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SD Huesca

La SD Huesca más ofensiva tampoco gana

Gracias a la mejoría en el juego, los azulgranas dispararon a portería 32 veces ante un Levante que solo necesitó cinco ocasiones para marcar dos goles

Xabi Etxeita marcó su segundo gol de cabeza en lo que va de Liga.
Xabi Etxeita marcó su segundo gol de cabeza en lo que va de Liga.
Rafael Gobantes

Ni la protestadísima labor arbitral ni la amargura de haber dejado escapar otra victoria en El Alcoraz reducen al olvido el buen partido que realizó la Sociedad Deportiva Huesca ante el Levante (2-2). Posiblemente, el más completo de lo que va de curso, por encima de la victoria en Éibar y las tablas con el Getafe. Los errores de siempre y el papel desempeñado por Estrada Fernández y el VAR privaron del triunfo a un equipo azulgrana más ofensivo que nunca y al que se le siguen marcando goles con demasiada facilidad.

Lo lleva anunciando Francisco Rodríguez desde su llegada al banquillo: quiere un Huesca protagonista y ofensivo, valiente. El encuentro de este sábado representa la sublimación de esta idea. Los oscenses realizaron 32 disparos a la portería granota. Diez de ellos fueron atajados por el meta Oier Olazábal, en ocasiones con paradas de gran mérito que le convirtieron en el futbolista más relevante de los valencianos; diez se marcharon fuera y otros diez terminaron despejados o rechazados por los futbolistas del Levante. Los otros dos fueron los tantos de Rivera y Etxeita.

Se trata, según las estadísticas de la Liga de Fútbol Profesional (LFP), del segundo equipo que más oportunidades para marcar ha sembrado en un solo partido en todo el campeonato. Solo le supera el Real Madrid, y con una curiosa coincidencia puesto que el rival fue también el Levante. Los blancos lanzaron en 33 ocasiones a la meta valenciana en un choque que terminó con victoria levantinista en el Santiago Bernabéu por 1-2 en la novena jornada. Los hombres de Paco López lograron dos goles en El Alcoraz con cinco chuts y otros dos en la capital de España con solo seis.

Ni siquiera el FC Barcelona ha gozado de tantos acercamientos a una portería enemiga esta Liga. De hecho, en la visita de la SD Huesca marcaron ocho goles con 30 intentos. La puntería azulgrana sigue siendo escasa, si bien esta vez hay que culpar en buena medida a la actuación del portero visitante, que salvó varios intentos claros de los locales y evitó que el partido llegase con una diferencia mucho más holgada a la acción de Boateng para el 2-2 a los 73 minutos.

El futbolista que más lo intentó fue un Álex Gallar que aglutinó seis de estas oportunidades. Tres de ellas paradas por Oier, una neutralizada por un defensor y dos fuera. Le siguió en este capítulo Cucho Hernández con cinco y, tras ellos, el central Xabi Etxeita con cuatro intentos, todos ellos de cabeza y con el acierto en el gol. Akapo y Ferreiro dispararon asimismo en cuatro instantes, Moi Gómez en tres, Rivera y Chimy en dos y Musto y Gürler en uno.

El Huesca fue un querer y no poder, con la diferencia respecto a jornadas anteriores del mayor número de aproximaciones peligrosas y el equilibrio perseguido por Francisco con sus cambios en el esquema y de futbolistas en algunas posiciones. La vuelta a la defensa de cuatro acarreó consigo el refuerzo del centro del campo con la entrada de un Christian Rivera que dotó de más equilibrio a esta línea y liberó tanto a Musto como a Moi Gómez. Mostró además combinación en pase corto y llegada a portería.

Sin embargo, el rival volvió a extraer un rendimiento extraordinario de sus escasas aproximaciones. Como ha sucedido en las últimas jornadas ante Espanyol, Sevilla, Getafe o Alavés, el contrincante mete un gol de cada dos disparos. Un promedio que se mantuvo con el Levante. De sus cinco disparos a puerta, dos fueron las dianas de Roger y Boateng; el primero mandó un lanzamiento al larguero de Jovanovic, que salvó otro intento del ariete con un excelente despeje, y la ocasión de Toño García se marchó alta.

El Huesca recibió otra lección de que no basta con atacar sino que se ha de hacer bien. Un principio básico entre los conjuntos de Primera División que el recién llegado trata de asumir sin renunciar a la identidad de que le quiere dotar Francisco al tiempo que trata de poner diques a los evidentes problemas defensivos de un equipo que encaja dos tantos por jornada. De momento, marcar dos solo le ha valido para ganar al Eibar y empatar con Athletic y Levante.

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