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CAI ARAGÓN

Murphy viste de naranja

El CAI Aragón mejora, pero todo la sale mal. Ayer cayó ante el Barça y perdió a Toño Cartón por lesión.

Todo es susceptible de empeorar. De un tiempo a esta parte, el CAI Aragón asiente los postulados de la ley de Murphy, ese compendio de referencias más o menos en serio, más o menos en cachondeo, que intentan explicar por qué suena el teléfono de casa en el preciso instante en que te sentabas en el excusado, por qué llueve a cántaros el día que habías llevado el coche a lavar, y hasta por qué deja de llover nada más comprar un paraguas. Todo le sale mal últimamente al equipo naranja. Ayer mejoró sensiblemente su juego y, sin embargo, volvió a caer. Pérdida nimia, insignificante, una pequeñez, el extravío de los dos puntos, comparado con la lesión de Toño Cartón, que se perderá los próximos tres meses de competición a causa de la lesión que sufrió en su mano derecha.

El capitán Edward A. Murphy se paseó ayer por el pabellón Príncipe Felipe. Nadie lo halló de forma concreta, pero indiscutiblemente su mal fario se vistió de naranja. El CAI Aragón comenzó de forma notable, elevando sensiblemente sus prestaciones. Tampoco era tan complicado mejorar el ridículo nivel de Granollers. En el arranque se vio un bloque más homogéneo, con Pablo Hernández sumando desde la portería y con Amadeo Sorli por fin útil en el extremo. Solo falló la conexión con Robert Arrhenius, que no recibió ningún balón en condiciones hasta el minuto 14. El mejor pivote dinámico de la Asobal fue ayer perfectamente sujetado por la defensa del Barça, a la que los árbitros consintieron todo.

Probablemente, el Barça habría atrapado la victoria con unos árbitros imparciales. Con García Fernández y Pastor Gamón les fue mucho más sencillo. Los dos colegiado pertenecen al Comité Catalán... No fue tan descarado como el latrocinio de Medina Cantalejo a los desarmados periquitos, pero más sibilino y sin bengalas. Poquito a poco desguazaron al impetuoso CAI Aragón. No les hizo falta ni pitar. Solo con lo que dejaron de señalar en la defensa del Barça sirvió para instalar los puntos en la bandeja azulgrana, que aceptó gustoso el regalo.

Con el Barça zurrando a diestro y siniestro en defensa, Barrufet se hartó de parar, alcanzando unos porcentajes superiores al 40%. Exclusiones tan claras como la acción en la que Cartón se rompió en el extremo, probablemente una jugada propia de tarjeta roja directa, no fue sancionado ni con dos minutos de penalización para el agresor. Este botón en la mano de Cartón solo fue una muestra de un repertorio extensísimo de situaciones pasadas por alto por los colegiados.

Impotente, disparando con pistolas de agua sobre la coraza rival, el CAI Aragón hacía lo que podía, y lo que le dejaban los catalanes, los catalanes de azulgrana y los de gris. Les dejaron acercarse una miaja en la segunda mitad. Emoción para la grada, que no en la pista, escenario en el que siempre gobernó el mismo. En cualquier caso, incertidumbre suficiente para demostrar que el conjunto que prepara Veroljub Kosovac está vivo, aunque vigilado de cerca por Murphy.

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