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CON 34 AÑOS

Moyá se retira del tenis

El que fuera el primer español en alcanzar el número uno, en 1999, del mundo dice adiós a las pistas tras encadenar una serie de lesiones.

El tenista mallorquín Carlos Moyá, primer número uno del mundo español de la historia en 1999, ha decidido colgar la raqueta a los 34 años, después de dos campañas marcadas por las lesiones y con 20 títulos en su palmarés entre los que destaca el Roland Garros de 1998.

Así lo ha anunciado en una rueda de prensa celebrada en un hotel de Madrid, acompañado por el presidente de la Real Federación Española de Tenis José Luis Escañuela y el capitán de Copa Davis, Albert Costa, entre otros.

"Ya sabéis lo que hay. Vengo a anunciar un secreto a voces", afirmó antes de que un aplauso le hiciera emocionarse y soltar unas lágrimas, pero logró bromear y retomar el anuncio con un irónico: "Sí que he durado poco".

"¡Hasta luego, Lucas!"

Moyá se convirtió en el primer español en la final del 'grande' australiano desde Andrés Gimeno en 1969 y aunque no pudo sorprender a Pete Sampras, se ganó el corazón de la afición en la entrega de trofeos al despedirse de la Pista Central Rod Laver Arena emulando a Chiquito de la Calzada con un "¡Hasta luego, Lucas!".

Posteriormente aseguró que la felicidad y los nervios le llevaron a soltar aquella frase, pero sirvió para que comenzar a forjarse como uno de los jugadores más carismáticos de la 'Armada' dentro y fuera de la pista.

El balear se proclamó campeón de Europa júnior en 1994 y dio el salto al circuito profesional un año más tarde. En 1997 disputaba la final en Australia y se catapultó hacia los puestos nobles del escalafón.

La siguiente temporada, 1998, fue la de su confirmación. Conquistó la Copa del Príncipe, el Masters Series de Montecarlo, y unas semanas más tarde alzaba la Copa de los Mosqueteros en Roland Garros, siendo el primer mallorquín en conseguirlo y convirtiéndose en el héroe de un Rafa Nadal que a día de hoy atesora cinco entorchados en el 'grande' francés.

Acabó el año, en el que hizo 'semis' en el US Open, disputando la final de la Copa Masters, ante el también español Álex Corretja, que se tomó la revancha de Roland Garros y aunque 'Charly' perdió, ambos firmaron otro momento histórico para el tenis nacional.

Su buen momento iba plasmándose en el ránking de la ATP y el 15 de marzo de 1999 se convertía en el primer español en ser número uno del mundo, desde la creación de la Era Open en 1973. Durante dos semanas, ocupó dicho puesto, con Sampras aún en activo.

Las lesiones comenzaron a importunarle en 2000. Por ello se perdió los Juegos Olímpicos de Sydney y la final de la Copa Davis en el Sant Jordi, donde España conquistó su primera 'Ensaladera' ante Australia y con Juan Carlos Ferrero, el segundo número uno español, como héroe.

Sin embargo, el mallorquín supo reinventarse y volver con sus fueros con triunfos de calidad como el Masters Series de Cincinnati en 2002 o el de Roma en 2004 y el Godó en 2003 o sus grandes éxitos en Umag, cinco títulos, y Buenos Aires, tres.

Gana la 'ensaladera'

Además, en 2004, rozó la medalla en Atenas (en dobles con Rafa Nadal) y se quitó la 'espina' de la Davis al ser parte del equipo que doblegó en la final de Sevilla a Estados Unidos, aunque en esa ocasión el joven Nadal, vigente número uno del mundo, le arrebató todos los focos a pesar de que firmó dos de los tres puntos en juego.

Salió del 'top-20' en 2006 y decidió contratar al técnico argentino Luis Lobo, con el que un año más tarde volvió a situarse entre los 20 mejores del mundo, pero en 2009 debe pasar por el quirófano para una operación de cadera y comienzan los rumores sobre su retirada.

Luchador y carismático, decidió volver a las pistas, en esta ocasión dirigido por 'Pato' Clavet, pero sólo ha podido disputar siete encuentros este curso, con dos victorias y cinco derrotas, la última, amarga, en la Central de la Caja Mágica.

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