntito ante los andaluces acabó siendo suficiente en una tarde de transistores. En los tiempos más lejanos, el Zaragoza vivió dos colofones positivos y uno catastrófico, el ya reseñado descenso de 1941. En el 40 y el 59, sendas victorias ante Español (4-1 en Torrero) y Valencia (6-1 en la estrenada Romareda) evitaron el caos in extremis y dejaron al equipo en Primera. ¿Qué pasará en la novena?

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