Despliega el menú
Deportes
Suscríbete

FÚTBOL

Héroes de Escocia

HERALDO relata el regreso de Canario a Hampden Park, donde hace 50 años disputó el mejor partido de la historia del fútbol, entre Real Madrid y Eintracht. El recuerdo de aquella final permanece inalterable en la memoria de los escoceses.

Héroes de Escocia
Héroes de Escocia

Puede un partido de fútbol marcar la vida de un jugador? ¿Y de un espectador? La respuesta a ambas preguntas es sí. Canario lo comprobó durante su visita a Glasgow con HERALDO para rememorar el considerado mejor partido de la historia, entre el Real Madrid y el Eintracht de Fráncfort. 50 años después, el recuerdo permanece incrustado en la memoria de los escoceses. Un hecho que se constata con naturalidad.

"¡Usted es Canario! ¡Oh, usted es Canario!". Así recibió al brasileño Sandy McBain, uno de los guías de Hampden Park. Acto seguido, recitó de carrerilla la alineación de Miguel Muñoz en aquella final histórica. Domínguez, Marquitos, Santamaría, Pachín, Vidal, Zárraga, Canario, Del Sol, Di Stéfano, Puskas y Gento. Las 20 personas que le acompañan en la visita guiada al estadio, rompen a aplaudir. "Están ustedes ante una leyenda", apostilla McBain. El respeto con el que los británicos tratan a los mitos del balón conmueve, por sincero y profundo.

McBain, visiblemente emocionado, rescata de su álbum vital uno de los capítulos más entrañables que le unirá a Canario: "Siendo un niño, yo estuve en ese gran partido, junto a mi padre y mi hermano. Nos sentamos tras la portería en la que el Madrid atacó en el primer tiempo. Asistimos a un espectáculo colosal. Puro fútbol total. Regresé a casa absolutamente conmovido. Recuerdo que al final del partido no paramos de aplaudir al equipo blanco, más de 130.000 personas puestas en pie".

Tras confesar su pasión por Ferenc Puskas (que marcó cuatro goles a los alemanes), entrega una anécdota más: "El día después del partido, fuimos al colegio con la emoción en el cuerpo. Todos los niños insistimos al profesor que queríamos cambiar los colores de nuestro equipo de fútbol. Queríamos ir de blanco en honor a Di Stéfano y compañía. Como no había suficiente dinero, desde ese día fuimos con las medias blancas".

McBain, un libro abierto, ha devorado en el césped de Hampden las excelencias de la Hungría de Puskas y Czibor, el Brasil de Pelé, la Holanda de Cruyff o la Argentina de Maradona. "Pero nada como aquel partido entre el Madrid y el Eintracht. Desde ese día cambió el gusto de los escoceses y en nuestros corazones quedó marcada aquella camiseta tan blanca", remata.

Una veneración que Canario recibe con sorpresa e ilusión. Decenas de visitantes, varios trabajadores de Hampden Park y el mismísimo Gordon Smith (máximo ejecutivo de la Federación Escocesa y ex jugador del Rangers) no dudan en abandonar sus ocupaciones y agasajar al ex zaragocista. "No sé si lo merezco", replica sonrojado.

Pues sí. Hay partidos que cincelan una vida.

Etiquetas