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SD Huesca

El Huesca, a por su relanzamiento

Tras las dos derrotas fuera de casa, los azulgranas quieren recuperar el pulso en la visita del Almería (20.00). Rubi puede contar con Pulido y Chimy Ávila.

El delantero Chimy Ávila, que regresa hoy al once inicial del Huesca, pugna con Aguilera durante un entrenamiento.
El Huesca, a por su relanzamiento
RAFAEL GOBANTES

Oxígeno fresco. Energía positiva. Y sobre todo puntos. Eso es lo que va a rastrear hoy la Sociedad Deportiva Huesca. Escudriñar, descubrir y cazar la pieza. La intención es clara, porque el equipo líder de Segunda ha dejado a cero su producción en las dos últimas jornadas, que se saldaron con derrotas en Valladolid (3-2) y Vallecas (3-0), y esta noche se encomienda a su inabordable estadio de El Alcoraz (20.00) para frenar en seco la racha de su enemigo de turno, el Almería, y recobrar el buen tono competitivo y el pulso habitual en los componentes futbolísticos que han encumbrado al Huesca. El ferviente deseo para los locales es anotarse la decimoséptima victoria del curso y así, como mínimo, mantener a raya al resto de candidatos que pretenden destronarle y convertir su idílica perspectiva en una ubicación mucho menos radiante.

La ansiedad y el nerviosismo son los mayores enemigos a los que se puede enfrentar el Huesca contra el Almería. Tales compañeros de viaje, inoportunos e incómodos, pretende aparcarlos lejos del rectángulo de juego el entrenador azulgrana, un Joan Francesc Ferrer ‘Rubi’ que ya reflejó en su comparecencia de prensa que "perder el norte" en este tramo del campeonato acarrearía graves consecuencias.

No hay mejor tratamiento contra las dos derrotas que un triunfo como local y, además, aplicándose de nuevo con las mismas líneas maestras de ese plan al que con anterioridad costaba encontrar la más mínima laguna. Sin embargo, el Rayo Vallecano, ayudado en parte por las numerosas ausencias que presentó el Huesca, enseñó el camino al resto de adversarios. Mostró debilidades en el líder que antes ni siquiera se atisbaban.

Por eso Rubi y su tropa anhelan olvidar rápido lo que fue sin duda un mal partido. A todos los niveles. El Huesca no fue el Huesca, así que urge ahuyentar los fantasmas firmando hoy una completa actuación coral para la que el técnico dispondrá de dos de sus instrumentistas más hábiles: el central Jorge Pulido y el delantero Chimy Ávila.

La recuperación de piezas permite al entrenador azulgrana plantear el choque en la pizarra con un modelo mucho más natural: adiós a los tres centrales en la zona de retaguardia y vuelta al origen en todas las líneas. Indispensable para ello el retorno de Chimy Ávila, ya que con Rescaldani en un segundo plano y sin Cucho Hernández, al que por cierto se echa de menos en el Huesca, los altoaragoneses contarán de nuevo con un jugador asiduo en la labor del delantero.

Gallar, a quien le tocó la responsabilidad en Vallecas de moverse como una isla en el océano de la defensa rayista, caerá otra vez a banda, con Ferreiro en el costado contrario. En tal caso, el sacrificado en el once sería Moi Gómez, muy apagado en la pasada jornada.

Novedad en el equipo titular será igual Pulido, para formar pareja de centrales atrás con su inseparable Jair; y también Rulo Prieto parece que contará esta vez con la oportunidad de ser de la partida en el lateral izquierdo.

El Almería, por su parte, ha perdido al extremo Gaspar Panadero, debido a unas molestias físicas. Entra en la convocatoria Fidel, a quien el técnico Lucas Alcaraz había dejado fuera de la lista en los últimos partidos, que es cuando los rojiblancos han sacado la cabeza del pozo con tres victorias en cuatro choques.

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