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FÚTBOL DE TOQUE

Hijos del mismo estilo

España y Holanda, protagonistas de una final inédita que dará al Mundial el octavo campeón de la historia, heredan la filosofía de la 'naranja mecánica' de Johan Cruyff.

La deportividad también es signo de identidad de la Roja. En la imagen, Ramos y Podolski se dan la mano, ayer en Durban.
Hijos del mismo estilo
EFE

La inédita final del Mundial de fútbol de Sudáfrica entre España y Holanda es la historia de un vínculo estético. Mientras la Holanda de Bert van Marwijk renunció a la belleza para apelar al pragmatismo, la España de hoy es la heredera del fútbol total que encumbró a aquella 'naranja mecánica' de 1974 y que inspiró durante toda su vida deportiva al jugador y técnico Johan Cruyff.Los estilos no son los mismos, pero la idea que inspira a ambos tiene un hilo de conexión en la influencia de la máxima figura del fútbol holandés en el Fútbol Club Barcelona. La entidad catalana aporta siete jugadores a la selección española en Sudáfrica. Ayer jugaron seis en el equipo titular ante Alemania en las semifinales del Mundial, en las que España ganó por 1-0. Y eso si no se cuenta a David Villa, fichado por el campeón de la Liga española al Valencia este mismo verano y para la próxima temporada.

Los jugadores culés son quienes dictan la forma de jugar de España. Xavi Hernández y Andrés Iniesta son los genios creadores del centro del campo español, donde el balón se toca y se toca hasta encontrar el momento justo de acelerarlo. Sergio Busquets se convirtió en el cerrojo defensivo en la línea medular, y Carlos Puyol y Gerard Piqué conforman la pareja de centrales. El Barcelona es la columna vertebral de la primera selección española que ha conseguido pasar de las semifinales. La primera en colarse en la gran final.

Y el Barcelona es el club en el que Johan Cruyff dejó su impronta. Primero como jugador y luego como técnico. La hinchada barcelonista idolatra al holandés como el creador del Dream Team, un equipo que dominó el fútbol español durante comienzos de los 90 y que ganó la primera Copa de Europa para el Barcelona.

En esos años se pusieron las bases de una filosofía de juego que hoy es casi irrenunciable en el club azulgrana. Una filosofía incrustada en el ADN de los jugadores criados en La Masía, la escuela de fútbol del equipo. "La selección no es solo el Barcelona, es mucho más. Es un entrenador y unos jugadores que representan unos valores", dijo en Sudáfrica Josep Guardiola, actual técnico del Barcelona y producto de aquel Dream Team.

Sin embargo, esos valores son los mismos que defiende el Barcelona: posesión de la pelota, protagonismo y compromiso con el fútbol ofensivo. Los mismos valores que después de Cruyff defendieron también en el Camp Nou entrenadores holandeses como Louis van Gaal o Frank Rijkaard.

En esa cultura se formaron los hombres que han transmitido a España una forma de jugar que aúna belleza y éxito. El campeón de Europa se enfrentará en la final al equipo en el que empezó todo. Nunca antes se cruzaron en un Mundial. Pero su primer duelo será en la cima. Uno de ellos se convertirá el domingo en el estadio Soccer City de Johannesburgo en el octavo campeón mundial de la historia.

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