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SD Huesca

El Huesca suma un cuarto triunfo consecutivo y se sitúa líder

Los de Rubi hacen sus deberes en Córdoba, con minutos de muy buen juego ante un aguerrido rival.

El Huesca suma un cuarto triunfo consecutivo y se sitúa líder
El Huesca suma un cuarto triunfo consecutivo y se sitúa líder
Valerio Merino/ABC Córdoba

De espaldas a la portería, casi desde el suelo, sacó Gallar un remate de tijera que puso el balón directo a la escuadra. Gol de quilates y que ejemplifica a la perfección el momento de su equipo, que ha vuelto a encontrar el brillo de los campeones, ese que permite adelantarte en el marcador hasta cuando el rival está empujando. Abría el catalán el marcador en un Nuevo Arcángel en el que se llegó a cantar gol hasta en seis ocasiones, fruto de todo lo que había en juego sobre su césped. Ya que tanto a un lado del campo como en el otro se podían tornar oro los tres puntos. Esos que ahora brillan en el casillero del Huesca, que sumando su cuarto triunfo consecutivo, vuelve a poner sus credenciales para terminar la jornada en puestos de ascenso directo, ahora ya solo con cuatro partidos para el desenlace de una temporada, que pase lo que pase será histórica.

Para ello, pidió en la previa más solidez a la hora de jugar fuera de El Alcoraz, y por momentos se le concedió. Porque si algo se desprendía de las comparecencias de Rubi era que estaba satisfecho con las victorias, pero anhelaba un plus más en lo que respectaba a solvencia y control del juego, algo que su equipo había logrado en los meses de noviembre y diciembre, y con lo que este sábado llegó a reencontrarse antes del descanso. Logró el Huesca con esos dos goles previos al paso por vestuarios una renta suficiente para acometer los arreones de un Córdoba al que la necesidad y el público dieron alas hasta el último minuto.

Lo lograron los azulgranas con un once diferente, tanto al que había salido de inicio frente al Granada como al de los otros dos partidos que el Huesca contaba con victorias. Porque dio una nueva vuelta a su pizarra Rubi, motivada en este caso por la sanción de Brezancic por acumulación de tarjetas. La cubrió Akapo a pierna cambiada, yendo de menos a más, según aumentaba la confianza que los cinco meses de lesión le han dejado algo debilitada, pero que fue tomando cuerpo según avanzaban los minutos, hasta ser uno de los más destacados del encuentro. La otra novedad, más sorpresiva, en la apuesta inicial de Rubi fue Álex Gallar, que sustituyó a un Chimy Ávila al que un proceso febril le había impedido entrenar en una de las sesiones durante la semana. Y fue elección ganadora, ya que de las botas del jugador catalán llegaría el primer tanto del encuentro, que daba al Huesca la llave ya no solo del marcador, sino también de la posesión y el control del juego en los primeros 45 minutos.

Antes del tanto, había sufrido el conjunto oscense el tremendo arreón de salida del Córdoba, espoleado por la necesidad de comenzar la jornada en puestos de descenso. Un motivo poderoso, que hizo que todavía no se hubiera completado el minuto tres de juego y los de Sandoval –en la grada en esta ocasión por sanción-, ya acumulaban dos llegadas con peligro a los dominios de Remiro, que logró solventar con la ayuda de Jair. Ese ímpetu de inicio, comandado por los más de 15.000 espectadores que se congregaron en el Arcángel, lograba encajar al Huesca en campo propio, a la espera de un balón a la contra con la que hacer valer la velocidad que había puesto Rubi en bandas.

Por allí llegaba el centro de Ferreiro, que tras el enésimo quiebro, se deshacía de Loureiro para ponerle un centro a Gallar, que haciendo lo más difícil y de la manera más complicada a la vez que espectacular, abría la lata, en uno de esos goles que seguro que entran en todos los ranking como mejores del curso. Fue tan bonita la definición como importante en la moral de su equipo, ya que dio comienzo a los treinta minutos más brillantes dentro la trayectoria reciente del conjunto. Fruto de ellos llegaría el segundo tanto, cuando Melero empujó dentro el rechace al centro del portero, tras el disparo de un Moi Gómez espectacular en esos minutos y que acabó como el jugador con más distancia recorrida en el encuentro, superando los 12 kilómetros.

Parecía haber sentenciado el Huesca antes del descanso con el gol de su capitán, pero la necesidad del Córdoba era argumento de sobra para no entregar la cuchara con tanto partido todavía por disputar, y el arranque de la segunda mitad volvió a ser un alarde de intensidad por parte de los locales, que daban la sensación de poder volver a meterse en el partido. Así lo creyeron cuando Guardiola remataba dentro un balón por banda izquierda. Duró un minuto esa sensación, lo que tardó en Cucho en enviar a la red el centro de Ferreiro, convirtiendo al Huesca en el auténtico rey de la reacción, ya que llegaba al Nuevo Arcángel tras protagonizar tres remontadas consecutivas.

La misma a la que siguió apelando el Córdoba, que no bajó los brazos y seis minutos después un derribo en el área suponía el 2-3 y volvía a meter en el partido tanto al conjunto andaluz como a todo el estadio, entrando en una recta final de las de auténtico disfrute para aquellos amantes del fútbol que no fueran aficionados de ninguno de los equipos en disputa.

Con un juego totalmente abierto, ante un rival peleando a tumba abierta, el Huesca buscó la sentencia, y la encontró en una contra comandada por el Cucho, que derribado en el área, se señaló como penalti. El propio colombiano fue el encargado de convertirlo, colocándose tras este nuevo doblete como máximo anotador de su equipo con 16 goles.

Los 20 minutos restantes ya fueron un alarde de casta del conjunto local, entre esquemas notoriamente desordenados, y en el que Rubi quiso poner algo de calma sacando más músculo del banquillo, dando entrada a Luso y Kilian por Gallar y Ferreiro, y sustituyendo a Melero por Sastre. El refresco no acabó de ser efectivo ante un Córdoba que se agarraba con uñas y dientes a todo lo que fuera puntuar y acercarse de nuevo a la salvación. Tendría ocasiones para hacerlo a través de su omnipresente Guardiola, pero Remiro estaría atento para lograr llegar al minuto 95 de juego con un 2-4 que vuelve a propulsar al equipo hacia un liderato que solo mantendrá en función de lo que ocurra en los encuentros de Sporting y Rayo.

Córdoba: Kieszek, Loureiro, Arnués, Valentín, Galán, Aguza (Eneko, 67), Edu Ramos, Jovanovic (Reyes, 46), Narváez (Araújo, 72), Aguado y Guardiola.

SD Huesca: Remiro, Alexander, Pulido, Jair, Akapo, Aguilera, Melero (Sastre, 73), Moi Gómez, Ferreiro (Kilian, 73), Gallar (Luso, 74) y Cucho Hernández.

Goles: 0-1, min. 21: Gallar. 0-2, min. 36: Melero. 1-2, min. 59: Guardiola. 1-3, min. 60: Cucho. 2-3, min. 66: Reyes (p), 2-4, min. 71: Cucho (p).

Árbitro: Pérez Pallás (comité gallego). Mostró tarjeta amarilla a Jesús Valentín, Eneko, y Edu Ramos por el Córdoba y a Melero por el Huesca.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo octava jornada de la Liga 123, disputado en el estadio Nuevo Arcángel de Córdoba ante 15.300 espectadores.

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