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REAL ZARAGOZA

La paz de Javier

El fútbol vuelve a sonreírle a Javier Paredes. Para el lateral izquierdo del Real Zaragoza, como a Pulido, Songo'o y también Antonio Hidalgo -ahora en el Albacete-, el verano fue más frío que nunca: descartados, prescindibles, olvidados para Marcelino, condenados al sol de la Ciudad Deportiva, a la prohibición de la pertenencia al grupo, alejados de las giras y los hoteles de pretemporada? Un calvario concluido con la bocina del mercado de fichajes. Desde ese punto, Marcelino los reinsertó primero en el grupo. Los fichajes fallidos, una plantilla menguada y azotada por las bajas han hecho el resto hasta normalizar el escenario. Primero acabó jugando Songo'o y luego Pulido y Paredes. Estos, titulares en los últimos partidos, frente a Sporting y Getafe.

"Por suerte, el fútbol cambia rápido. He pasado de una situación complicada a jugar, ahora no debo relajarme y poder volver a jugar. Estoy contento con mi rendimiento, aunque siempre se puede mejorar. Era difícil jugar después de dos meses en una situación complicada, venían dos partidos seguidos y pensaba que no aguantaría físicamente, había dudas, pero al final me ha sorprendido encontrarme a un buen nivel.", comenta Paredes, convertido en portavoz de los proscritos, subrayando la desventura vivida y destacando en plural el buen tono propio y el de Pulido, reordenado al lateral derecho, donde se le presume una estancia dilatada: "Si en pretemporada no hubiéramos trabajado como trabajamos, no se hubiera notado tanto. Hay que hacer un reconocimiento a los propios implicados, porque dentro de nuestras limitaciones, trabajamos lo máximo. Y también a Andrés Ubieto (uno de los preparadores físicos del cuerpo técnico) que no hizo un trabajo físico importante y eso se ha refrendado. Nos falta algo de ritmo de partidos, pero gracias a aquello nos ayudado a estar al nivel del resto del equipo. Había días que no apetecía mucho entrenar, ante todas las dificultades, pero Andrés estuvo aquí para ponernos a tono".

Paredes explica el proceso de normalización de su posición dentro del equipo: "Siempre que hay buena intención entre las partes, es fácil. Cuando finalizó el mercado de fichajes, nos reunimos todas las partes y hablamos. Mostramos lo que cada un pensaba, y por nuestro bien, y el bien del equipo, todas las partes pusimos todo de nuestra parte para arreglarlo. Cada uno trabaja por el bien del equipo y por el bien propio. Y si no se llegan a unas posturas lógicas, abiertas y pacíficas es perjudicial para el equipo y para mí. Lo mejor era hablarlo y dar unas pautas para estar todos a una. Así es la mejor forma de conseguir los objetivos".

Entre la mano diplomática de Marcelino y el rendimiento en los últimos dos partidos de Pulido y Paredes, al entrenador del Real Zaragoza se le ha desactivado una mina dentro del vestuario. La paz es completa y Paredes la relata: "A ver? Mi relación con Marcelino es buena. Siempre lo ha sido. Tenemos diferentes puntos de vista en algunas cosas, pero el año pasado jugué treinta y tantos partido. Luego, hubo una postura por parte de él, de la directiva y mías, se habló, y al final lo importante es el bien común. Cuando considera que soy la mejor opción para jugar, me pone, y cuando no lo haga nunca se lo voy a discutir". Normalizada su situación en el equipo, el lateral izquierdo vuelve a sentir el fútbol

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