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“¡Arigato, Okazaki!”: La afición de la SD Huesca enloquece con el delantero japonés

Cerca de 2.000 personas han acudido a la presentación del futbolista nipón, que se marca como objetivos “marcar muchos goles y ascender a Primera División”.

Shinji Okazaki firma uno de los carteles que le han dado la bienvenida en El Alcoraz.
Shinji Okazaki firma uno de los carteles que le han dado la bienvenida en El Alcoraz.
Rafael Gobantes

Shinji Okazaki ha arrastrado multitudes en su puesta de largo como futbolista de la Sociedad Deportiva Huesca. El delantero japonés ha congregado en las gradas de El Alcoraz a cerca de 2.000 aficionados, una cifra que ni podía soñarse en cualquiera de las presentaciones anteriores de un jugador azulgrana. Pero el ariete nipón, el fichaje más mediático de la historia del club, asume la responsabilidad de marcar goles y de conducir al equipo de vuelta a Primera División. Así lo ha expresado este jueves en la sala de prensa minutos antes de saltar al césped y ser aclamado como una estrella de nivel mundial.

La entidad ha organizado un acto a la altura de la expectación generada por su fichaje durante la última semana y que ya se plasmó el pasado domingo cuando se estrenó a los 84 minutos del partido con el Sporting de Gijón. Okazaki, el campeón de la Premier con el Leicester, el tres veces mundialista con Japón, el olímpico… ha enfervorizado a los seguidores, sobre todo niños, que han optado por darle la bienvenida y en que, en varios casos, han aguardado durante cerca de una hora a que se abriesen las puertas del estadio.

Una vez dentro, con el ‘speaker’ como maestro de ceremonias y canciones de Queen y AC DC retumbando en los altavoces del estadio, la salida del japonés por el túnel de vestuarios con la equipación azulgrana ha desatado la locura. El nipón ha saludado, se ha dirigido a los presentes en un tímido castellano y ha lanzado balones y prendas oficiales a oscenses de todas las edades. Un cartel en el que se le daba la bienvenida en su lengua y una bandera japonesa han asomado en las gradas y han contribuido a que se sintiese como en casa. También lo han hecho los periodistas de los tres medios nipones acreditados para un evento que se ha podido seguir en todo el mundo a través de la cuenta oficial de Instagram de la Sociedad Deportiva Huesca.

Para terminar, Okazaki ha firmado autógrafos durante cerca de media hora. Ha sido la culminación de una tarde que ha comenzado en la sala de prensa de El Alcoraz, a donde el ariete ha llegado acompañado por el consejero delegado, Manuel Torres, y el director general, Josete Ortas. Ambos no podían disimular la satisfacción por que “un jugador como Shinji haya decidido unirse a un proyecto ambicioso que culmina con la llegada del primer jugador japonés de la historia de nuestro club, y es una satisfacción”, como ha reflejado Torres.

El fichaje de Okazaki representa el reverso luminoso y el final de un verano muy complicado para la entidad, que ahora comienza a ver el sol. También el delantero ha vivido una situación complicada después de que el Málaga no lo pudiese inscribir para cuadrar el techo salarial y tras presentarlo como su fichaje estrella hace solo unas semanas. En su primera intervención, y en un inglés elemental que después ha cambiado por su lengua natal con la ayuda de uno de los informadores nipones, el atacante ha destacado su gusto por “la comida española y la atmósfera. El Huesca es un fantástico equipo y estoy feliz de jugar aquí”.

El jugador no conocía Huesca, “una ciudad muy pequeña”, pero en poco tiempo ha descubierto que “todo el mundo es muy amable. Es diferente a Málaga, pero me gusta el país”. Más centrado en lo deportivo, ha asegurado con ambición que “el objetivo es subir y podemos intentarlo. Me esforzaré por conseguirlo”. Su paso por Alemania e Inglaterra no le ha convertido en un “líder”, como ha asegurado, si bien buscará “lo mejor para el equipo” y espera “marcar goles. Nunca he tenido este recibimiento y quiero cumplir las expectativas del club”.

Para Okazaki ha representado “una pena no jugar en Málaga, pero no guardo rencor. Estoy concentrado en jugar en el Huesca. A una semana del cierre del mercado me enteré del interés, no sabía dónde acabaría pero me quise centrar en jugar”, ha reseñado el japonés, que se considera “trabajador delante de la portería, puedo correr y luchar para el equipo”. A preguntas de los medios de su país ha dejado dos apuntes más: no piensa en la selección, sino en “marcar muchos goles y ascender a Primera”. Y se cita con el zaragocista Shinji Kagawa para el partido del 22 de diciembre en El Alcoraz. “Es muy amigo mío pero hay que separarlo de lo deportivo”, ha asegurado el nuevo ídolo de la Sociedad Deportiva Huesca.

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