SD Huesca

La SD Huesca, perdida en la niebla

Lucas Hernández, Arias y Koke han sido los goleadores rojiblancos ante un Huesca que ha pecado de falta de pegada y se ha venido abajo en la segunda parte.

SD Huesca-Atlético de Madrid
Rafael Gobantes

El gol continúa siendo un bien preciado y la solidez defensiva un deseo, más que una realidad. La Sociedad Deportiva Huesca tendrá que seguir intentándolo, no le queda otra, pero lo cierto es que la segunda vuelta comenzó ayer con un jarro de agua fría. Caer ante el Atlético de Madrid entra dentro de lo esperable, la diferencia en todos los aspectos entre un conjunto y otro es sobre el papel notable, pero, a la luz de lo presenciado en El Alcoraz, el 0-3 con el concluyó el careo resulta preocupante. No tanto por las tres dianas colchoneras, sino por el hecho de que los azulgrana, como ya les había sucedido una semana atrás en Leganés, volvieron a fundirse tras el paso por los vestuarios.

En la primera mitad se mostraron briosos, acariciaron el gol y tutearon al segundo clasificado de la Liga, todo un histórico. Sin embargo, al descanso se fueron ya por detrás. A la vuelta, los de Simeone golpearon pronto y las fuerzas ya no fueron las mismas sea por motivos físicos, por psicológicos o por un compendio de ambos. Da la sensación de que a algunos jugadores las piernas les pesan, pero más que eso tampoco hay que olvidar el esfuerzo mental al que se obligan en cada jornada a la vista de que los buenos resultados escasean.

Quería Francisco un partido largo, en el que los suyos llegasen al final con opciones, pero todo se desbarató. El Huesca sigue siendo colista y habrá que confiar en que el Rayo no gane hoy a la Real Sociedad para que la distancia con la salvación se mantenga en los diez puntos.

Con Melero como baja a causa de la pubalgia que viene arrastrando y de la que podría decidir operarse esta semana, Enric Gallego, como se esperaba, formó de inicio en el once de los azulgrana. El delantero, sobre el que se han puesto grandes esperanzas para que el gol deje de ser una rareza y se convierta en un hábito, ocupó la punta del ataque desplazando a Cucho Hernández, el hasta ahora ‘9’ indiscutible, al extremo derecho. Su presentación ante la parroquia altoaragonesa en su primer encuentro en la élite resultó prometedora. Otra de las principales novedades fue la inclusión de Pulido en el lateral izquierdo en vez del más habitual en esta demarcación Akapo, que se quedó en el banquillo. La semana que viene el encargado de proteger esta banda podría ser una cara nueva, así lo espera al menos Francisco.

Enfrente, Simeone tenía poco donde elegir. Con solo trece jugadores de su primer equipo disponibles, su equipo titular salía prácticamente solo. La única duda era saber si el lateral derecho sería para Juanfran o para Arias, se decantó por éste último. Sentados junto a él, cinco canteranos.

La iniciativa del partido la tomaron los visitantes, más por opción de su contrincante que por preferencia suya. Los madrileños intentaban hacer daño por las bandas, pero enfrente los propietarios del campo se defendían bien con Santamaría, afianzado ya como el guardameta de cabecera y aportando seguridad. En un choque en el que acabaría recibiendo tres tantos, paradójicamente, volvió a ser de los mejores.

La primera gran oportunidad fue para los locales. En el minuto once, Ferreiro centró desde la derecha, Pulido, haciendo las veces de delantero, vio que el balón se dirigía hacia su posición y el excanterano de los rojiblancos optó por probar con una chilena, que acabó en el poste. Prácticamente a continuación, Gallego se la dejó a Rivera para plantarse solo ante Oblak, pero no pudo controlar bien. Emilio Vega, el director deportivo del Huesca, había señalado en la presentación del ariete catalán que no solo era un goleador, sino que también sabía asistir y así lo volvió a demostrar regalándole de cabeza un mano a mano a Cucho en el que el meta esloveno le aguantó bien.

Los tres avisos pusieron en alerta a los colchoneros. Lemar se plantó delante de Santamaría y éste volvió a mostrar el estado de gracia en el que se encuentra.

El partido iba y venía de un área a otra. Etxeita derribó a Griezmann cuando ya se escapaba. La acción era necesaria, aunque acabó acarreando una amarilla y facilitó una falta al borde del área que el propio astro francés se encargó de sacar, mandando el esférico por encima del larguero.

El Atlético estaba haciendo mucho daño con el juego entre líneas y de esta manera llegó el primer gol del encuentro. Griezmann se la dejó a Koke y éste dentro del área centró para que Lucas Hernández no perdonase.

Están más que acostumbrados los hombres de Francisco a recibir este tipo de golpes, todavía no conocen lo que es dejar su portería a cero al final de un partido, y reaccionaron bien. Cucho Hernández volvió a testar a Oblak para comprobar que pocos jugadores hay más sólidos en su posición.

Gallego y el ahora extremo colombiano se han sincronizado pronto sobre el campo. Ambos se buscaron conscientes de que son dos hombres clave cuya conexión puede generar buenos réditos. En el siguiente acercamiento fue el dorsal número nueve el que la puso y el 22 el que remató.

Al descanso, la sensación era de que el fútbol no estaba siendo justo con el Huesca. Los locales habían gozado de múltiples oportunidades para inaugurar su cuenta en el marcador, pero éste le era desfavorable.

El juego no pudo reanudarse de una forma más heladora cuando la niebla, protagonista en la tarde oscense, empezaba a ser ya todo un incordio. Correa disparó a bocajarro y Santamaría volvió a estar rápido de reflejos. La ocasión había sido una premonición. A los seis minutos de que el cronómetro se hubiese puesto de nuevo en marcha, el Atlético amplió distancias. Griezmann sirvió desde la izquierda y Arias con poco ángulo lanzó un disparo cruzado que acabó en la red. Francisco movió pieza y dio entrada a Chimy Ávila en lugar de Rivera.

Esta vez sí, el reves había hecho daño. Las siguientes llegadas lejos de ser azulgranas tuvieron color rojiblanco y a Lemar y Thomas como protagonistas. Había que despertarse. Los altoaragoneses metieron el balón en el área, coquetearon con marcar y al final Moi Gómez forzó un córner que se tradujo en una acción de Chimy Ávila que blocó Oblak.

Era necesario imprimir energías renovadas. El siguiente en ingresar en el terrenode juego fue Gallar, que recogió el testigo de Cucho Hernández. Después, se produjo el debut de Yangel Herrera, el otro fichaje cerrado durante la semana. El medio venezolano ocupó la plaza de Musto.

Llegaban los últimos veinte minutos y todo quedó sentenciado. Griezmann cabeceó al larguero, el rechace fue a parar a las botas de Koke y no perdonó. El 0-3 dejaba claro quién había tenido acierto y quién no. Los azulgrana tiraron la toalla y los visitantes pudieron ampliar su cuenta, pero el partido murió sin novedades.

Ficha técnica:

SD Huesca: Santamaría; Miramón, Etxeita, Insua, Pulido; Musto (Herrera, 70), Cucho Hernández (Gallar, 60), Moi Gómez, Rivera (Chimy Ávila, 52), Ferreiro; y Enric Gallego.

Atlético de Madrid: Oblak; Arias, Godín, Giménez, Hernández (Montero, 86); Lemar, Thomas (Joaquín, 89), Rodrigo, Koke (Mollejo, 71); Griezmann y Correa.

Goles:  0-1, min. 31: Lucas Hernández. 0-2, min. 51: Arias. 0-3, min. 70: Koke.

Árbitro: Cuadra Fernández (Comité Balear). Amonestó a los locales Etxeita (23) y Enric Gallego (67) y a los visitantes Giménez (61) y Correa (63).

Incidencias: Partido de la vigésima jornada de la Liga de Primera División disputado en el estadio de El Alcoraz ante 7.106 espectadores.

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