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Gay ensaya alternativas

A partir del 4-2-3-1 básico, el entrenador busca incluir en el repertorio táctico variantes para momentos concretos.

Gay vive al día. Sabe que no le queda otro remedio en las circunstancias que concurren en el Real Zaragoza de 2010. El equipo acumula ya cinco semanas de pretemporada y, a expensas de que la plantilla quede rematada finalmente dentro de 15 días -tanto en lo referente a fichajes como a salidas-, Gay no tiene más remedio que elaborar simulaciones de juego real como si la Liga comenzase mañana, como si la actual composición del grupo fuese la definitiva.

Por eso, sea cual sea el grado de provisionalidad que tenga el plantel zaragocista a estas alturas de agosto (medición imposible de llevar a cabo, ni por aproximación), el preparador se afana en ensayar diversos sistemas tácticos para que los jugadores los tengan archivados en su cerebro en lo sucesivo. Partiendo del 4-2-3-1 básico con el que Gay parece estar decidido a iniciar el curso (la falta de delanteros impide mayor valentía o presencia de efectivos en vanguardia), los amistosos estivales ya han mostrado hasta dos alternativas diferentes en momentos concretos.

Una, muy evidente y rotunda, es la inclusión de los dos puntas a la vez (no hay más en la plantilla) sobre el césped, transformando el dibujo en un 4-4-2 clásico. Gay lo estrenó en el segundo tiempo de Tenerife en busca de la remontada -que no se dio- y lo repitió en el segundo periodo de anteayer en Soria, con mejores prestaciones gracias a que el marcador estaba en franquicia.

La otra variante, mucho más llamativa, fue puesta en escena por el entrenador madrileño ante el Numancia, ya en el once inicial. Puede nombrase como un 4-3-2-1, porque por delante de la defensa aparece el llamado 'trivote' en el argot futbolístico moderno, con dos interiores-extremos abiertos a una altura del campo más adelantada, como apoyo directo del único delantero a base de diagonales. Pero, en posición defensiva, con el repliegue de los extremos y el apelotonamiento de piezas atrás, este mismo diseño se aproxima a un 4-1-4-1. Aquí pudo verse juntos a Kevin y Ander Herrera flotando en la franja que une el medio centro y el área del enganche, escoltados por un solo cierre (Edmilson).

Estas dos distribuciones ya están dibujadas con rotulador indeleble en la pizarra de la caseta y el equipo las empieza a manejar por si, en cualquier partido oficial, Gay decide utilizarlas como estratagemas para intentar ganar un partido.

Nombres propios

Los esquemas adjuntos muestran los tres sistemas que Gay ha trasladado hasta hoy al campo de juego en los partidos preparatorios. En cada uno de ellos aparecen los nombres de los futbolistas que apuntan, con mayor índice de posibilidades, a ocupar cada uno de los puestos a fecha de hoy. Evidentemente, cualquier fichaje relevante (de los tres hombres nuevos que se están intentando incorporar) o cualquier salida que pueda surgir de aquí a fin de mes (se supone que algún traspaso habrá que hacer para cumplir con el plan de viabilidad financiera), obligará a Gay a cambiar el paso sobre la marcha. Asumido está.

Mientras tanto, el madrileño no se esconde a la hora de dar minutos a los presuntos titulares. En la portería, Leo Franco y Doblas, ambos nuevos, están alternando los partidos, jugando los 90 minutos consecutivamente sin sustituciones. Es una competencia pura, aunque la mayoría piensa que, por diferentes motivos, será el argentino el titular. Delante, en la defensa, Diogo, Contini, Jarosik y Obradovic asoman como fijos en todos los diseños de alineación.

En el doble pivote del 4-2-3-1 (lo mismo que en dúo de medios centros del 4-4-2), son Gabi y Edmilson los que, hoy en día, llevan ventaja sobre el resto de colegas susceptibles de jugar en ese lugar. En el 4-3-2-1, uno de los dos va fuera.

De las tres medias puntas, solo dos están claramente definidas: el centro es para Ander Herrera y la izquierda para el recién llegado Bertolo. La derecha en la parte más abierta del equipo en cualquier variante ensayada. Ahí aparecen Jorge López; también Lafita, ahora lesionado; y el inglés Pennant, cuya continuidad en el vestuario no podrá asegurarse hasta el 1 de septiembre. Hasta Ponzio, comodín que ahora parece tener complicado hallar un hueco en el once titular, ha jugado algún rato por ahí.

En la delantera, con una sola bala en el campo, es Marco Pérez el favorito. Si son dos, Braulio entra en escena inevitablemente por un media punta, quizá el diestro.

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