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CAI TERUEL

La pasión turca del CAI Teruel

El conjunto de Óscar Novillo continúa su aventura europea en Estambul, donde hoy se mide con el Galatasaray (18.30) en la ida de octavos de final de la Copa Challenge

Los jugadores del CAI Teruel, en el aeropuerto de Barajas, antes de partir hacia Estambul.
La pasión turca del CAI Teruel
A. CORTÉS

Con la noche, la Mezquita Azul todavía es más majestuosa. El avión realiza el último giro antes de llegar al aeropuerto de Atatürk y, a lo lejos, brillan los seis alminares que la engalanan. Detrás, Santa Sofía, uno de los grandes iconos de la iglesia cristiana, una proeza de diseño e ingeniería. A su lado, el palacio Topkapi, morada antaño del sultán. Y el estrecho del Bósforo, que conecta los mares Mármara y Negro. Dicen que es uno de los lugares más bellos del mundo, que recorrerlo en transbordador supone una experiencia maravillosa. Estambul, partida en dos, bañada en agua dulce y salada, una ciudad mágica, crisol de culturas, puente entre continentes (Europa y Asia). Meta apasionante para los turistas, destino de un CAI Teruel preparado para vivir su particular pasión turca en su tercera aventura continental. Un viaje que le ha transportado hasta una urbe que ama el fútbol hasta el delirio, pero que también se abre a otras opciones deportivas como el voleibol. Y formando parte de un club deportivo como el Galatasaray, icono del balón, le espera esta tarde (17.30, hora española), en el Burhan Felek Spor, un equipo que lidera todo un referente del voley, el receptor Kike de la Fuente.

Se respira tranquilidad en la expedición del CAI Teruel. “Se ve al grupo hecho al torneo, con compromiso. La competición nos está haciendo madurar”, reflexiona Óscar Novillo. El técnico percibe calma y confianza tras superar con éxito al Lycurgus Groningen y al SCC Berlín. Y el desplazamiento transmite estas sensaciones. El CAI partió ayer de la capital turolense a las 8.30 y llegó a Madrid, a una relajada Terminal 1 de Barajas, sobre las 11.45. Fuera, una intensa niebla que ocultaba la pista, y que retrasó la salida del vuelo de Turkish Airlines, previsto para las 14.25, treinta minutos.

Un desplazamiento largo (cuatro horas) que invitó a los jugadores, tras una frugal comida, a la relajación: a la lectura de los periódicos o de un libro, a seguir con interés la última película del mercado en el ordenador, a cerrar los ojos para soñar en el próximo destino (Grecia o Hungría)... O a repasar los últimos apuntes de un rival que, como el CAI, ha llegado con fuerza a los octavos de final del torneo continental. “Me da la impresión de que quizá no se está valorando del todo la calidad del Galatasaray. Aunque en Liga tengan un dubitativo camino (quintos), en Europa han solventado con victorias sus eliminatorias, cosa que nosotros no podemos decir porque perdimos en Berlín”, afirma Novillo.

Un conjunto que mira al mercado turco y se refuerza con dos piezas de calidad, sobre las que recae la responsabilidad. “El volumen de juego descansa en uno de los mejores receptores del mundo, como es Kike (De la Fuente), mientras que la dirección reside en otra figura internacional, el serbio Krnic. El tercer referente es el opuesto Cayir”, detalla Novillo. El bloque que se completa con una alineación con nombres difíciles de memorizar y que exige consultar los papeles. “Los centrales -Ibrahim Emet (2’10 metros) Ahmet Pezük (2’03) y Halil Ibrahim Akseker (2’00)- tienen envergadura, y aportan en el ataque gracias a la calidad de su colocador. No es un bloque que destaque a nivel técnico. Ahí partimos con ventaja”, completa el preparador. A Novillo le preocupa el rival, aunque lo que más miedo le da es la falta de ritmo de competición con la que llega su plantilla. El parón navideño y la suspensión del choque el pasado sábado contra el Tenerife han relegado la actividad del CAI a tres amistosos contra el Tarragona, Bacelona y MultiCaja.

La lluvia recibe a la expedición en el aeropuerto Atatürk, en la zona europea, a las ocho de la noche hora local. Un autobús espera al grupo. Estambul es una ciudad con un tráfico infernal. Por delante, otros cuarenta minutos por carretera para alcanzar la zona asiática, el ansiado hotel Aydinogru, un complejo que cuenta con un campo de césped artificial, gimnasio, piscina climatizada... No ha habido tiempo para tomar contacto con la pista del Burhan Felek. La cena espera. Después, el necesario reposo. Hoy tiene el CAI Teruel una nueva cita con la historia, con su pasión por el voleibol.

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