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REAL ZARAGOZA

La decisión más urgente

Responsable deportivo: La incorporación de un nuevo director deportivo se convierte en la cuestión fundamental. Alternativas: Víctor Muñoz, el mejor colocado para tomar el mando.

El despiste general, la sensación de desconcierto que envuelve al Real Zaragoza tras el doloroso descenso a Segunda División ha de concluir de inmediato con la toma de la decisión más delicada y, al mismo tiempo, más urgente: la incorporación de un máximo responsable del área deportiva. La dimisión de Miguel Pardeza ha dejado esta parcela en manos de las decisiones que adopten Pedro Herrera y Agapito Iglesias. El propietario ya ha reconocido su total desconocimiento del fútbol; Herrera ha sido uno de los sastres del equipo del descenso, los otros dos ya han abandonado la disciplina zaragocista -Víctor Fernández fue destituido en enero y Pardeza se ha marchado esta semana-. Su posición, desde luego, no parece la más idónea para ponerse a hilar las ilusiones del zaragocismo.

La contratación de una cabeza deportiva es el pilar sobre el que se edificará el nuevo proyecto. Y en vista de las poco convincentes declaraciones de Agapito el pasado martes -en las que todo parecía ir viento en popa-, el papel del director deportivo o mánager resultará primordial. Su elección resulta fundamental, entre otras cosas, para sostener el ánimo decaído de una afición atormentada por la pérdida de categoría.

La opción que más peso cobra en el entorno zaragocista es la de Víctor Muñoz. El técnico zaragozano reúne una serie de características que, sin duda, le convierten en favorito. Su experiencia y sabiduría futbolística, el conocimiento de la entidad y el cariño que le reserva la afición son circunstancias que, sin duda, juegan a su favor. Lo que resulta más complicado de entender es que Muñoz retome los mandos de la gestión deportiva apenas dos años después de su marcha, sin pena, pero sin demasiada gloria.

La oferta de nombres que se han puesto encima de la mesa de la entidad es notable. Y la elección, delcada.

El máximo responsable deportivo tiene que afrontar de inmediato una serie de cuestiones de enorme relevancia; que debe asumirlas, además, de manera personal. Porque es él quien debe resolver sobre el futuro entrenador y, desde ahí, poner las patas del equipo que el año que viene será el gran enemigo en la Segunda.

Los grandes equipos españoles -y europeos- se mantienen a la espera de la lista de jugadores descartables por el conjunto aragonés. Porque por más que se empeñe el máximo accionista de la entidad, Agapito Iglesias, resulta imposible sostener una plantilla como la que tiene el Real Zaragoza en el infierno. Nombres que, sin duda, deben contribuir a aligerar las cargas del club.

Son los retos más inmediatos del Zaragoza. Que debe asumir el nuevo responsable deportivo.

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