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Llena guía la revolución en Nicaragua

El entrenador altoaragonés se ha incorporado al cuadro técnico de la selección centroamericana

Enrique Llena, a la derecha,  atiende a los medios informativos.
Llena guía la revolución en Nicaragua
heraldo

Zaragoza. Ya hace tres décadas que el Frente Sandinista de Liberación Nacional tomó Managua, que Somoza, el sátrapa usado por EE. UU., huyó. Daniel Ortega llegó al poder en nombre del ideario de Augusto Nicolás Calderón Sandino. Teología de la Liberación, campañas de alfabetización. También miseria, más miseria, aunque fuera envuelta en el entonces vanguardista recipiente de la Revolución. El tiempo pasó. A falta de pan, Ronald Reagan, ex actor de Hollywood y adalid de la libertad patrocinada por las barras y las estrellas, trajo el circo.

 

Reagan financió la llamada Contra. Lo que no asolaron las armas, lo conquistó la televisión. Dicen que ganó el 'cowboy' de la Casa Blanca. Cierto. En Nicaragua, en la tierra de Sandino, los pocos que tienen dinero, lucen pantalones vaqueros, beben refrescos de cola y les apasiona el béisbol. Estados Unidos, aunque el otro día tumbaran a La Roja en la Copa Confederaciones, no es tierra de fútbol, sino de 'soccer'. En este contexto, el aragonés Enrique Llena se dispone a aterrizar en Managua para consolidar el fútbol nicaragüense: toda una revolución deportiva en un país en el que el balompié no es un deporte mayoritario.

 

Llena siempre fue un tipo singular. Ex entrenador de clubes en la provincia de Huesca (Alcampell, Estadilla), saltó al Atlético de Monzón antes de tomar las riendas de la Sociedad Deportiva Huesca hace una década. Tiempos duros para los azulgrana, en el cementerio de la Tercera División aragonesa. Luego, se trasladó a Lérida por motivos laborales. Pero nunca perdió contacto con su pasión, el fútbol. El pasado mes de febrero apareció la oportunidad de dar el brinco definitivo en su carrera, el salto de Europa a América. "Mi agente se movió bien por varios países de habla hispana. Solicitaron condiciones mínimas y, a partir de ahí, tomaron contacto conmigo. Primero hablé con el secretario general de la Federación Nicaragüense de Fútbol (Fenifut), y luego con el propio presidente, Julio César Rocha. Hablo todas las semanas con él. El objetivo es ensalzar el fútbol nicaragüense para convertirlo en un futuro en el deporte rey del país. Allí, el deporte mayoritario es el béisbol. Están muy interesados en técnicos europeos y, en especial, españoles. El fútbol español, actualmente, tira mucho. Quieren un seleccionador que no sea al mismo tiempo un entrenador de un equipo de allí, como sucede en la actualidad con Otoniel Olivas", señaló Llena.

 

El entrenador aragonés ya ha comenzado a trabajar para la federación centroamericana. "He realizado un proyecto a medio-largo plazo basado en tres pilares: la selección nacional, que debe ser engrandecida y respetada por toda la afición; la creación de una escuelas de futbolistas; y la formación de una escuela de entrenadores basados en el nivel de exigencias que existe en España. He plasmado una planificación para las selecciones Mayor (absoluta) y Sub-20 para 15 meses, una vez que concluya la Copa de Oro, que se disputa en julio en Estados Unidos. A partir de agosto, y dado que Nicaragua ha quedado ya eliminada en su clasificación para el Mundial, existen 15 meses en los que la selección no tiene competición oficial. Se me pidió esa planificación para llevarla adelante en ese periodo", continuó.

 

La ardua tarea que aguarda ya la ha iniciado. "Primero se me habló de un contrato de 12 meses prorrogables. Elaboro informes técnico-tácticos sobre las selecciones que se van a enfrentar a Nicaragua en la Copa de Oro. Estoy realizando un seguimiento de México, Panamá y Guadalupe. El fútbol nicaragüense podría competir perfectamente con selecciones como Paraguay, Uruguay, Chile, Honduras, etcétera, en cuanto al número de licencias. El problema es que, al no ser el deporte rey del país, no mueve las mismas cantidades económicas que esos países. Además, Nicaragua es muy pobre. Hay que dotar a los técnicos de calificación y aptitud. A partir de hay, pienso que podemos llegar a ser un deporte mayoritario", concluyó.

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