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BALONCESTO

La EBA, un desierto de patrocinios

Los equipos aragoneses de categoría EBA han tenido que trabajar fuera de las pistas una vez llegado el verano para poder cuadrar su presupuesto. Una labor que no resulta igual de exitosa en todos los casos

Toca apretarse el cinturón, aguantar la respiración y forzar el cuero hasta el último de los agujeros posibles. El dinero no sobra en los banquillos y algunos clubes con equipos EBA en Aragón han tenido un auténtico quebradero de cabeza para lograr cerrar la 'hebilla' presupuestaria para la campaña venidera. Una campaña, la Liga 08-09, en la que no estarán presentes todos los posibles tras la renuncia del Stadium Casablanca por falta de un respaldo económico. Por contra, si competirán los equipos de UGT, de Monte Ducay Olivar y Cosehisa Monzón.

La crisis empieza a ahogar a una categoría que se encuentra ya de por sí muy denostada. La decisión de la Federación Española de Baloncesto el pasado año de la creación de la nueva LEB Bronce tuvo como principal víctima a la categoría EBA. Perdió interés y atención por sus constantes rumores de una reestructuración que no termina de llegar. En resumen, perdió alicientes para el público y para los patrocinadores.

Aproximadamente, el gasto mínimo a cubrir es de 35.000 euros para mantener el equipo de una manera muy precaria, opción que acaba por ser declinada por muchos clubes. Es la posibilidad que en su momento barajó el club Casablanca. Intentar buscar jugadores que quisiesen militar en la categoría sin pretensiones económicas e intentar recortar los gastos al mayor nivel posible. Esta idea fue desechada y hasta el último día en el que acaba el plazo para presentar los avales para la inscripción, se intentó cerrar varios acuerdos, que finalmente no cuajaron y condenaron al equipo a permanecer en Primera Nacional y no hacer efectivo el ascenso logrado la pasada temporada.

Los afortunados que no sufren la fuga de sus patrocinios, ven como sus arcas pueden mermar considerablemente, como es el caso de UGT. El club de la Almozara ha tenido que reajustarse y, calculadora en mano, ha ido prescindiendo de los jugadores con mayor salario, tras reducir más del 40% del presupuesto, cifrándose por encima de los 70.000 euros incluyendo todos los gastos de los desplazamientos, dietas, gastos federativos y confección de la plantilla. "El dinero te marca los propios objetivos de la temporada. El año pasado logramos llegar a la fase de ascenso, pero este año buscaremos firmar la permanencia de forma tranquila", afirma Michel Novos, presidente de la entidad que ya ha renovado a varios jugadores pero que todavía no cerrará el equipo.

Hay quien todavía sonríe a pesar de todo. El club deportivo El Olivar, tras la no renovación de su acuerdo con la empresa que les apoyaba la pasada campaña , tuvo que emprender una nueva búsqueda. No tuvo que bucear en exceso, lo encontró en su propia casa. Monte Ducay, uno de sus colaboradores hasta el momento, mostró su intención de asumir el patrocinio. La empresa aportará el grueso de los más de 90.000 euros del que se nutre el presupuesto para la próxima campaña que se ha tenido que incrementar debido a un desplazamiento extra fuera de la comunidad de Aragón."Estaban dispuestos desde un principio a asumir esa tarea por lo que no fue difícil lograr el acuerdo", explican desde la directiva de El Olivar. Un oasis en el desierto de la EBA, un oasis que además sale beneficiado deportivamente de su vinculación con el CAI Zaragoza. Una forma de completar la plantilla y que el club caísta ve como una oportunidad para que los jugadores tengan un "paso intermedio" en su progresión. "Esta vinculación responde a la necesidad y al interés de hacer un seguimiento más cercano a ciertos jugadores y poder dar oportunidades de acorde a su nivel", explica Angulo,

En Huesca, el Cosehisa Monzón ha trabajado para tener un presupuesto de casi 200.000 euros para la organización de todo el club del cual la mayor partida se destinará al equipo de EBA. "Es un año muy difícil en lo económico y no solo en Aragón, sino en Cataluña, donde el baloncesto está en primera línea. A la hora de traer jugadores de fuera hay que hacer un esfuerzo económico que a veces resulta inalcanzable debido a los problemas económicos", reseña Uguet, presidente del club montisonense.

Lo dicho, tranquilidad en el caso del Olivar o Monzón y mayores sudores en los otros casos. Sudores fríos y dificultades que atribuyen a la crisis y las pocas ventajas fiscales que obtienen los que deciden dar el empujón económico. En fin, sudores para rascar algo en un arduo desierto, el de los patrocinios.

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