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ATLETISMO

Medalla amarga

Isabel Macías, bronce en los 1.500 del Nacional, padeció una carrera lenta que le impidió lograr la mínima para el Europeo de Barcelona.

Macías, primera por la derecha, en la carrera de 1.500.
Medalla amarga
EFE

Isabel Macías difícilmente olvidará la carrera de hace una semana en Barcelona. Allí cruzó la meta en el 1.500 a solo seis centésimas de la mínima para acudir al Europeo. Pudo consolarse, entonces, con la posibilidad de lograr la marca en Avilés, donde este fin de semana se celebró el Nacional. Pero allí, se encontró en soledad: "Estuve intentando toda la semana conseguir que alguna compañera me ayudase a lanzar una carrera rápida, en la que fuese posible terminar con un buen tiempo, suficiente para ir a Europeo. Nadie me quiso ayudar. Lo entiendí, así que no me quedó otra cosa que resignarme".

Antes, sin embargo, los oídos de la atleta aragonesa se habían deleitado con falsas esperanzas. "Me aseguraban que lograría la mínima. Al final, me quedo en casa con la medalla. Es una pena que se dejen una plaza vacante. Otro año será", asegura.

Conociendo la enorme dificultad que escondía el reto de conseguir un 1.500 rápido, Macías le buscó las cosquillas a sus rivales. "En la primera vuelta, tanteé al grupo, quise comprobar si tenían ganas de correr. Pronto comprobé que no. Nadie más perseguía mi objetivo, así que apreté los dientes y, desde ese momento, me puse como objetivo el bronce", explica. Realismo encomiable el de la atleta zaragozana. Sabía que superar a Natalia Rodríguez y Nuria Fernández -a la postre oro y plata- era casi imposible. "Son dos monstruos, no hay forma de superarlas. Por eso, en el fondo, estoy contenta por el bronce", apunta.

La mente de la atleta del Puerto Alicante se aclimató pronto a la nueva tesitura. Y logró cruzar en tercera posición la línea de meta. "Me han dado el bronce en el 1.500 por pesada. Pero me siento gafe. Solo unos días antes me había quedado a las puertas de obtener la mínima en Barcelona. Me pasó lo mismo en pista cubierta. Ahora seguiré compitiendo, buscando la mejor marca personal", comenta la atleta, que solo ha recibido el aliento del presidente de la Federación Aragonesa de Atletismo: "Javier Hernández presenció la carrera. Sabía lo que había. De los demás no tengo noticias. El atletismo es así: cuando ganas, todos corren a hacerse la foto contigo; cuando se atraviesan momentos así, se vive en el olvido".

Tres más

El rédito aragonés en el último Nacional comprendió, además de la medalla amarga de Isabel Macías, tres preseas más. Se las trajeron de Avilés Javier Gazol, en pértiga, Elián Périz en los 800 metros y Laura Ginés en el heptatlón.

Périz solo aguarda la confirmación oficial de la Real Federación Española de Atletismo: tiene la mínima y solo Irene Alfonso le arrebató la posibilidad de prolongar su reinado en esta prueba. Estará, salvo sorpresa, en el Europeo. Gazol, por su parte, brincó hasta 5,05 y se hizo con la plata. El oro se lo llevó Albert Vélez, que saltó veinte centímetros más. Y Ginés batió, además, el récord de Aragón. Sumó 5.332 puntos.

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