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REPORTAJE

La imagen que rodea la montaña

Después de hollar el Cho Oyu, JavierCamacho, zaragozano de 38 años, quiere llevar su proyecto Cumbres y Culturas a la cima más alta, el Everest

La imagen que rodea la montaña
La imagen que rodea la montaña
JAVIER CAMACHO

En el Cho Oyu ésta es una de las subidas más verticales, la que la expedición de Javier Camacho encontró cerca del primer 'serac' situado a unos 6.700 metros entre el campo I y el II.

 

Javier Camacho muestra en la cima del Cho Oyu una imagen con sus dos grandes apoyos, su mujer Silvia y su hijo Marcos.

 

Nadie ha conseguido el objetivo que persigue Javier Camacho. Este funcionario zaragozano quiere ser el primer aragonés en subir los picos más altos de los siete continentes. De momento, lleva cuatro, aunque su proyecto, Cumbres y Culturas, es algo más que un mero reto deportivo. Aficionado a la montaña y a la fotografía a partes iguales, Camacho busca mostrar la cultura que permanece arraigada en algunos de los lugares más inhóspitos de la tierra.

 

Este proyecto, que mima gracias al cariño de Silvia -su mujer- y Marcos -su hijo-, ha permitido a Camacho plantarse en lo alto de cuatro montañas, las más altas de sus respectivos continentes: Aconcagua (América del Sur), Elbrus (Europa), McKinley (América del Norte) y Kilimanjaro (África). Son tres, por tanto, las cimas que le quedan para lograr su objetivo: el Everest (Asia), el Monte Jaya o Pirámide Carstensz (Oceanía) y el Vinson (Antártida). De ellas, la primera con la que batallará Camacho, según lo previsto, es el Everest, el pico más alto del planeta. Casi como si se tratase de un entrenamiento, su última expedición se dirigió a la cordillera del Himalaya. En el Cho Oyu, el sexto techo del planeta, Camacho logró una meritoria ascensión. "Me aclimaté muy rápido y en solo doce días, pude hacer cima. No utilicé oxígeno ni me acompañaron 'sherpas' de altura. El descenso fue complicado. Nos cruzamos con una expedición algo desorientada y eso nos hizo perder varias horas", señala.

 

Poder regresar a Nepal para intentar el Everest en primavera no será fácil. Para ello, este aventurero necesita apoyos económicos. En ese capítulo, la suerte está siendo esquiva con Camacho: "Acudir al Everest entrando por Nepal cuesta cerca de 20.000 euros. Llevo tiempo reclamando la ayuda de las distintas instituciones públicas aragonesas, pero no consigo que me apoyen.

 

 Lo que intento transmitir es que éste es un proyecto deportivo y cultural. Con la cámara de fotos, intento trasladar las peculiaridades culturales de todos los lugares a los que viajo. Algunas empresas me han dado su apoyo, pero el coste es muy alto".

 

La mirada con la que este montañero zaragozano afronta sus expediciones hace diferente su proyecto. Cámara de fotos en mano, a Camacho le sobran las anécdotas. En Uganda, tropezó con un gorila durante su expedición al parque nacional de Bwindi. "Esta labor combina subir montañas diseminadas por todos los continentes con la búsqueda de las gentes que las rodean, de sus religiones, sus costumbres... Intento mostrar cómo es la atmósfera que rodea esos lugares. Creo, en ese sentido, que la fotografía tiene un poder muy grande. He ganado algunos concursos", subraya.

 

Cada expedición lleva meses de preparación. Además, en su búsqueda de alicientes, el aventurero aragonés procura informarse bien. Por eso, reclama un apoyo necesario para mantener su proyecto con vida: "Cuando me desplacé a Alaska, visité varios parques nacionales. En el Kilimanjaro, pude fotografiar una cultura muy interesante y peculiar. En la India, ascendí la montaña en la que se encuentra el nacimiento del río Ganges. En Perú, viajé al Alpamayo, la que muchos consideran la montaña de mayor belleza en todo el planeta, buscando los vestigios de los mayas. En mi última visita al Tíbet, presté especial atención a la religión tibetana... No son solo siete cimas. Es mucho más que eso, por eso este proyecto tan personal y divulgativo recibe el nombre de Cumbres y Culturas".

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