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SD Huesca

fútbol

El Huesca rescata un punto ante el Valladolid

Los goles de Rafa Mir y Sandro lograron equilibrar al inicio de la segunda parte el 0-2 con el que se habían adelantado los pucelanos.

El casillero de victorias sigue sin estrenarse, pero lo que está quedando claro en este inicio de temporada es que la SD Huesca es un rival más que difícil de doblegar. Una derrota, la sufrida en la segunda jornada ante el Cádiz, el mismo equipo que el sábado superó a domicilio al Real Madrid, y cinco empates es el bagaje de los azulgranas hasta la fecha en su regreso a Primera División. La última de esas igualadas llegó este domingo ante el Valladolid en un partido que se puso muy cuesta arriba al iniciarse la segunda parte, pero que a base de orgullo, temple e ideas claras se logró allanar hasta el punto de que el triunfo fue una posibilidad. Al final, tras verse con un 0-2, el 2-2 no supo mal.

Bruno golpeó para los pucelanos en la primera parte y Waldo remachó tras el descanso un penalti innecesario de Seoane. A continuación, Mir recortó distancias y Sandro, en su primera acción como azulgrana, festejó el segundo tanto local de la tarde. Quedó una vez más, el regusto de lo que pudo haber sido y no fue de ese ‘casi’ en el que se han instalado los de Míchel. Los puntos sumados ante el Villarreal, el Valencia y el Atlético de Madrid, contrincantes a los que se les presupone un nivel superior, son de gran valía. Sin embargo, las tablas con el Elche o el Valladolid, además del tropiezo con el Cádiz, rivales que deben ser directos en la lucha por la permanencia, pueden verse como escasas más allá del juego desplegado.

Porque el Huesca volvió a ser fiel así mismo, un equipo reconocible, como repite su entrenador. Los azulgranas llevaron el peso del partido, generaron ocasiones y, por fin, fueron capaces de marcar, además con sus delanteros. En apenas cinco minutos de diferencia festejaron tantos goles como los que se habían logrado en los cinco encuentros anteriores.

Resumen del partido SD Huesca-Valladolid.
La Liga

En la primera parte se echó en falta algo más de dinamismo y la segunda, con los dos conjuntos lanzados a por el triunfo -conviene recordar que el Valladolid se presentó en El Alcoraz como colista y también sin saber aún lo que es un marcador a favor-, resultó más dinámica. En ambas hubo denominadores comunes a la hora de atacar. Dando más predominio al juego aéreo que al fútbol a ras de césped, Ferreiro fue el encargado de enviar balones al área y Rafa Mir el responsable de cazarlos. El delantero, mirado con lupa al tener que sustituir al lesionado Okazaki y con el recién llegado Sandro amenazando sus minutos, fue una de las mejores noticias del partido. No paró de buscar el gol hasta que lo encontró. En circunstancias normales podría haber sido más de una vez, pero se topó con un inspirado Roberto, el portero blanquivioleta.

Además de la baja de Okazaki, hubo otras tres ausencias, las ya conocidas de Pedro López y Valera, y la de Mikel Rico. El club comunicó por la mañana que el medio vasco, que se encuentra bien, ha dado positivo por covid-19. Su puesto lo ocupó Seoane, una de las cuatro novedades en el once junto al regreso de Maffeo, la primera titularidad de Luisinho y el estreno jugando de inicio de Ontiveros, suplente en sus tres primeras apariciones con los azulgranas.

El 0-1 con el que se cerró la primera parte no reflejó la igualdad mostrada por los dos contendiente. Durante el primer acto lejos de desarrollarse un fútbol brillante, lo que se impuso fue lo práctico. En ese territorio, el Valladolid supo sacar un mayor rédito.

Faltos de algo más de intensidad, los de Míchel se mostraron previsibles a la hora de encontrar el camino hacia la meta de Roberto. El juego se volcó especialmente por la banda izquierda de Luisinho y Ontiveros, tanto que hasta Ferreiro se dejó ver en alguna ocasión por ese perfil, quizá aburrido de ver el cuero de lejos.

Las aproximaciones en los dos bandos, a excepción de un disparo de Ontiveros que se fue fuera y otro de Sergi Guardiola que no sorprendió a Andrés, se llevaron a cabo principalmente mediante centros. Así tuvo Rafa Mir las dos mejores ocasiones locales antes del descanso. El ariete, ejerciendo de faro dentro del área, remachó con la cabeza dos envíos de Ferreiro topándose en ambos casos con Roberto. El primero fue antes del gol visitante y el segundo, después.

Éste llegó en el minuto 35. Ya había avisado previamente el Valladolid de que podía hacer daño y finalmente lo hizo. Bruno ganó en un salto a Pulido para encontrarse con un centro de Óscar Plano que desvió a la red por el palo corto de Andrés.

La segunda parte no pudo arrancar más movida. A los cinco minutos Toni Villa cayó en el área en un forcejeó con Seoane, que pecó de bisoñez, y Waldo no falló desde el punto de penalti a pesar de que Andrés adivinó que el cañonazo iría por su derecha. Se sacó de centro y, tras un error de la zaga visitante, dormida en los laureles, Rafa Mir acabó entrando como una estampida en los dominios de Roberto para, por fin, superarlo.

El carrusel de emociones no se detuvo ahí. Maffeo tuvo el empate, pero el logro estaba reservado para Sandro. Como se suele decir, lo del canario fue llegar y besar el santo. Acababa de entrar en el campo por Ontiveros y en el saque de falta posterior, en el que Siovas cabeceó, la pelota le acabó cayendo para no perdonar.

La inclusión del último fichaje del mercado de verano implicó un cambio en el sistema táctico. Él se situó tras Rafa Mir como segunda punta y Borja García se escoró a la derecha dejando en la izquierda a Ferreiro. El partido entró en una fase de idas y vueltas, pero sin que ninguno de los dos equipos acabase de encontrar con claridad la forma de lograr su tercer tanto.

Los locales lograron hacerse con el control en el tramo final. Siovas volvió a tener el gol en su cabeza en una falta sacada por Ferreiro. El siguiente intento lo firmó Mosquera con un tiro lejano y quien más cerca tuvo la culminación de la remontada fue Mir justo cuando el cronómetro llegaba al 90. El ‘9’ del Huesca cazó en el aire el cuero y lo bajó con la frente picado donde parecía que nadie podía llegar. Sí lo hizo la mano de Roberto, que salvó a los suyos una vez más dándoles la opción de soñar con el 2-3. Marcos Andre, en el descuento, estuvo a un paso de cumplir la ilusión en realidad, pero por fortuna para los locales, que ahora se convertirán en visitantes en sus dos salidas consecutivas para cruzarse con la Real Sociedad y el Real Madrid, no lo consiguió.

Ficha técnica

SD Huesca: Andrés; Maffeo, Pulido, Siovas, Lusinho (Galán, 77); Mosquera, Seoane, Borja García (Sergio Gómez, 77); Ferreiro, Ontiveros (Sandro, 56) y Rafa Mir.

Real Valladolid: Roberto; Pérez, Bruno, El Yamiq, Nacho; Alcaraz (Kike, 63), Fede (Joaquín, 63); Óscar Plano, Waldo (Carnero, 80), Toni Villa (Weissman, 75); y Guardiola (Marcos Andre, 75).

Goles: 0-1, min. 35: Bruno. 0-2, min. 51: Waldo. 1-2, min. 53: Rafa Mir. 2-2, min. 56: Sandro

Árbitro: Figueroa Vázquez, comité andaluz. Mostró tarjeta amarilla al local Maffeo (72) y a los visitantes Bruno (12) y Joaquín (89).

Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada de liga de Primera División disputado en El Alcoraz a puerta cerrada.

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Así hemos vivido el partido SD Huesca 2-2 Valladolid
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