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BAJA ARAGÓN 2010

Monsieur Baja España

Triunfo incontestable de Stéphane Peterhansel en la categoría de coches. Marc Guasch, primero en motos.

Marc Guasch, vencedor en motos, en acción.
Monsieur Baja España
BAJA SPAIN

"Es un piloto admirable. Tiene un talento innato". Opinión experta, de sabio. Valoración compartida por muchos. Así elogió ayer Isidre Esteve, el piloto que más veces ha accedido al primer cajón del podio en la Baja España Aragón, al triunfador en coches de la vigésimo séptima edición de la prueba aragonesa: Stéphane Peterhansel. El francés interpretó una actuación sublime y se anotó la segunda Baja de su carrera. Aunque no sufrió la persecución de Nani Roma, sancionado antes de la etapa del sábado, su BMW voló sobre el trazado monegrino. Inalcanzable para sus rivales. Triunfo incontestable.

Repasar el currículo del francés agota. No queda prueba importante que se le resista. Es un genio de los raids, un todopoderoso. Y, mientras aumenta la graduación de su madurez, aprovecha para engordar su palmarés. Lleva nueve victorias en el Dakar. Empezó arrasando en las motos y ahora brilla en coches. Por eso, se le conoce como Monsieur Dakar (Señor Dakar, en francés). Desde ayer, bien se le podría apodar, al menos en esta tierra, Monsieur Baja España. Lleva dos. Tendría tres si Nani Roma no le hubiese arrebatado la del pasado año sobre la bocina. Pero promete seguir cosechando éxitos en futuras participaciones.

Peterhansel fue el señor de la Baja desde la primera especial del sábado. En la prólogo del viernes, el polaco Krzysztof Holowczyc le arrebató el mejor tiempo. Pero apenas sudó para sobreponerse al leve contratiempo. Durante el fin de semana lideró con soltura la categoría de coches. Intentó restarle hierro a la sanción impuesta a Nani Roma. Insistió en que no recurriría un posible indulto de la organización al piloto catalán por el despiste de su copiloto. Pero su caballerosidad no le evitó el engorro al español.

Las escenas vividas en el podio instalado ayer tarde en el Paseo de la Independencia constituyeron una prueba irrefutable de que el éxito de Peterhansel no solo se cocina al volante. Fuera de la competición también es un líder. Le gusta saludar a todo el que se cruza en su camino. No habla español, pero comunicarse con él resulta sencillo. Ayer, tras las dos especiales que dirimieron el resultado final de la prueba, Stéphane Peterhansel dialogó con Nani Roma. Compartieron opiniones y analizaron con relajada sesudez lo acontecido.

Subió al podio y despejó su cabeza para escuchar La Marsellesa. Se abrigó el corazón con la gorra y sintió su himno nacional en un podio de monopolio extranjero. Peterhansel fue el mejor. Por detrás, Leonid Novitskyi -ruso- y Holowczyc -polaco-. El primer español fue Luis Climent, quinto. A Nani Roma, los 41 minutos no le impidieron finalizar en una posición privilegiada. Su mérito es intachable. El lastre del error de Pascal Maimon, copiloto galo que se sentaba en esta Baja por primera vez junto al célebre 'dakariano' español, no le impidió pelear, en los tiempos de cada especial, con los anotados por su rival francés. Fue sexto. Segundo en términos sentimentales, aunque sirva de poco.

Viva el cierzo

El viento mutó, al menos en parte, una de las características que definen este raid: el polvo en suspensión. El cierzo eliminó ese hándicap y los pilotos más rápidos se pusieron las botas. Jesús Calleja, el aventurero de Cuatro, escaló hasta la décimo octava posición. Dos días antes debía partir del vagón de cola. La ausencia de viento le habría dificultado la remontada.

Como en las cuatro ruedas, en la categoría de motos y quads los adelantamientos se sucedieron también con cierta asiduidad. Joan Barreda, que era claro favorito en las dos especiales de ayer, se encontró con un problema mecánico que le dejó con la miel en los labios. Su mala pata le vino bien a Marc Guasch, vencedor de esta edición.

Guasch puede sentirse afortunado. Su victoria es un reconocimiento a la máxima regularidad. El piloto de La Garriga se mantuvo en pie sobre su moto, mérito del que no pudieron presumir un buen número de favoritos. Un percance apartó a Gerard Farrés de la victoria; un fallo mecánico acabó con las posibilidades de 'Chaleco' López y José María Pellicer; antes, una lesión dejó fuera de combate a Jordi Viladoms. Así que Guasch es, amén de un buen piloto, un superviviente. Aguantaron a su rueda los desafíos de la prueba Juan Pedrero y Julián Villarrubia, que completaron el podio.

El mérito de Óscar Romero es doble. Su quad fue imparable y, además, fue el único capaz de reeditar su triunfo del pasado año. El reto, para 2011, se le presenta con la posibilidad de enlazar tres victorias en la Baja España Aragón, una prueba en la que vencer jamás se venderá barato. El mejor raid de Europa volvió a exigir lo máximo a los pilotos. El próximo año, vigésimo octava edición. La de este 2010 ya forma parte de la historia. En ella quedará grabada la consagración de Peterhansel, Monsieur Baja España.

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