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Deportes

CAI ZARAGOZA, 74 - MELILLA BALONCESTO, 62

Mucho más que un triunfo ante el líder

Paolo Quinteros penetra a canasta.
Mucho más que un triunfo ante el líder
Basket CAI Zaragoza / Ramón Comet

Zaragoza. Mucho más que un triunfo, mucho más que una victoria ante el líder, más que una alegría antes de acabar la primera vuelta de la liga. El CAI logró ayer mucho más que eso al derrotar al Melilla Baloncesto. Para empezar, mantuvo su imbatibilidad en casa, en el fortín del Príncipe Felipe; después superó al mejor equipo en lo que va de temporada a pesar de las ausencias que tenía de Lescano, Guerra o la reciente incorporación de Kiefer; además se impuso al primer clasificado con un Quinteros gris y un irregular Phillip; y de paso bajó de la nube al sorprendente líder al llegar al ecuador del torneo a un solo triunfo de él. En un partido en el que resultaron clave la aportación de secundarios como Edu Sánchez, Nacho Martín o Elonu y la gran puntería exterior los de Abós volvieron a mostrar tiempo después sus credenciales de favoritos al ascenso. En el momento justo.Era un duelo de tensión y eso quedó claro desde el salto inicial. No solo se jugaban una victoria, iba a ser o la confirmación de que el CAI es el máximo aspirante a subir a la ACB o la consolidación del Melilla como insospechado y sólido líder si era capaz de vencer en Zaragoza. Por momentos, esa intensidad se convirtió en locura y el choque fue un auténtico correcalles en el que nadie era capaz de controlar el ritmo. Eso fue aprovechado por los visitantes y, sobre todo, por su escolta Rafa Huertas para anotar siete puntos seguidos y marcar las primeras diferencias en el marcador (5-9).

No había control y rápidamentre llegó la segunda falta de Phillip. Ese hecho, que podía parecer un problema para los intereses rojillos acabó siendo algo fundamental para la remontada local. Porque el cuadro melillense defendió con intensidad, ahogó a Quinteros y se cerraba con dureza al poste bajo. Los ataques del CAI eran cada vez más espesos y solo algún triple aislado de Barlow daba aire. Hasta nueve puntos tuvo el Melilla de renta.

Había que encontrar el remedio y ese llegó con una defensa en zona con el australiano en medio y desde la línea de tres. Y es que la zona se le atragantó a los de Gonzalo García, que no eran capaces de anotar y cada vez veían el aro más pequeño, mientras que los hombres de Abós despertaron desde el 6,75, especialmente Nacho Martín y Edu Sánchez.

Por momentos, el CAI solo vivía de triples (llegó a llevar seis triples de siete canastas en juego). El que también resultó vital en el resurgir rojillo fue Chinemelu Elonu. El nigeriano, más contundente que en otras ocasiones, pudo frenar a Starosta y anotar con dureza los 'alley-oops' que le mandaban sus compañeros. Todos esos factores se unieron para completar un parcial increíble de 23-6 para colocar a los aragoneses diez arriba (34-24). Parecía imposible, pero sin DP y con un Quinteros desacertado el CAI supo salir del bache y dominar al líder de la competición.

Los visitantes sabían que su remedio estaba al poste bajo. De fuera no anotaban y solo pudieron recortar las diferencias apretando los dientes bajo los aros. Ahí, tanto el ex rojillo Starosta -quien acabó con unos espectaculares 21 rebotes- y Coppenrath hacían daño, aunque no de manera continua. Eso obligaba a José Luis Abós a sentar de nuevo a un DP que parecía no enterarse a la hora de cerrar el rebote.

Se ganaba en agresividad atrás, aunque sin Quinteros, totalmente tapado por Huertas, se perdían opciones ofensivas. Sin embargo, el CAI lo vio rápido y bien. Era cuestión de sacar ventaja con Barlow. Si le tapaba un grande, le penetraba desde fuera y si lo hacía un pequeño le posteaba. Una y otra vez. Además, los melillenses, cuando el australiano iba al poste bajo siempre hacían dops contra uno, con lo que Barlow asistía a sus compañeoros que desde el exterior se hincharon a meter triples en solitario.

Para marcar aún más las diferencias DP despertó y los rojillos trataron de correr rápidas transiciones que hacían sufrir a los gigantones rivales. Todo estaba encaminado al triunfo local y el inicio del último cuarto lo certificó.

Los de fuera, fenomenales, anotaban con firmeza. Si no era Edu Sánchez, lo hacía un trabajador Fran Robles. Además, la velocidad de crucero del CAI ya no bajó y esa rapidez le otorgó canastas cómodas. Con un seguro de vida como Barlow ya ni siquiera los puntos de Héctor García o Robinson inquietaban el resultado.

Y es que el buen planteamiento defensivo de Gonzalo García tenía ese lunar, el de los dos contra uno a Barlow. De nuevo, balones fuera a DP que 'enchufaba' triples como si de un especialista se tratara. A él se le unía la contundencia de un Elonu que parece haber captado el 'recadito' mandado por Abós en Gerona y trabajó duro.

El triunfo ya estaba en el bolsillo, pero nadie olvidó el 'average'. Al final, +12, un dato a tener en cuenta, ya que estos dos equipos parecen estar llamados a convivir en lo alto de la tabla casi toda la temporada.

La victoria no mete al CAI en la Copa Príncipe de Melilla, pero sí que le hace coger mucha confianza de cara a una segunda vuelta en la que sí que se decidirá ya definitivamente quién asciende a la ACB. Por méritos propios, el cuadro aragonés ayer obtuvo mucho más que un partido, dio un gran paso en ese camino y evitó dar tres atrás con un tropiezo. Misión cumplida.

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