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FÓRMULA 1

Las obsesiones de Ferrari

la batalla final Fernando Alonso se introduce en la última carrera del Mundial con serias opciones de capturar el título. La fiabilidad y la habilidad para no extraviarse en la cabeza de la clasificación, claves en el éxito.

Fernando Alonso negocia un trazado de Interlagos.
Las obsesiones de Ferrari
EFE

Fernando Alonso y Ferrari saben que lo normal es que el domingo en Abu Dabi los Red Bull sean nuevamente los coches más rápidos, por lo que consideran clave mantener la fiabilidad y colocarse entre Mark Webber y Sebastian Vettel en la clasificación para poder ser campeones del mundo de Fórmula 1.

"Es una semana de pasión", dijo el presidente de la 'scuderia', Luca di Montezemolo, que sabe que no es necesario ir a ganar gracias a que Alonso dispone de ocho puntos de ventaja sobre Webber y 15 sobre Vettel.

El circuito de Yas Marina es como una segunda casa para el conjunto italiano. De hecho, hoy, Alonso y Felipe Massa presentarán a los medios el Ferrari World Abu Dabi, el parque temático de la escudería situado junto al moderno circuito. Y el español contará el domingo con el apoyo de un hincha especial, el rey de España, Juan Carlos I.

El Ferrari de Alonso no puede fallar. No necesita ganar, pero deberá estar muy arriba para asegurarse el título. Por ello, el equipo se centra en la fiabilidad del F10.

Las novedades aerodinámicas introducidas en Brasil el domingo dieron sus frutos. "Pero claramente hay una diferencia, al menos en la clasificación, respecto a los adversarios principales", admite Ferrrari en su página web.

"Pero en la carrera, la música cambia y el F10 ha confirmado ser competitivo al máximo nivel", se agrega.

En el análisis del Gran Premio de Brasil los técnicos se centraron en la fiabilidad: "Está claro que en una carrera decisiva como la de Abu Dabi no hay margen de error".

Evitar un doblete de Red Bull como el de Interlagos es el objetivo de Alonso. Sabe que un 1-2 de los coches energéticos lo podría condenar, aunque fuera tercero, ya que se espera que Vettel, en caso de ir por delante de Webber, deje pasar a su compañero, que sería así el campeón.

"Si acabamos entre los dos Red Bull, obtendremos el resultado que necesitamos", dijo Stefano Domenicali, jefe de Ferrari.

Sabe que será difícil. "No nos olvidemos de que Red Bull ha ganado mucho este año, conquistando numerosas 'poles' y el campeonato de constructores. Ésta es la prueba de que han trabajado mejor que el resto y que han conseguido tener el coche más veloz y más competitivo", agregó Domenicali.

Sonrisas al otro lado

Y en Red Bull hay optimismo. "No están tan mal las cosas para nosotros", dice el alemán Vettel, con opciones de convertirse en el campeón del mundo más joven de la historia.

Contribuye a ello que Vettel ganara el año pasado en el estreno de un Gran Premio que comenzará con sol y acabará con luces artificiales que iluminarán la batalla final del campeonato: nunca antes habían llegado cuatro pilotos con posibilidades de ser campeón, aunque las del británico Lewis Hamilton (McLaren-Mercedes) son remotas al estar a 24 puntos de Alonso.

Por duodécima vez en los últimos 14 años, Ferrari llega a la última prueba del año en condición de ganar el título o con la corona ya conquistada. Alonso quiere estrenarse con título en Ferrari y colocarse en el selecto club de los tricampeones del mundo, tras los triunfos en 2005 y 2006 con Renault.

Red Bull, por su parte, quiere sumar el título de pilotos -sea Webber o sea Vettel- al de constructores sellado en Brasil y confirmarse así como el gran enemigo de las míticas McLaren y Ferrari.

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