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Deportes

POLÉMICA ARBITRAL

La FIFA pide perdón

Blatter se disculpa ante Inglaterra y México por los errores arbitrales.

Roberto Rosetti, rodeado de jugadores mexicanos, tras el polémico gol en fuera de juego de Tévez.
La FIFA pide perdón
AFP PHOTO

El tenis se decantó por el milimétrico ojo de halcón para certificar si una bola tocó la línea o no. El baloncesto escogió el vídeo para aclarar las canastas sobre la bocina. El fútbol americano repite hasta la desesperación cualquier jugada dudosa. El atletismo o el ciclismo recurrieron a la 'foto finish' para clarificar llegadas ajustadas en meta... Sin embargo, el fútbol no sólo ha rehusado hasta ahora las nuevas tecnologías sino que se ha enorgullecido de regirse por unas reglas ancladas en el pasado, amparado en el mito de que la polémica arbitral y el error humano forman parte de la idiosincrasia del balompié.

Pero los escandalosos errores arbitrales que perjudicaron a Inglaterra y México en los octavos de final del Mundial de Sudáfrica han obligado a la FIFA a recapacitar, disculparse y plantearse el uso de las nuevas tecnologías en un futuro. De abrirse por fin a la modernidad. "Pedí perdón a Inglaterra y México. Los ingleses nos dieron las gracias por las disculpas y aceptaron que unas veces se gana y otras se pierde, y los mexicanos asintieron con la cabeza y las aceptaron", dijo el presidente del máximo organismo deportivo, Joseph Blatter, en un encuentro celebrado con representantes de las agencias de prensa ayer en Johannesburgo. "Personalmente, lamento cuando se ven errores evidentes, pero esto no es el final de la competición ni el final del fútbol, son cosas que pueden ocurrir. Los errores arbitrales no se pueden evitar ni con 100 cámaras", añadió el suizo. Blatter Matizó que el asunto se estudiará, sobre todo para evitar nuevas polémicas con 'goles fantasmas', no jugadas más habituales en el desarrollo de un encuentro como las relacionadas con los fueras de juego. La 'cumbre', un hito en la historia del fútbol, tendrá lugar en Cardiff (País de Gales), los días 21 y 22 de julio próximos.

La FIFA reacciona así tras su silencio de los últimos días ante la indignación de importantes sectores del fútbol, principalmente ingleses, que pedían una reconsideración de su defensa a ultranza del llamado 'factor humano'. En un mundo tan fiel a unas reglas inventadas hace más de un siglo, cualquier movimiento supone una revolución.

Castigados sin Mundial

Lo más que hizo 24 horas después de que el uruguayo Larrionda no concediera un gol de Lampard, pese a que el balón entró casi medio metro, y de que el italiano Rosetti aceptase el tanto de Tévez en claro fuera de juego -los dos han sido expulsados y no volverán a pitar en este Mundial-, fue decir que, a partir de ahora, se prohibirá repetir jugadas conflictivas en los videomarcadores de los estadios. Más que nada, para evitar incidentes de público. Aunque la FIFA tuvo un castigo ejemplar y los dos ya han hecho las maletas junto con otros 13 colegiados más.

Este cambio de actitud, forzado por las circunstancias y la enorme presión de los inventores del fútbol, contrasta con lo acordado en marzo pasado por la asamblea anual de la International Board (IFAB), el órgano encargado del reglamento del fútbol y del que son miembros la propia FIFA y las cuatro asociaciones británicas. Entonces, apenas tres meses antes del inicio del Mundial, se rechazó el uso de dos sistemas para combatir los 'goles fantasma'. Las medidas propuestas eran la utilización de cámaras en la portería o de microchips en el balón para terminar con las dudas de si el esférico ha cruzado por completo o no la línea de gol.

Consideró entonces que implantar nuevas tecnologías deshumanizaría el fútbol, le quitaría dinamismo y lo alejaría de la gente al restarle simpleza y universalidad. Alegó que un grupo de jóvenes en un pequeño pueblo de un lugar recóndito juega con las mismas normas que los profesionales que admiran a través de la televisión. Y que, en muchas ocasiones, después de pasar diez veces las imágenes a cámara lenta, los expertos analistas no se ponen de acuerdo. Y que los aficionados se apasionan discutiendo sobre las acciones polémicas.

La UEFA experimentó este año el sistema de cinco árbitros en la Liga Europa, con dos jueces junto a las porterías, pero los resultados no fueron convincentes. No hay más que recordar el claro penalti ignorado y cometido sobre el serbio Zigic en el Vicente Calderón, al que rompieron incluso la camiseta con un agarrón. Visto que el experimento falló, la FIFA no lo trasladó al Mundial.

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