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La SD Huesca sopla sesenta optimistas velas

El club azulgrana alcanza un nuevo aniversario redondo con la satisfacción de haberse consolidado en el fútbol profesional y el ascenso a Primera de 2018 como gran hito.

Sin poder realizar grandes homenajes y festejos a causa de la crisis generada por el coronavirus, pero con la satisfacción de seguir dando pasos hacia delante dentro de una trayectoria ya larga. La SD Huesca cumple este domingo sesenta años. Seis décadas que han dado para mucho y que muestran el devenir de un club que ha conseguido en su última etapa codearse con los mejores del país y desde el que, especialmente, se valora la identificación lograda con la provincia, base que le hace pensar en una consolidación ya avanzada como institución de referencia y que le permite afrontar con fortaleza batallas lejos de los terrenos de juego como la Operación Oikos.

Entre las claves del éxito para que el club haya pasado de situarse tradicionalmente a caballo entre la Tercera y la Segunda División B a haber debutado la campaña pasada en Primera y pugnar en la actual por regresar al Olimpo se fija como fundamental la gestión económica. "En nuestro crecimiento ha sido esencial el control financiero, que nos lo autoimpusimos como filosofía ya antes de que llegásemos al fútbol profesional y, una vez en él, también los derechos de televisión", apunta José Antonio Martín, Petón, exjugador, presidente de la Fundación Alcoraz y miembro del consejo de administración, que también señala el apoyo del Gobierno de Aragón en el momento de su regreso al club en 2006 junto a otras nombres como Agustín Lasaosa, Raúl Ojeda y Armando Borraz.

Entonces, la SD Huesca venía de haber coqueteado con un nuevo descenso a Tercera y ya en el primer curso del nuevo equipo directivo se acarició la Segunda División. "Apostamos por gente de Aragón", apunta Petón. El logro llegaría un año después. Desde entonces, en los doce cursos transcurridos el balance es de nueve campañas en Segunda, dos en Segunda B y una en Primera, "el sueño perseguido desde un principio", subraya Petón, y festejado en Lugo aquel 21 de mayo de 2018.

Para llegar a esa cúspide, antes, todo comenzó el 29 de marzo de 1960 en una reunión encabezada por Patricio Funes, a la postre primer presidente de la SD Huesca, celebrada en el Bar Flor. Tras la desaparición en 1956 de la UD Huesca, que había llegado a participar durante tres campañas en Segunda División, la capital oscense se había quedado sin equipo de fútbol señero, circunstancia a la que se quiso poner remedio con el nuevo club.

La aventura arrancó en Regional, pero ya en el primer curso se logró el ascenso a Tercera, categoría que entonces se situaba justo por debajo de Segunda. En ese peldaño del fútbol nacional se mantuvo durante doce campañas, periodo en el que disputó sin suerte en cuatro ocasiones la promoción de acceso a la división de plata y en el que se sitúa el segundó gran hito tras la fundación, la inauguración de El Alcoraz.

"Es algo que define a la SD Huesca. No en vano, hoy en día es el único club de Segunda División, junto con el Elche, aunque en su caso existe participación municipal, que puede decir que tiene estadio propio", explica Petón. Tras abandonar el campo de San Jorge, el primer partido en la nueva instalación se disputaría el 16 de enero de 1972 frente al Deportivo Aragón, filial del Real#Zaragoza, con un resultado de 2-1.

En la 1972-73, los azulgranas cayeron a Regional. El descenso ayudó a coger impulso dado que la vuelta a Tercera fue inmediata y además se conquistó el Campeonato de España de Aficionados. Entre sus filas destacaban nombres como el de Palacino, máximo goleador histórico de los azulgranas con 114 dianas.

La reestructuración de categorías situó al Huesca en uno de los dos grupos inaugurales de la Segunda División B en la 1977-78. "En mi primer día nos dieron una camiseta, un pantalón corto, un par de calcetines y unas bambas. Todos los días entrenábamos con la misma ropa y, como no daba tiempo a secarse, solía estar húmeda. Además, en invierno muchas veces nos teníamos que duchar con agua fría", rememora Petón, testigo directo sobre el césped de esta etapa. "Empezábamos muy bien, pero en noviembre ya no nos pagaban, los jugadores se iban e incluso hicimos encierros de protesta", continúa, reconociendo también que "los responsables del club hacían lo que podían". El primer paso por la categoría se prolongaría hasta 1984 con presencia de jugadores como Paco Buyo. Se regresaría después de 1990 a 1992 y de 1995 a 1997, con Javier Tebas como máximo mandatario entre 1992 y 1997.

En 1998 el fantasma del hundimiento a Regional Preferente estuvo muy cerca. Desde entonces y hasta 2004, el equipo solo volvió a pisar la categoría de bronce en una ocasión en la 2001-02.

El jugador más relevante de la última década, Juanjo Camacho, es también el que atesora más partidos, 420. Ahora, Petón observa "un futuro muy prometedor" que basa "en la unión con la afición", así como en una actual campaña que el club confía que será reanudada y en la que "el equipo se ha adaptado muy bien tras el descenso a la Segunda División siendo regular".

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